En un sorprendente caso de ingeniería digital la página web del Vaticano esconde una versión adulterada del punto del Catecismo que el lobby LGTB quiere tumbar.
La pista la ha dado Father Z, el conocido bloguero de habla inglesa, que ha descubierto lo siguiente.
Si uno entra en la web oficial del Vaticano, en su versión inglesa (http://w2.vatican.va/content/vatican/en.html), y pincha en Resource Library, para buscar el catecismo de la Iglesia Católica, le lleva a este enlace.
Accediendo al Catecismo de la Iglesia Católica se llega al siguiente índice.
Buscamos el Sexto Mandamiento, para ir al epígrafe de «La vocación a la castidad».
Hacemos clic y nos lleva a una página desconfigurada, sin logotipos y sin color, en la que aparece la versión inglesa del Catecismo de la Iglesia.
En la página que se nos abre no aparece ni logotipo del Vaticano ni el característico fondo amarillo. Encontramos así el párrafo sobre la homosexualidad:
Sin embargo, si eliminamos una de las barras bajas de la URL encontramos esta dirección:
En la que, ahora sí con logotipo vaticano, las reivindicadas llaves y con el fondo correcto, encontramos una edición modificada del Catecismo:
En esta edición, alojada dentro de la web oficial de Vaticano vatican.va, encontramos el siguiente párrafo sobre la homosexualidad, en el que las palabras «objetivamente desordenados» han desaparecido:
En resumen, la web del Vaticano aloja dos versiones diferentes del Catecismo.
http://www.vatican.va/archive/ENG0015/__P85.HTM
2358 The number of men and women who have deep-seated homosexual tendencies is not negligible. This inclination, which is objectively disordered, constitutes for most of them a trial. They must be accepted with respect, compassion, and sensitivity. Every sign of unjust discrimination in their regard should be avoided. These persons are called to fulfill God’s will in their lives and, if they are Christians, to unite to the sacrifice of the Lord’s Cross the difficulties they may encounter from their condition.
http://www.vatican.va/archive/ENG0015/_P85.HTM
2358 The number of men and women who have deep-seated homosexual tendencies is not negligible. They do not choose their homosexual condition; for most of them it is a trial. They must be accepted with respect, compassion, and sensitivity. Every sign of unjust discrimination in their regard should be avoided. These persons are called to fulfill God’s will in their lives and, if they are Christians, to unite to the sacrifice of the Lord’s Cross the difficulties they may encounter from their condition.
¿Qué está ocurriendo aquí?