
Luego lamentarán la fuga de católicos y de x en la declaración de Renta. Se lo están buscando con verdadera dedicación.
Pues esto es una parte de lo que está ocurriendo en Cataluña.
Con el apoyo decidido de buena parte de aquella Iglesia.
Con la complicidad vergonzante del resto aunque no piensen así.
Con el silencio encubridor y corporativista de la totalidad de la Iglesia del resto de España.
Nuestra Iglesia calló ante los Añoveros, Setién, Uriarte, Cirarda. Larrauri, Larrea, Deig, Pont, Jubany, Torrella, Guix, Camprodón, Soler, obispo y abad, Sistach, Pujol, Novell, Piris, Ciuraneta… Y ese silencio ha tenido consecuencias trágicas. Pasaron por sus Iglesias como Atila. Y no sólo acabaron con la hierba en ellas sino que agostaron las de toda España. Con esos, ni a misa, pensaron no pocos. Y dejaron de ir.
Si a las dificultades de un ambiente absolutamente contrario se suman unos obispos que echan a muchísimos y no atraen a nadie pues el mañana es muy negro. Y hoy ya nadie sigue a nadie porque se titule cardenal u obispo. Reclamamos que pase la patita por debajo de la puerta y si es de lobo pues, ni su madre.
Ved ese vídeo y luego actuad como os parezca. En la sana libertad de los hijos de Dios. Que no implica que tengamos que tragarnos ruedas de molino.
Pero, lo repito una vez más, la política de cabrear al personal suele dar un resultado malísimo sobre todo cuando ese personal es el que paga.