
Como si no estuviera ya suficientemente descalabrada.
Mañana dos de junio, a los nueve días de cumplir los 75 años, fecha al parecer cronometrada, Bergoglio le va a a aceptar la renuncia al arzobispo de La Plata. Monseñor Héctor Rubén Aguer.
No es la elegancia precisamente una de las características de Bergoglio. Ni la mamó ni fue capaz después de adquirirla. Es el Papa del Buon Pranzo. El arzobispo Aguer siempre le hizo sombra en Argentina por ciencia y presencia. Penosa para el bonaerense la comparación. Y quia nominor leo te vas a enterar de lo que vale un peine. Pues nos enteramos todos. de que hay peines que están llenos de caspa. Y a mí la caspa, aunque sea pontificia, me parece repugnante. Y para más inri a la Iglesia argentina y hasta su propia dignidad nombra para suceder a un gran arzobispo a ese Trucho lamecculos y especialista en el arte de besar que sería una vergüenza en cualquier diócesis respetable si es que a este paso queda diócesis argentina que respeto merezca.
Trucho, lo llevas claro, si como pienso vas a ser un pésimo arzobispo platense, puedes estar seguro de que todos tus artes de besar, asignatura tan arzobispal, las vamos a airear para instrucción de todos, curas, monjas, obispos y arzobispos incluidos. Y tal vez hasta Papas. Siendo tan experto en el arte del beso tal vez desconozcas que la española cuando besa es que besa de verdad, pues te hayas te hayas limitado a piadositas argentinas aunque
el beso más famoso del mundo lo dio un obispo como tú: Judas. Si es que los obispos cuanto menos besen , salvo el Evangelio, el altar y la reliquia de algún santo, mejor.
Pobre La Plata, Aguer sucedido por el Trucho. Debe ser lo que se lleva por allí. Luego tienen que renunciar en masa. ¿No sería mejor no haberles nombrado?