La polémica que rodea al Valle de los Caídos está llegando a límites insospechados. Estamos en un punto en el que realmente nadie sabe ya quien miente y quien dice la verdad,
En la tarde de este pasado miércoles, tanto la Conferencia Episcopal Española como la archidiócesis de Madrid emitieron comunicados pronunciándose sobre la polémica ‘resignificación’ (profanación) que quiere llevar a cabo el Gobierno de Pedro Sánchez en el Valle de los Caídos.
Los Obispos españoles se han pronunciado ante el anuncio del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana sobre el llamado “Concurso de proyectos del memorial de Cuelgamuros”.
En este sentido, desde la Conferencia Episcopal Española manifiestan que «la Iglesia Católica nunca ha sido promotora ni impulsora de las actividades de resignificación que el Gobierno de España quiere llevar a cabo en el Valle limitándose a salvaguardar los acuerdos vigentes desde el inicio ante las intervenciones estatales».
«El Gobierno toma la iniciativa lanzando un concurso de ideas sin contar con la Iglesia acerca de los pormenores o cuestiones que deberían ser concretadas con anterioridad, por si no se respetan los espacios y la sensibilidad religiosa», se lee en la nota publicada por la CEE quien asegura que «los términos del acuerdo realizado entre el Gobierno y la Santa Sede son generales y nunca se han detenido en los detalles o particularidades del mismo».
Los obispos españoles se quejan de que «una vez más, el Gobierno toma una iniciativas sin resolver cuestiones previas que afectan al concurso que presentan y que deberían ser aclaradas con anterioridad» pero aún así prefieren seguir hablando y negociando con quienes saben que cuyo único objetivo es la destrucción de la Basílica del Valle de los Caídos recurriendo a la mentira y el engaño si es necesario.
Desde la Conferencia Episcopal Española insisten en señalar los acuerdos a los que se llegó con el Gobierno fruto de las conversaciones entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y la Santa Sede. Los Obispos españoles destacan que entre los puntos acordados está el mantenimiento de la basílica donde se celebra la eucaristía así como sus signos litúrgicos y religiosos. «Las intervenciones, de carácter artístico y museográfico siempre garantizarán el destino litúrgico y cultual de estos espacios sin alcanzar a dicho espacio».
Otro punto es «el mantenimiento de las capillas con sus símbolos religiosos y espacios litúrgicos» por lo que para la CEE «la intervención museográfica y artística debe respetar las capillas y los símbolos religiosos existentes en ellas». Además, inciden en mantener «el acceso independiente desde la entrada principal exterior de la basílica hasta el lugar en que se celebran los sacramentos».
Otro punto es «la continuidad de la Comunidad monástica benedictina encargada del servicio litúrgico de la basílica, la hospedería y la escolanía» a pesar del cese de Santiago Cantera como prior del Valle de los Caídos y su posterior destierro de la comunidad benedictina a la que pertenecía.
«Además, se estableció que una persona propuesta por la Iglesia Católica revisará el proyecto final ganador del concurso antes de su ejecución para asegurar que los acuerdos son respetados y las intervenciones son acordes con las normas litúrgicas», se lee en el comunicado.
Por último, desde la CEE subrayan que «lo apropiado en relación a este concurso es que estuviera acordado con la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos, responsable histórica del lugar y propietaria del espacio en el que se va a intervenir cuyos patronos fundamentales son Patrimonio Nacional y la Comunidad benedictina» reconociendo por primera vez que el Valle de los Caídos no pertenece al Estado tal y como venían defendiendo ingenuamente algunos obispos españoles como García Magán, José Cobo o José Ignacio Munilla.