
Otras religiosas que han perdido el oremus y buscan fuera lo que mucho mejor tendrían dentro. Un Taller de Oración zen es un modernismo ajeno a la oración católica que no debían proponer unas monjas de nuestra Iglesia.
Esas «reparadoras» averiadas deberían comenzar por repararse a sí mismas pues están agonizantes. En 1973, cuando ya habían comenzado a sentirse los devastadores efectos del Concilio, quedaban 640 reparadoras, hace dos años, el 1 de enero de 202o, ya solamente eran 272 ancianas. Hoy, apenas superarán las doscientas y con una media de edad próxima a los 80 años que sin duda ha deteriorado su raciocinio empujándolas al zen.
Aunque tampoco es para alarmarse mucho con su estupidez orientalista porque supongo que a esa convocatoria zen no va a acudir nadie. Nadie que no precise una urgente reparación de su azotea.