El cura detenido en Málaga acusado de violar a varias mujeres: hijo de una monja y expulsado de los Trinitarios

El cura detenido en Málaga acusado de violar a varias mujeres: hijo de una monja y expulsado de los Trinitarios

El sacerdote Francisco J. C. está actualmente en prisión provisional acusado de drogar a varias mujeres para después agredirlas sexualmente y grabarlas.

Quien dio la voz de alarma fue una mujer que decía ser su novia. Fue precisamente este romance lo que provocó que el obispo de Málaga lo trajese de vuelta desde Melilla para que reflexionase sobre su futuro. Este sacerdote fue ordenado en 2017 y desde entonces ha llevado una doble vida que ha conmocionado a la sociedad malagueña.

Según La Nueva España, el Obispado de Málaga, que era conocedor de que había mantenido una relación sentimental con una mujer en la ciudad norteafricana, ya que había superado el ámbito meramente privado, se conocía públicamente y había derivado en escándalo, le ofreció un período de reflexión para que tomara una decisión sobre hacia dónde quería encaminar su vida, por lo que no le fue asignada ninguna parroquia y aunque acudía periódicamente a Yunquera o El Burgo a oficiar la eucaristía, vivía retirado temporalmente en Vélez Málaga.

Nacido en el año 1990, comenzó sus primeros estudios alrededor de la fe cristiana en el año 2008. Hasta el año 2010 estuvo realizando el postulado con la comunidad trinitaria. Luego se trasladó hasta la ciudad malagueña de Antequera, donde realizó hasta el año siguiente el noviciado. Y volvió luego a la ciudad nazarí hasta 2012. Ya fue en el año 2013 cuando se incorporó al Seminario Mayor de Málaga siendo ordenado en junio del 2017.

Expulsión de los Trinitarios

Los formadores de los Trinitarios fueron quienes vieron que el candidato en cuestión no reunía las condiciones necesarias para ser fraile de esa comunidad. Fue entonces cuando Francisco J. C. acabó en el seminario de Málaga, donde fue aceptado sin haber pedido informes previos a la comunidad.

El propio sacerdote contó en una entrevista antes de ordenarse que es «hijo de Paqui, una de las monjas clarisas que durante años hubo en Vélez Málaga». En el año 2014, estando en segundo de seminario dijo que los «escándalos de pederastia son una vergüenza. Es importante que la Iglesia haya tomado la decisión de ponerlos en manos de la Justicia. Con la premisa de que esas personas no deben ser juzgadas de forma pública, esperemos que puedan ser juzgadas por la justicia y a continuación que la Iglesia tome una decisión».

En esa misma entrevista, el entonces seminarista puso en valor «el acompañamiento psicológico» que reciben durante su etapa formativa en el seminario. En este caso, parece que dicho acompañamiento no fue suficiente para descubrir quien era en verdad Francisco J.C

Conmoción en la diócesis de Málaga

El teléfono de la diócesis de Málaga está que hecha humo, cuentan fuentes del obispado a este medio. A día de hoy, por desgracia, la Iglesia solo es noticia para los medios convencionales y generalistas cuando ocurren este tipo de escándalos.

La diócesis de Málaga emitió ayer un comunicado condenando los hechos al mismo tiempo que su mostraban «condena más profunda y contundente contra cualquier tipo de vejación o abuso a la mujer». Fuentes próximas al obispado aseguran que «desde que nos enteramos de la noticia, pasamos de la incredulidad al dolor más intenso».

A pesar del comunicado, las críticas a la diócesis no han tardado en llegar. Según fuentes de la investigación, la última pareja del sacerdote puso en conocimiento de la Iglesia su descubrimiento antes de interponer la denuncia ante la Policía Nacional. Sin embargo, se limitaron a cambiarle su destino y lo enviaron de regreso a Málaga, donde ejerció durante los últimos meses. InfoVaticana ha podido confirmar que el sacerdote estuvo presente en la JMJ de Lisboa con la diócesis de Málaga. La propia diócesis ya ha borrado referencias a él en la página web del obispado.

El cura no colabora con la Policía

Los agentes de la Unidad de Atención a Familia y Mujer (UFAM) de Melilla y Central de la Policía Nacional le siguieron de cerca la pista desde que el pasado mes de agosto su pareja, una feligresa, llevó a comisaría la copia de un disco duro que había descubierto con vídeos y fotografías de Francisco J. C. agrediendo sexualmente a varias amigas suyas en estado de semiinconsciencia. Además de tener pareja, “una en cada destino”, a este sacerdote “le gustaba todo lo que no puede hacer un cura”, aseguran a Infobae España fuentes de la investigación.

Hasta ahora, la Policía Nacional ha identificado a cinco víctimas en Málaga, Madrid, Córdoba y Melilla, cuatro de ellas agredidas sexualmente por Francisco Javier. Los hechos se produjeron entre los años 2016 y 2019 durante varios viajes que el sacerdote realizaba con un grupo de amistades que había conocido en campamentos de colegios religiosos.

Cuando los investigadores contactaron con las mujeres que identificaron en los archivos del disco duro, su reacción fue “horrible”. “No sabían de lo que les estábamos hablando. Les enseñamos lo más light. Ellas no eran conscientes y Francisco Javier era su amigo. Fue una traición brutal”, relatan las fuentes consultadas.

Una vez recabadas las pruebas, la Policía Nacional se desplegó en la vivienda del sacerdote en Vélez-Málaga, donde fue detenido. Los agentes destacan que “estaba avergonzado” y “no colaboró en absolutamente nada”.

 

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