Será la primera visita de un Pontífice a Francia en dieciocho años, desde el viaje de Benedicto XVI a París y Lourdes en 2008. El programa todavía no se ha hecho público, pero los obispos franceses adelantaron que las dos paradas principales serían la capital y el santuario mariano.
La Santa Sede confirmó este sábado, a través de un comunicado del director de la Oficina de Prensa, Matteo Bruni, que el Papa León XIV realizará un viaje apostólico a Francia entre el 25 y el 28 de septiembre de 2026. Será el quinto desplazamiento internacional del pontificado, tras los viajes a Turquía y Líbano, al Principado de Mónaco, a África y a España –este último previsto del 6 al 12 de junio–.
«Aceptando la invitación del jefe de Estado y de las autoridades eclesiásticas del país, así como la del director general de la UNESCO, el Santo Padre León XIV realizará un viaje apostólico a Francia del 25 al 28 de septiembre de 2026 y visitará la sede de dicha Organización», señaló Bruni en la nota oficial.
Una invitación cursada por Aveline y respaldada por Macron
El anuncio del Vaticano llega después de varios meses de trabajo discreto entre la Conferencia Episcopal Francesa y la Curia romana. La invitación formal fue cursada por el cardenal Jean-Marc Aveline, presidente del episcopado galo, en coordinación con el nuncio apostólico. A ella se sumó el respaldo explícito del presidente de la República, Emmanuel Macron, durante la audiencia privada que mantuvo con el Papa el pasado 10 de abril en el Palacio Apostólico.
Aveline había adelantado a comienzos de mayo, en un comunicado de la propia Conferencia Episcopal, que ya existía un borrador de programa fruto de varias reuniones de trabajo con el propio Pontífice. «León XIV ha expresado, en diversas ocasiones, la gran estima que siente por nuestro país y por su historia espiritual», subrayó entonces el purpurado, que añadió que la visita sería ocasión para «compartir con el Papa lo que vive nuestra Iglesia en Francia y dejarnos alentar por su palabra».
París y Lourdes, las paradas previstas
Aunque la Santa Sede no ha detallado todavía la agenda definitiva, los obispos franceses dieron por descontado en sus comunicados previos que las etapas principales del viaje serán París y el santuario mariano de Lourdes, uno de los principales centros de peregrinación de la Iglesia universal. La presencia del rector de los santuarios de Lourdes, el padre Michel Daubanes, en la delegación que acompañó a Macron al Vaticano en abril reforzaba ya esta hipótesis.
La visita a la sede de la UNESCO en París, confirmada por la propia Santa Sede en el comunicado de Bruni, recupera una tradición pontificia inaugurada por san Juan Pablo II en 1980 y continuada por Benedicto XVI. Se trata, por tanto, de un gesto con clara dimensión diplomática, que situará a León XIV ante un foro de proyección internacional para abordar previsiblemente cuestiones de educación, cultura, libertad religiosa y diálogo entre los pueblos.
El primer viaje de Estado a Francia en casi dos décadas
El desplazamiento de León XIV adquiere un relieve histórico singular: será la primera visita de Estado de un Romano Pontífice a Francia desde la que realizó Benedicto XVI en septiembre de 2008, precisamente con escalas en París y Lourdes –esta última con motivo del 150º aniversario de las apariciones de la Virgen a santa Bernardita–. El Papa Francisco, durante sus doce años de pontificado, viajó en tres ocasiones a territorio francés –Estrasburgo, Marsella y Córcega–, pero rechazó siempre realizar una visita de Estado y declinó incluso asistir a la reapertura de Notre-Dame de París en diciembre de 2024.
La «hija primogénita de la Iglesia» acogerá así a un Pontífice que, según los obispos franceses, ha manifestado en repetidas ocasiones su afecto por la tradición espiritual del país. La visita se produce, sin embargo, en un momento delicado de la relación entre Roma y París, marcado por la tramitación de la ley sobre el final de la vida –que la Santa Sede considera un «crimen contra la vida humana»–, las tensiones recurrentes en torno a la laicidad y la difícil situación de los cristianos de Oriente Medio, asuntos todos ellos abordados en la audiencia del 10 de abril entre el Papa y Macron.
Los obispos franceses han pedido a los fieles que acompañen con la oración la preparación del viaje, que llega un año y cuatro meses después de la elección de Robert Francis Prevost al solio de Pedro.