
Bueno, no se me enfada. Me informa. Sesenta años de amistad, que aún perdura, desde la Universidad en la que ambos llevábamos el jotatres en la solapa para enfado de falangistas, no se iban a romper por una opinión mía. Que en el fondo comparte aunque en su caso con una excepción: la de su diócesis de Tarrasa que él vive desde San Cugat. El ayuntamiento más rico de España como le gustaba recordarme. ¿Será por eso de que en los catalanes dicen que siempre la pela es la pela? Aunque mi amigo haya sido siempre de extremada generosidad. Y ya reconoce que Pozuelo ha superado a San Cugat.
Pues me ha llamado para decirme que su diócesis no se hundo sino que está muy viva. Y que San Cugat no tiene nada que envidiar a Pozuelo en práctica religiosa.
Un nieto suyo ha hecho este año el Camino de Santiago, uno de los caminos, desde Finisterre a Compostela. Iban trecientos jóvenes con su obispo. Jóvenes que comulgaban rezaban, se confesaban y se comprometían. Me parece un número muy notable hoy.
Èl sigue siendo católico y monárquico, yo ya sólo lo primero, y la estelada no es lo suyo. Me dice que en la diócesis de Tarrasa no hay banderas separatistas en los campanarios. Que el obispo tiene muy claro que ser españolista o independentista no es cosa de Iglesia sino de fuera de ella y su clero le secunda. Con lo que esa división no se produce allí.
Y me da unos datos que resultan contundentes. En Tarrasa han entrado este año seis seminaristas, todos catalanes. Nada de importaciones de Hispanoamérica o África. Los mismos que en el Seminario de Barcelona pero éste es de dos diócesis: Barcelona y San Feliú. Pero Tarrasa tiene 1.300.000 habitantes frente al doble de Barcelona: 2.700.000 y 1.000.000 de Sant Feliú de Llobregat. El resto de las diócesis catalanas: Tarragona, Gerona, Lérida, Urgel, Solsona, Vich y Tortosa. con más de 2.500.000 habitantes sólo han tenido tres nuevos ingresos en el seminario único interdiocesano.
Y con perceptible satisfacción me dijo algo que desconocía absolutamente. Que su diócesis es la única de España y hasta es posible que de Europa en la que aumentan los sacerdotes. Pues se ordenan más que los que fallecen. No sé si Toledo se encuentra en la misma situación. Es posible que sí.
Pues, con el afecto que sebe que le tengo, recojo encantado las puntualizaciones que ayer me hizo sobre su diócesis. Con la que está encantado. Creo que eso es también muy importante. Que los fieles se sientan orgullosos de su diócesis. Y de su obispo.