Monseñor Francisco Cerro Chaves ha escrito esta semana sobre la importancia de las capillas de adoración perpetua en la vida de la diócesis.
«La adoración perpetua, siempre trata de responder a los anhelos más profundos del corazón humano que, de algún modo ya está anticipada en el Evangelio, cuando aquellos griegos le dicen al apóstol Felipe: «Queremos ver a Jesús». También, la adoración perpetua cumple lo que dice Jesús, cuando repite una y otra vez, hablando de la oración, que el Padre no deja de escuchar a los que oran y piden de día y de noche. La adoración perpetua vive escuchando lo que Jesús Eucaristía nos dice: «Venid a mí, aprended de mí, confiad en mí»», escribe el arzobispo.
Cerro Chaves detalla que en estos momentos existen varias capillas de adoración perpetua en la Archidiócesis de Toledo. Dos en la ciudad de Toledo, en Talavera de la Reina, en Torrijos o en Oropesa.
Decálogo de los beneficios de la adoración perpetua
«¿Cuál son los objetivos de estas capillas, que constituyen una auténtica fuente de vida y santidad en nuestra archidiócesis?», se pregunta el arzobispo. Cerro Chaves destaca en diez puntos lo «que ofrecen estas capillas a todo el pueblo Santo de Dios que quiere beber de la Fuente del Amor»:
1. Se vive la centralidad de la Eucaristía, celebrada, comulgada y adorada.
2. Se adora de «día y de noche» como una llamada a estar con Aquel cuyas «delicias es vivir con los hijos de los hombres»
3. Se vive en la convicción la promesa que nos dice Jesús de «estar siempre con nosotros hasta el final de los tiempos»
4. Es una gracia la adoración perpetua que cambia nuestras vidas, las parroquias, las comunidades, la Archidiócesis…
5. Orar adorando en la noche por nuestra tierra, tan llena de oscuridades y conflictos.
6. Me consta que el Señor bendice con abundantes vocaciones.
7. Es un experiencia gozosa y eficaz de comunión entre todas las realidades de la Iglesia.
8. Se descubre la necesidad de crecer por dentro para servir por fuera.
9. Es adoración perpetua por la unión con Cristo Eucaristía. Es el alma de todo proyecto pastoral diocesano. Es invertir en fecundidad apostólica.
10. Es la archidiócesis con su arzobispo a la cabeza, quien cree profundamente en que estas capillas son esenciales en nuestra pastoral «con corazón».
Francisco Cerro Chaves añade en su misiva la petición a «sacerdotes, vida consagrada y laicos que potencien estos lugares para orar de día y de noche. Es necesario para que todo el pueblo Santo de Dios viva su profunda vocación a la santidad. La presencia de los sacerdotes es necesaria para vivir y alentar la esperanza. La vida consagrada vive la radicalidad del Amor del Corazón de Cristo Eucaristía y las familias y los laicos, encuentran beber de la fuente, para su misma transformación en el mundo según el corazón de Cristo».
El arzobispo concluye su escrito pidiendo que «recéis en la adoración eucarística por el fruto de nuestro Sínodo Diocesano que comenzará en el 2024 y en este tiempo en que nos unimos al Sínodo Universal y al Papa Francisco para que en estos momentos dramáticos para la humanidad y la Iglesia vivamos la santidad, bebiendo de la fuente de la Eucaristía y que es lo que cambia el mundo, los santos y que nos sacan de todas las crisis».