El papa León XIV ha dedicado su intención de oración para el mes de octubre a la pastoral de la salud mental, con una petición para que esta atención se extienda en la Iglesia y para que las personas que padecen enfermedades mentales encuentren acompañamiento en las comunidades cristianas.
«Recemos para que la pastoral de la salud mental se extienda por toda la Iglesia, ayudando a superar el estigma y la discriminación de las personas con enfermedades mentales», señala la intención presentada este mes a través de El Video del Papa.
La oración de León XIV
En la oración que acompaña al vídeo, León XIV menciona expresamente a quienes «sufren en soledad ansiedad, depresión u otras enfermedades mentales» y pide que encuentren el apoyo y la atención que necesitan.
El Pontífice pide también perdón «por las veces en que, como Iglesia, hemos mirado hacia otro lado» y ruega para que las comunidades cristianas puedan convertirse en una «casa abierta», en la que estas personas encuentren acogida y acompañamiento.
La oración incluye asimismo a profesionales sanitarios, familiares y voluntarios que se ocupan de quienes padecen estas enfermedades. Para ellos, León XIV pide fortaleza y compasión.
El Papa concluye invocando al Espíritu Santo para que las comunidades cristianas sepan integrar la atención a estas personas dentro de la vida y la misión de la Iglesia.
Durante el vídeo, León XIV sostiene una estampa de santa Dimpna, tradicionalmente venerada como patrona de las personas que padecen enfermedades mentales y de quienes se dedican a su cuidado.
León XIV ya había abordado la salud mental en Barcelona
León XIV se había referido anteriormente a esta cuestión durante su viaje apostólico a España. En la vigilia de oración con los jóvenes celebrada en Barcelona el pasado 9 de junio, respondió a una joven que había relatado públicamente su experiencia con la depresión.
El Papa señaló entonces que los problemas de salud mental afectan también a sociedades con elevados niveles de desarrollo y se refirió a las «presiones, expectativas y tensiones» capaces de comprometer «equilibrios fundamentales».
En su respuesta, León XIV advirtió igualmente contra las explicaciones simplistas del sufrimiento y contra la posibilidad de «espiritualizar el dolor» de manera que termine siendo minimizado.
El Pontífice recordó la angustia experimentada por Cristo en Getsemaní y su sufrimiento en la Cruz, y señaló la necesidad tanto de buscar ayuda como de contar con personas capaces de acompañar a quien atraviesa estas situaciones.
«No podemos hacerlo solos», afirmó entonces León XIV.
La intención de oración correspondiente a octubre retoma ahora el asunto desde una perspectiva específicamente pastoral y pide que esta forma de acompañamiento se extienda en las comunidades católicas.