
Y pospone a octubre lo que había establecido para julio.
Lo que ha hecho pensaa algunos que ha sido debidamente advertido.
A mí, y estoy seguro de que también a no pocos más, si lo misericordiean me darían una gran alegría. ¿Qué no tcngo caridad? Mucha más que la que él con los fieles afectos a la liturgia tradicional. Y a los imbéciles que me recomiendan ser más caritativo decirles que se pueden ahorrar el trabajo porque ni caso. Estoy convencido que mis faltas de caridad están indulgenciadass mientras que las suyas conmigo no pasas de cretinidades.