La Virgen de Fátima recorrió cárceles de Italia para llevar esperanza a los reclusos en vísperas del Jubileo

La Virgen de Fátima recorrió cárceles de Italia para llevar esperanza a los reclusos en vísperas del Jubileo

Del 1 de julio al 31 de agosto de 2025, la imagen peregrina de Nuestra Señora de Fátima visitó diversas cárceles de Italia en una iniciativa organizada por el Apostolado Internacional de Fátima. El recorrido comenzó en la prisión de Arghillà, en Reggio Calabria, y concluyó en la cárcel de Montorio, en Verona, tras dos meses de camino marcado por la oración, la música y la cercanía a quienes viven privados de libertad.

La peregrinación se llevó a cabo en verano, un periodo especialmente duro para los reclusos debido a la falta de actividades, la lejanía de sus familias y el impacto de las altas temperaturas. «María es Madre de todos, incluso de los que han cometido errores», subrayó don Vittorio de’ Paoli, asistente nacional del Apostolado, en declaraciones a los medios vaticanos.

Inspiración en el Jubileo 2025 de la esperanza

La iniciativa nació a partir de la bula Spes non confundit, con la que el papa Francisco convocó el Jubileo de 2025, invitando a gestos concretos de cercanía hacia los reclusos. Don de’ Paoli explicó que, si bien en otras ocasiones la Virgen había sido llevada a las cárceles por invitación de las diócesis, en esta ocasión fue el propio Apostolado quien tomó la iniciativa, inspirado por las palabras del Pontífice: «La esperanza encuentra en la Madre de Dios su más alto testimonio».

El recorrido incluyó prisiones en Vibo Valentia, Saluzzo, Civitavecchia, Ferrara, Ancona, Pesaro, Varese, Padua y Verona, además de hospitales, hogares familiares y comunidades de apoyo a jóvenes en dificultad o mujeres detenidas. «La gran sorpresa ha sido el mundo del voluntariado, activo y conmovedor», añadió el sacerdote.

El mensaje de la Virgen a los privados de libertad

La estatua peregrina utilizada fue una de las imágenes oficiales realizadas siguiendo las indicaciones de sor Lucía, vidente de Fátima. Desde 1947, esta figura ha viajado por el mundo llevando un mensaje de paz y conversión.

En el contexto penitenciario, la Virgen transmitió mensajes específicos: que los hijos siguen siendo hijos incluso cuando se equivocan; que la prisión puede convertirse en un tiempo de crecimiento personal; que el sufrimiento y la ira pueden ofrecerse a Jesús por las personas queridas; y que la oración nunca debe faltar.

La guitarra del mar: memoria y oración

Durante la peregrinación, los momentos de oración fueron acompañados por la llamada «guitarra del mar», elaborada con madera rescatada de barcos de migrantes naufragados en Lampedusa. El instrumento, creado en el taller de carpintería de la cárcel de Secondigliano en Nápoles, es parte del proyecto Metamorfosi de la Casa dello Spirito e delle Arti y ha sido utilizado en actos internacionales, incluso tocado por Sting.

Con su música, los reclusos cantaron, rezaron y recordaron a los migrantes fallecidos en el Mediterráneo, especialmente a los niños. «Todos se arrodillaron ante María, recibieron la bendición y rompieron a llorar», relató don Vittorio, destacando el poder transformador de esta experiencia de fe y esperanza en medio de las cárceles italianas.

Fuente: Vatican News

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