Un miembro de la Comunidad de Lanceros ha compartido la noticia de que en Madrid ha aparecido un nuevo tipo de obispo, el obispo dedicado a las manifestaciones.
Es el caso del auxiliar del Cardenal Comisión, Cardenal Cobo, monseñor Vicente Martín, al que se le conoce por estar en todas las concentraciones y manifestaciones habidas y por haber. Parece ser que los obispos ahora en vez de caracterizarse por lo que dice la Iglesia que tiene que ser un obispo se caracterizan por ir de manifestación, leer manifiestos, intervenir en la calle a medio camino entre la prédica y el mitin político o sindical.
Con la experiencia de lo que está pasando en Madrid, ahora que el Papa Francisco está empeñado en cambiar el Derecho Canónico, proponemos un añadido al canon 386. En la actualidad el C.I.C. dice así:
“1. El Obispo diocesano debe enseñar y explicar a los fieles las verdades de fe que han de creerse y vivirse, predicando personalmente con frecuencia; cuide también de que se cumplan diligentemente las prescripciones de los cánones sobre el ministerio de la palabra, principalmente sobre la homilía y la enseñanza del catecismo, de manera que a todos se enseñe la totalidad de la doctrina cristiana.
2. Defienda con fortaleza, de la manera más conveniente, la integridad y unidad de la fe, reconociendo no obstante la justa libertad de investigar más profundamente la verdad”.
Debiera añadir: “3. Acompañe en las manifestaciones públicas todas las causas sociales habidas y por haber, en particular aquellas que son promovidas por la izquierda política, por los sindicatos, por las organizaciones vecinales.”
El pasado 7 de octubre en vísperas de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, la Iglesia de Madrid se sumó a la conmemoración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. La jornada transcurrió por un paseo reivindicativo, que ha recorrido las calles del centro de Madrid y se ha detenido en tres puntos clave: Callao, donde ha comenzado la marcha; Sol, donde los participantes han construido un muro simbólico con los obstáculos que impiden un trabajo digno; y Ópera, donde ha culminado el acto con la lectura del manifiesto y las palabras del obispo auxiliar de Madrid, monseñor Vicente Martín.
Según las crónicas del acto, en su intervención, monseñor Martín destacó la importancia de visibilizar la centralidad del trabajo en la vida de las personas: “Lo que estamos haciendo no es más, pero tampoco menos, que visibilizar algo esencial para la vida de millones de personas como es el trabajo decente”. Denunció las carencias estructurales del mercado laboral actual, marcado por la precariedad, la volatilidad y la escasez de oportunidades. Para la Iglesia, estas condiciones no solo afectan a la estabilidad de las personas trabajadoras, sino que debilitan los fundamentos de la justicia social.
Esperamos que dada la nueva forma de ejercicio del ministerio episcopal manifestante, también veamos a monseñor Vicente Martín rezando delante de los abortorios o en el rosario de hombres, por ejemplo.
La Comunidad de Lanceros