Un punto de vista desde Alemania: el camino sinodal abusa de la fe católica

Un punto de vista desde Alemania: el camino sinodal abusa de la fe católica

(Anna Diouf en Catholic World Report)-El camino sinodal, que ha llegado a su fin, ha dejado claro, como si fuera un hecho consumado, que la doctrina y la fe de la Iglesia son negociables. Si Roma no hace añicos esta convicción, solo cabe esperar que no desgarre a la Iglesia católica alemana.

Todavía no se pueden calibrar las consecuencias del camino sinodal. Se han decidido muchas cosas: las diócesis alemanas permitirán la bendición de parejas homosexuales; permitirán que los laicos prediquen en misa; difundirán una imagen del hombre acorde con la ideología de género y pedirán al papa que levante la obligación del celibato y que estudie la posibilidad de admitir a las mujeres al sacerdocio.

La discusión de todos estos temas se justificaba con la prevención de abusos. Oficialmente, el camino sinodal se había establecido con este propósito. Desde entonces, sin embargo, ese propósito no ha sido más que una hoja de parra demasiado transparente. A quien expresaba dudas sobre la legitimidad del proceso se le recordaba que el objetivo era, al fin y al cabo, la prevención de abusos.

Pero ¿cómo la discusión de la predicación laica, por ejemplo, serviría a este objetivo? ¿Por qué el celibato de los sacerdotes debe ser levantado, a pesar de que el estudio MHG [en referencia a un consorcio de varias instituciones científicas alemanas: el Instituto Central de Salud Mental de Mannheim, el Instituto de Criminología de la Universidad de Heidelberg, el Instituto de Gerontología de la Universidad de Heidelberg y la Cátedra de Criminología, Derecho de Menores y Correcciones de la Universidad de Gießen. Este consorcio publicó un informe titulado «Abusos sexuales a menores por parte de sacerdotes católicos, diáconos y miembros masculinos de órdenes en el ámbito de la Conferencia Episcopal Alemana», y las siglas MHG hacen referencia a las sedes del consorcio: M(annheim)-H(eidelberg)-G(ießen)], al que se refiere el Camino Sinodal, explícitamente no ve ninguna conexión entre el abuso y el celibato (algo que está en consonancia con otros estudios sobre el tema)? Nada de esto se tuvo en cuenta.

En su lugar, el escándalo de los abusos sirve de vehículo para que las partes interesadas impongan lo que algunos funcionarios eclesiásticos, una parte de la Asociación Federal de Católicos y de la Teología Académica, han exigido durante décadas: una autosecularización integral, el abandono de las creencias centrales y de las prácticas de fe tradicionales. Aquí encontramos también la razón por la que es tan difícil explicar en qué consiste realmente el camino sinodal: cualquier persona con una mínima comprensión de la religión debe encontrar absurdo este proceso. Porque las religiones giran en torno a la verdad. Pero, ¿cómo se puede votar sobre la verdad?

Caminar juntos solo es posible sobre el fundamento de la Iglesia de Cristo

En la V Asamblea sinodal se «aprobaron» diez textos sobre tres (de un total de cuatro) temas: el sacerdocio, la mujer en la Iglesia y la ética sexual católica. ¿Se están aplicando las decisiones en las diócesis?

En algunas diócesis, como Aquisgrán o Berlín, por ejemplo, ya se bendicen las uniones homosexuales, a pesar de la prohibición explícita de Roma. Se están organizando iniciativas en las que hombres y mujeres predican en la santa misa por su propia autoridad. Todas estas cosas ya están ocurriendo y son ampliamente toleradas, a pesar de que un número bastante considerable de fieles las sufre y no está de acuerdo con ellas.

Y aquí radica un problema fundamental del camino sinodal: pretende ser «sinodal», lo que significa estar en un «»camino común. Caminar juntos, como se ha afirmado sistemáticamente en los últimos años, es el camino a seguir por la Iglesia católica. Un católico, fiel al Magisterio, rebatiría que este caminar «juntos» solo es posible sobre el fundamento de la Iglesia de Cristo y sus enseñanzas.

En la Iglesia de Bätzing-Stetter-Karp no hay lugar para los católicos fieles al Magisterio

Pero incluso sin esta apelación a la autoridad divina, basándose únicamente en cómo se ve a sí mismo el camino sinodal, este proceso es inverosímil: en repetidas ocasiones, Irme Stetter-Karp, por ejemplo, presidenta del Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) y, por tanto, parte del presidium del camino sinodal, y el obispo Georg Bätzing, presidente de la Conferencia Episcopal alemana (DBK) y también jefe del presidium, han dejado claro que en la Iglesia que conciben no habrá lugar para los disidentes.

De los que discrepaban se reían, se les presionaba, se les tachaba de psicópatas, se les situaba en el entorno de los extremistas de derechas, se les acusaba de promover actos de violencia contra las minorías e, indirectamente, incluso de ser responsables de suicidios. Nada de esto ocurrió a puerta cerrada: cualquiera puede ver las retransmisiones en directo de las reuniones y verificar todas estas declaraciones.

