Casi un mes y medio después de la publicación Fiducia supplicans, los obispos españoles presentes en la Comisión Permanente de la CEE han aprobado una declaración en apoyo al Papa Francisco.
El secretario general de la CEE ha dado parte de los trabajos desarrollados durante esta «movidita» Comisión Permanente fruto del desencuentro entre algunos obispos durante estos dos días en Añastro. César García Magán comenzaba la rueda de prensa anunciando que los obispos habían acordado por unanimidad una nota en la que muestran su «profunda comunión eclesial y adhesión al Santo Padre Francisco, así como a su magisterio como pastor de la Iglesia universal».
Aunque en ningún momento de la nota leída por el obispo auxiliar de Toledo se habla de la controvertida Fiducia supplicans, García Magán ha matizado ante la pregunta de los periodistas que «está expreso lo implícito y lo explícito«. El hecho de haber citado expresamente la declaración del Dicasterio para la Doctrina de la Fe habría roto esa unanimidad ya que en esa Comisión Permanente está presente monseñor Jesús Sanz, arzobispo de Oviedo y quien se ha mostrado en reiteradas ocasiones contrario a Fiducia supplicans.
De este modo, con esta breve y escueta nota, los obispos españoles cierran filas con el Papa Francisco pero evitando entrar a valorar el contenido de la declaración Fiducia supplicans que ha motivado la publicación de dicha nota por parte del episcopado español. César García Magán también ha reiterado en rueda de prensa que «no hay Iglesia al margen de Pedro ni contra Pedro«.
Los pagos a Cremades
Por otro lado, el secretario general de la Conferencia Episcopal Española ha confirmado que el asunto económico con el despacho Cremades6 Calvo Sotelo ya está cerrado. García Magán ha cifrado en aproximadamente 1.225.000 euros el dinero que los obispos españoles han gastado en el informe-auditoria.
César García Magán reconocía ante los periodistas que «no ha sido barato» pero ha defendido que ha merecido la pena invertir esa suma de dinero ya que ha sido un trabajo realizado «en profundidad y con profesionalidad».
Respecto al plan integral de reparación de las víctimas de abusos, el obispo auxiliar de Toledo ha vuelto a dejar claro que a la hora de realizar pagos, las indemnizaciones deberán correr a cargo del victimario. De no poder ser así, se hará cargo subsidiariamente la diócesis o congregación o instituto al que pertenezca el abusador.