La edición número 49 del Observatorio de Ciudadanía Católica y Análisis Social, lanza una advertencia rotunda: en México se ha instalado una gran secta política, corrupta y delincuencial que ha tomado por asalto el Estado y ha desmantelado las instituciones que durante décadas apuntalaron la organización republicana del país.
Bajo el título Las instituciones sociales y políticas de México hoy, el documento presenta un diagnóstico sin ambages. La “cuestión social” actual se reduce a un dilema histórico, o prevalece la democracia plural de leyes e instituciones, o se impone la autocracia despótica. Cien años después de que Plutarco Elías Calles proclamara el paso de un “país de un hombre” a una “nación de instituciones y de leyes”, el régimen cuatroterista representa, según el Observatorio, la antípoda exacta de ese ideal republicano.
El boletín identifica cuatro grandes pilares sobre los que se sostiene el nuevo régimen. En primer lugar, la destrucción sistemática de las instituciones republicanas, el Congreso ha sido monopolizado por el populismo encabezado por patriarcas y caciques; el Poder Judicial ha sido desfigurado y colonizado por incondicionales del expresidente López Obrador; el Ejecutivo federal opera bajo pactos electorales con los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación; instituciones autónomas que garantizaban la competencia económica han sido desmanteladas y órganos como la Fiscalía General, la Auditoría Superior, la Comisión Nacional de Derechos Humanos y el Instituto Nacional Electoral han perdido su independencia. En todos los casos, el orden institucional se anuló al someter la vida política a la ilegalidad.
En segundo lugar, la corrupción patrimonialista más escandalosa de la historia reciente, protagonizada por hijos y hermanos de López Obrador, colaboradores cercanos, gobernadores y legisladores de Morena, y sectores del ejército y la marina. El llamado “huachicol fiscal” ascendería a 600 mil millones de pesos, según cifras oficiales luego descalificadas.
El tercer pilar es la reedición moderna de la fórmula romana del “panem et circenses”, las dádivas directas a la población se combinan con la demagogia de las conferencias mañaneras para mantener el control social.
El cuarto pilar es la consolidación de un narcoestado. Alianzas explícitas entre la cúpula gobernante y el crimen organizado han convertido en sistema lo que antes era una tendencia peligrosa. México, concluye el análisis, es hoy un narcoestado.
El texto es especialmente incisivo al caracterizar a Morena, se comporta como una secta con su líder máximo López Obrador que se ha constituido como una autoridad moral absoluta. Esa secta, corrupta, delincuencial y con características de maximato, ha logrado someter la vida política a la ilegalidad e imponer la impunidad como norma.
El Observatorio no se limita a denunciar. Señala la parálisis de los actores históricos de la democracia mexicana, organizaciones civiles, partidos de oposición, organizaciones empresariales, sindicatos libres, academia, medios de comunicación y la propia jerarquía de la Iglesia católica. Todas estas fuerzas aparecen dispersas y con una grave e inquietante parálisis, salvo la resistencia de algunos medios acosados por el poder.
Ante este panorama, el reporte propone líneas concretas de acción ciudadana. En primer término, reconocer y defender las instituciones del Estado mexicano como conquista ciudadana, no como propiedad de gobernantes ni de caciques. En segundo lugar, valorar lo bueno y excelente que tenían esas instituciones y exigir su respeto, reorganización y profesionalismo como condición para realizar el bien común nacional. Por último, impulsar a todos los sectores sociales a dar su mejor esfuerzo en organización y acción para construir un país de instituciones sólidas.
El reporte cierra con una llamada urgente, la ciudadanía, y no los políticos, debe decidir si continúa apoyando al régimen o recompondrá el camino democrático. La clave de todo está en la construcción social de una ciudadanía consciente y protagonista. Es un llamado a la acción antes de que la autocracia caciquil se enquiste de manera irreversible en la vida nacional.
El reporte completo puede leerse aquí: