Si la reforma de la Curia acaba siendo tal y como se ha presentado en el documento tentativamente titulado Praedicate Evangelium, podría consagrar automáticamente lo que salga del peligroso ‘camino sinodal’ alemán, explica Ed Condon en la agencia católica de noticias CNA.
“En lo que resultaría una innovación significativa -escribe Condon-, el borrador del documento se refiere específicamente a la ‘genuina autoridad doctrinal’ de las conferencias episcopales”. Además, según el borrador, la Congregación para la Doctrina de la Fe “aplicará el principio de subsidiaridad en todas las medidas relativas a la protección de la fe”.
Ya en 2013, Su Santidad, en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium se mostró dispuesto a dotar de “auténtica autoridad doctrinal” a las conferencias episcopales en la misma sección de la exhortación en la que alerta contra una “excesiva centralización”.
El borrador lleva desde mediados del año pasado circulando por los departamentos de la Curia, las nunciaturas y las conferencias episcopales. Según Condon, “múltiples fuentes cercanas al proceso de redacción” aseguran que el documento está muy influido por los deseos, precisamente, del hombre que ha iniciado el ‘camino sinodal’ ahora en marcha, el cardenal Reinhard Marx, presidente del episcopado del país y miembro del consejo de cardenales que asesora al Papa”.
Tal como está redactado, y a falta de los oportunos retoques previos a su promulgación oficial, el documento que consagra la reforma de la Curia convertiría a la Iglesia Católica según un modelo similar al anglicano, en el que coexisten interpretaciones doctrinales, litúrgicas y pastorales radicalmente enfrentadas e incompatibles.