Aunque por la foto no lo parezca, es Klaus Pfeffer, sacerdote y vicario general de la diócesis alemana de Essen.
Klaus Pfeffer, es partidario de poner fin al celibato obligatorio de los sacerdotes. Es «evidente que cada vez menos personas están dispuestas a aceptar esta forma de vida en relación con la profesión sacerdotal. En nuestro país, la profesión sacerdotal está prácticamente en vías de extinción», declaró Pfeffer en una entrevista al diario de Düsseldorf Rheinische Post.
Este cura sostiene que para muchos sacerdotes, renunciar al matrimonio y a la familia es una carga y conduce a la soledad, sobre todo en la vejez. En su opinión, el fin de la obligación del celibato es concebible porque, de lo contrario, el sacerdocio sería cada vez menos relevante.
En la entrevista, Pfeffer también comentó otras cuestiones eclesiásticas controvertidas. Por ejemplo, considera que el acceso de las mujeres a los ministerios ordenados es el siguiente paso que debe dar la Iglesia Católica. «Actualmente existe una resistencia masiva a ello. Se trata de una cuestión de justicia de género, que hace necesario que las mujeres y los hombres de nuestra Iglesia tengan las mismas oportunidades de ejercer ministerios de responsabilidad, y por tanto también ministerios ordenados», afirma el vicario general. Sin embargo, según Pfeffer, aún son necesarias «fuertes disputas» en la Iglesia antes de que se haga realidad el sacerdocio femenino.
Además, también critica la moral sexual de la Iglesia porque «va por detrás de las ideas de la ciencia humana, la teología moderna y la experiencia humana».