Gustavo García Siller, arzobispo de San Antonio (Texas, Estados Unidos), ha borrado su cuenta de ‘X’ tras los polémicos mensajes difundidos estos últimos días en donde arremetió con inusual dureza contra el presidente electo de Estados Unidos Donald Trump.
Sus mensajes polémicos y controvertidos e indignos de un arzobispo de la Iglesia católica no pasaron desapercibidos para muchos católicos que durante estos días reprocharon al prelado de origen mexicano su beligerancia contra el mandatario republicano.
InfoVaticana informó hace menos de una semana de todos esos polémicos mensajes que escribió el arzobispo Gustavo García Siller. En un arrebato de ira, arremetió contra Trump varias veces en menos de 24 horas desde su cuenta de ‘X’. El arzobispo de San Antonio llegó incluso a insinuar que Trump fue el responsable de la masacre ocurrida en Nueva Orleans a manos de un terrorista vinculado al Estado Islámico.
Uno de los mensajes que lanzó García Siller, ya borrado tras eliminar su cuenta de ‘X’ fue afirmar que «seguimos a Dios y la Constitución de los EE.UU. que sigue los valores de la vida. Estamos en contra de los que piensan y sienten que hay mejores, controlando la Constitución de los EE.UU.. ¿Más allá de la Ley? Son irracionales y emocionalmente enfermos. Es triste que la gente los siga. ¡Que pena! ¡La gente elige estar enferma!»
El arzobispo de San Antonio también calificó al presidente Trump de «narcisista» y en otro tuit que rozó el esperpento internacional escribió que «gracias a Dios que Trump no es Dios. ¡Gracias a Dios por siempre!»
Desde San Antonio, fuentes conocedoras de lo que ocurre en la archidiócesis han señalado a InfoVaticana que «lamentablemente, la preocupación y el miedo son sentimientos muy reales entre el clero y los laicos de la arquidiócesis. Existe además una atmósfera de venganza y represalias que dificultan que los sacerdotes y laicos se atrevan a denunciar abusos o señalar irregularidades de muchos tipos: espirituales, de poder, de conciencia, económicas».
Tras tantas polémicas en las que se ha visto envuelto este controvertido arzobispo, quien parece que todas sus acciones están encaminadas a lograr arrancarle al Papa el birrete rojo, parece que ha renunciado a seguir haciendo el ridículo en redes sociales.