Así pues, el «caminar juntos» ha consistido principalmente en silenciar a quienes no seguían la opinión mayoritaria. Esto se ha extendido incluso a los resultados de las votaciones: el camino sinodal puede presumir de que los documentos se aprobaron con un porcentaje de aprobación de casi el 100%. ¿Prueba de una unanimidad abrumadora? En realidad, hubo abstenciones, pero simplemente no se contabilizaron.

Un ejemplo concreto: el documento que pide el diaconado de las mujeres, es decir, poner el ministerio ordenado a disposición de las mujeres, se aprobó con un 93,65% de aprobación. Sin embargo, esta cifra solo se obtiene porque 13 abstenciones no se incluyen en el cómputo global. Durante las deliberaciones, el obispo Bätzing hizo incluso uso de su autoridad como presidente de la Conferencia Episcopal para instar enérgicamente a sus vacilantes colegas a abstenerse si no podían aceptar el texto.

Según el derecho canónico, el camino sinodal no existe

Por lo tanto, el camino sinodal no es en absoluto democrático. Esto se manifiesta también en la flagrante violación de la ley que ocupó brevemente los titulares antes de la última asamblea sinodal: en la cuarta asamblea plenaria se había privado a la minoría del derecho al voto secreto. A pesar de que esto era contrario a los estatutos, como varios expertos en derecho canónico han determinado desde entonces, el camino sinodal se ha adherido a esta falsa interpretación de los estatutos incluso ahora. Los afectados, sin embargo, no tienen ningún recurso, ¡porque según el derecho canónico el camino sinodal no existe!

Se había decidido esta forma, porque el establecimiento de un sínodo no beneficiaba a nadie. Un sínodo habría sido definido por el derecho canónico y no habría podido ser utilizado para imponer la agenda secular de la ZdK y de varios obispos. Por tanto, en teoría, las resoluciones en su totalidad no son vinculantes. A los respectivos delegados, sin embargo, esto les es completamente indiferente. Han aceptado una especie de juego de rol eclesiástico: han creado un universo paralelo, en el que rigen acuerdos dictados por los maestros del juego.

En ese universo, es un signo de tolerancia ridiculizar al obispo que pide el voto secreto, un signo de racionalidad romper a llorar cuando se presenta un argumento basado en hechos y un signo de conciencia democrática borrar las abstenciones del resultado global y manipular los patrones de votación.

La sovietización de las diócesis se ha pospuesto, por ahora

En el mundo del camino sinodal, un no-órgano de derecho canónico tiene derecho a tomar no-decisiones con no-legitimación. Quien señale que «el emperador está desnudo» puede esperar ser acosado tanto por la prensa secular como por la eclesiástica, y ser presionado por los funcionarios eclesiásticos. De este modo, el camino sinodal intenta forzar decisiones del mundo paralelo a la realidad de la Iglesia.

Que este procedimiento tiene límites se puso de manifiesto mediante uno de los temas centrales de todos los textos, esto es: se suponía que se adoptaría un documento, según el cual los consejos para la «consulta conjunta y la toma de decisiones» deberían establecerse en todas las parroquias y diócesis, o desarrollarse a partir de los órganos consultivos existentes. Incluso el cardenal Walter Kasper, que no es precisamente un conservador de línea dura, comentó en duros términos la propuesta de reestructurar la Iglesia en un sistema de consejos: un «Soviet Supremo en la Iglesia» no era «obviamente una buena idea». Una valoración aparentemente compartida por el papa Francisco, que ha prohibido explícitamente el proyecto en varias ocasiones.

En este punto, incluso los obispos privados de sus derechos recobraron la voz: ante la disyuntiva de entrar en abierta desobediencia contra Roma, un resto de sensibilidad eclesiástica se hizo patente y los partidarios del sínodo temieron que el texto fuera rechazado. Así que se pospuso y fracasó -por ahora- debido a la autoridad fáctica del papa.

El Rin aún no desemboca en el Tíber

Solo cabe esperar fervientemente que esta autoridad sea capaz de mantener a raya nuevas aberraciones. Pues los ingeniosos funcionarios eclesiásticos se aseguraron sabiamente de que el final del camino sinodal no fuera el final de su proyecto de remodelación de la doctrina y de la Iglesia: en la asamblea sinodal eligieron un comité sinodal. Esta comisión deberá debatir los textos aplazados y preparar un consejo sinodal para toda Alemania antes de 2026. Se supone que este conciliábulo dirigirá entonces el destino de la Iglesia en Alemania por tiempo indefinido.

El hecho de que el papa haya vetado también este proyecto se está ignorando deliberadamente; después de todo, todavía va a fluir mucha agua por el Rin hasta 2026. Pero los católicos alemanes deben tener cuidado: el Rin no desemboca en el Tíber. En la asamblea sinodal se dejó claro con gran naturalidad que la doctrina y la fe de la Iglesia se consideran negociables. Si la realidad romana hace añicos esta convicción, solo cabe esperar que no desgarre a la Iglesia.

 

Publicado por Anna Diouf en Catholic World Report

Traducido por Verbum Caro para InfoVaticana

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