Profanación del Cuerpo de Cristo en París: «Oremos por él, y para que el demonio deje de atacar a la Iglesia»

Profanación del Cuerpo de Cristo en París: «Oremos por él, y para que el demonio deje de atacar a la Iglesia»

Simon Fornier De Violet, vicario de la Parroquia del Espíritu Santo de París, ha denunciado la profanación que vio delante de sus narices el pasado 16 de enero durante una misa.

“Profanación este domingo en la parroquia. Después de haberla recibido, un hombre rompe la hostia frente a mí y la tira al suelo. Oremos por él, y para que el demonio deje de atacar a la Iglesia”, escribía el sacerdote en sus redes sociales junto a una foto del resultado.

Según recoge Aleteia, que ha podido hablar con De Violet, el autor de la profanación extendió su mano para recibir el cuerpo de Cristo pero, en lugar de llevársela a la boca, levantó la hostia a la altura de la cara y la rompió en mil pedazos antes de dejarla caer al suelo. «¡Tomó la hostia, se llevó la mano a la cara y la aplastó como si fuera una patata frita!», dijo el sacerdote.

«El acto fue por tanto pensado, premeditado», añadió De Violet. «Tenía las manos un poco hinchadas, con algunas heridas, como es el caso de las personas que consumen drogas o alcohol en exceso. Pero él era plenamente consciente», precisó.

«Profanar el cuerpo de Cristo es mucho más grave que el sacrilegio en una estatua o el robo de una colecta», recordó, «es lo máximo de lo que hay más grave en términos litúrgico y sacramental. El cuerpo de Cristo es el tesoro de la Iglesia».

Estando de acuerdo con el sacerdote parisino, nos preguntamos si no sería preferible que los fieles hubieran de comulgar directamente en la boca, como pasaba hace pocos años. Quizás este tipo de aciones horrendas se evitarían en su mayor parte.

Estos días también hemos tenido noticia de una profanación de una Iglesia en Zimbabue, pero el móvil, en este caso, parece que era el robo.

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