El obispo de Asidonia-Jerez, José Rico Pavés, ha emitido un decreto en el que regula diversos aspectos litúrgicos y sacramentales en la diócesis.
Este documento, que entra en vigor el 29 de diciembre de 2024, busca reforzar la disciplina eclesiástica y preparar a la comunidad para el Año Jubilar 2025 y futuros hitos, como el cincuentenario de la diócesis en 2030.
El decreto detalla que los templos diocesanos designados para ganar la indulgencia plenaria son la Catedral, el Santuario de San Juan Grande y la iglesia del Hogar San Juan, todos en Jerez de la Frontera. Para ello, se deberán cumplir las condiciones habituales establecidas en el Manual de indulgencias. Además, el obispo subraya que se potenciará la Fundación Hogar San Juan para ampliar su apoyo a personas vulnerables, en consonancia con la llamada a practicar obras de misericordia.
Revisión de la misa dominical
Uno de los puntos centrales del decreto es la regulación de la celebración de la misa dominical. Se corrige la práctica de celebrar la eucaristía los sábados al mediodía como cumplimiento del precepto dominical. El obispo recuerda que «cumple el precepto quien asiste a misa el domingo o el día anterior por la tarde, una vez completada la hora nona». Asimismo, se insta a evitar las misas dominicales exclusivas para pequeños grupos, ya que estas prácticas perjudican la unidad de la comunidad eclesial, que debe reunirse como asamblea.
Normas sobre la comunión
En cuanto a la comunión, el obispo recalca que los fieles tienen derecho a elegir cómo recibirla, sea de rodillas o de pie, en la boca o en la mano. «No está permitido a los fieles tomar por sí mismos el pan consagrado ni el cáliz sagrado, ni mucho menos pasarlo de mano en mano entre ellos», señala el decreto, citando las normas litúrgicas. Además, se destaca la importancia de realizar una reverencia previa como muestra de respeto al Sacramento.
El decreto también aborda otras prácticas, como la necesidad de adecuar los ejercicios piadosos al ritmo litúrgico y evitar celebraciones inapropiadas durante el Triduo Pascual. Por ejemplo, la Misa de la Cena del Señor debe celebrarse el Jueves Santo por la tarde, y la Vigilia Pascual debe llevarse a cabo durante la noche.
Por último, el obispo recuerda que ciertos sacramentos, como la Confirmación, son requisitos para desempeñar roles importantes en la Iglesia, como ser padrino de Bautismo o asumir responsabilidades en catequesis o hermandades.