El progresista obispo de Essen, Franz-Josef Overbeck, ha manifestado su respaldo al acceso de las mujeres al ministerio del diaconado en la Iglesia católica.
En una entrevista con el diario «Rheinische Post», Overbeck destacó la importancia de contar con mujeres que sean capaces de predicar, liderar comunidades y administrar ciertos sacramentos. «La Iglesia debe estar agradecida de contar con todas las mujeres que saben predicar bien, dirigir una comunidad y administrar ciertos sacramentos», afirmó el prelado en Düsseldorf.
En la diócesis de Essen, un total de 47 personas, tanto hombres como mujeres, han sido capacitadas y han recibido el encargo de realizar bautizos. Esta medida fue reconocida en el reciente Sínodo Mundial celebrado en el Vaticano, donde algunos de los participantes mostraron apoyo al enfoque adoptado por la diócesis del Ruhr. No obstante, Overbeck señaló que «otros hubieran preferido enviarme a otro lugar», reflejando así la diversidad de opiniones dentro del sínodo.
El documento final del Sínodo Mundial no resolvió la cuestión del acceso de las mujeres al diaconado, lo que, según Overbeck, deja el tema abierto a debate. «Para la Iglesia en Alemania, que desde hace tiempo es consciente de esta cuestión, esto es sólo un pequeño paso. Pero es un gran paso para la Iglesia universal», comentó el obispo.
Overbeck destacó que, durante el sínodo, hubo una fuerte oposición al diaconado femenino, tanto por parte de obispos europeos como de otras regiones del mundo. «La uniformidad en este tema ya no está garantizada en la Iglesia católica», reconoció el obispo de Essen, subrayando las diferencias de opinión que persisten dentro de la institución.
El prelado insistió en que la credibilidad y la atención pastoral deben ser prioritarias frente a las consideraciones dogmáticas. «En la comprensión actual de la gente, la tradición tiene mucho que ver con la credibilidad y la atención pastoral», explicó Overbeck, sugiriendo que la Iglesia debe adaptarse a los cambios que se están produciendo en la sociedad. «En este sentido, la cuestión de la credibilidad es un criterio más elevado que las consideraciones dogmáticas», añadió.
El obispo de Essen reconoció que no puede prever el desenlace del debate sobre el papel de las mujeres en la Iglesia, pero advirtió sobre la crisis de vocaciones sacerdotales. «Tengo la impresión de que muchos están intentando crear por sí solos el perfil clásico del sacerdote. Pero eso no tendrá éxito, simplemente porque faltarán hombres célibes que sean o quieran ser sacerdotes», concluyó Overbeck, dejando entrever la necesidad de replantear la estructura ministerial de la Iglesia para afrontar los retos del futuro.