
Acaba de anunciarse la promoción cardenalicia de cinco nuevos miembros del Sacro Colegio. Entre ellos el arzobispo de Barcelona monseñor Omella.
1- S.E. Mons. Jean Zerbo, Arcivescovo di Bamako, Malí.
2- S.E. Mons. Juan José Omella, Arcivescovo di Barcellona, Spagna.
3- S.E. Mons. Anders Arborelius, ocd, Vescovo di Stoccolma, Svezia.
4- S.E. Mons. Louis-Marie Ling Mangkhanekhoun, Vescovo titolare di Acque nuove di Proconsolare, Vicario Apostolico di Paksé, Laos.
5- S.E. Mons. Gregorio Rosa Chávez, Vescovo titolare di Mulli, ausiliare dell’Arcidiocesi di San Salvador, El Salvador.
Apenas tenía vacantes pero ha anunciado ese miniconsistorio. Muy en su línea salvo los dos primeros. Un obispo sin apenas fieles, un vicario apostólico y un obispo auxiliar.
España tiene ya cuatro cardenales con derecho a voto.
Enhorabuena al arzobispo de Barcelona.
Los demás pueden lasciare ogni speranza si es que alguno la tenía. Tendremos cuatro, salvo otra disposición de Dios, hasta 2022. Si Dios dispusiere otra cosa igual caía otra púrpura en Mondoñedo, Solsona o Menorca.
P.D.: La sorpresa no es evidentemente que Omella haya llegado a cardenal que eso, antes o después, todos sabían que iba a ocurrir. Lo sorprendente es que el Papa anuncie un consistorio cuando apenas tenía vacantes y nadie lo preveía para este año. Que cree cardenales a obispos sin católicos, el de Bamako tiene 138.000 en una población de más de 4 millones y medio, el de Estocolmo, 113.000 en 10 millones y el de Laos 13,000 en una población se 1,350.000. Que uno sea vicario apostólico y otro obispo auxiliar. Que el residencial no sea cardenal y el auxiliar sí con lo que se va a crear lío. Sólo dos son arzobispos. Además son bastante mayores. El obispo auxiliar cumple 75 años en septiembre. El arzobispo de Bamako 74 en diciembre. El de Laos tiene 73. Omella 71. El más joven es el sueco que tiene 67. Si todo eso no es sorprendente y periférico ya me dirán como se debe calificar. Ya que uno tenga un apellido absolutamente impronunciable no pasa de anécdota.