El obispo de Hildesheim, Heiner Wilmer, presunto candidato en su día para presidir el Dicasterio para la Doctrina de la Fe, advierte contra los pérfidos intentos de engaño por parte de los partidos de extrema derecha ante las elecciones europeas.
Lo del episcopado alemán con Alternativa para Alemania (AfD), el partido soberanista que está subiendo como la espuma, es ya verdadera obsesión y, salvo excomulgarles en un acto solemne ya poco les queda por hacer. La ocasión es especialmente urgente de cara a las próximas elecciones al Parlamento Europeo, cuando los sondeos pronostican un aumento considerable de las opciones soberanistas en toda la Unión, y muy especialmente en una Alemania crecientemente diluida por una marea de inmigración legal e ilegal.
La cosa es, pues, urgente y desesperada para una iglesia nacional cada vez más escorada a la izquierda, más comprometida con el globalismo y, para ser sinceros, más socialmente irrelevante. Por eso ha salido a la palestra uno de los obispos conocidos por sus posiciones extremas en el sentido de la ‘renovación eclesial’. Nos referimos al obispo de Hildesheim, Heiner Wilmer, de quien se habló como sucesor de Ladaria al frente de Doctrina de la Fe, una operación que, según la rumorología vaticana, detuvo un grupo de cardenales.
Wilmer, presidente de la comisión Justitia et Pax, ha advertido contra los engaños de los soberanistas que, según dice, se presentan como conservadores respetuosos de la tradición para normalizar sus “ideas antihumanas”, según ha declarado en rueda de prensa digital.
Cuando los extremistas de derecha hablan de libertad religiosa, dice, no es por una preocupación por los derechos humanos universales, sino más bien por los «privilegios exclusivos para su propia clientela». Por “valores cristianos” no entienden la caridad y la misericordia. «No, esconden odio, pensamiento autoritario y condescendiente y desprecio discriminatorio por la humanidad».
Wilmer hizo estas declaraciones durante la presentación de la antología «Libertad religiosa y populismo», publicada por «Justitia et Pax» y la organización de ayuda internacional Missio. En ella, los autores muestran los patrones con los que los populistas y extremistas de derecha se apropian del derecho humano a la libertad religiosa.
«Tenemos que aprender a tolerar las diferencias en lugar de permitir que las sociedades se segreguen según la religión, el color de la piel y el origen en el espíritu de pseudosoluciones extremistas», afirmó Wilmer que, evidentemente, no está pensando en las diferencias de enfoque ideológico. En una sociedad que se ha vuelto más plural, la gente busca significado y comunidad. “En consecuencia, necesitamos más que nunca el espacio protector y propicio que la libertad de religión o de creencias brinda para esta búsqueda”.