En la más reciente entrega de la serie catequética “Venga a Nosotros Tu Reino”, el presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y obispo de Cuernavaca, Ramón Castro Castro, presentó la catequesis número 38 dedicada por completo a Santa María como Mediadora del Reino. Con un tono pastoral profundo y accesible, el prelado recordó a los fieles que la Virgen no es una figura lejana de la historia de la salvación, sino una presencia delicada pero poderosa que acompaña a Jesús desde su nacimiento hasta su gloria y, con Él, acompaña también a cada cristiano en la construcción del Reino de Dios.
El obispo inició su reflexión subrayando el papel único de María: “Su fiat permitió la entrada de Cristo en la historia y la convirtió en la Madre del Rey”. De esta elección divina surge su participación directa en la misión redentora. María es la mujer que Dios eligió para ser su madre en la tierra, la primera discípula y puerta del cielo. En la cruz, momentos antes de consumar su sacrificio, Jesús la entregó formalmente a la humanidad. Dirigiéndose a ella y al discípulo amado, pronunció las palabras que marcan para siempre la maternidad espiritual de María: “Mujer, aquí tienes a tu hijo”. Luego, al discípulo: “Aquí tienes a tu madre”. Desde aquel instante, el discípulo la recibió en su casa y, con él, todos los cristianos nos reconocemos como hijos del Reino.
En el bautismo recibimos el oficio regio, explicó Castro Castro. Los cristianos no somos meros espectadores del Reino, sino constructores activos llamados a edificarlo en nuestra vida cotidiana, siguiendo siempre el ejemplo maternal de Nuestra Reina. La catequesis recordó dos momentos emblemáticos en los que María ya ejercía esta misión: las bodas de Caná y Pentecostés. En ambos, la Madre acompaña a sus hijos y les muestra cómo, con acciones concretas, es posible manifestar las notas esenciales de la casa del Padre y las actitudes necesarias para llegar a ella.
Uno de los momentos más profundos de la exposición fue cuando el obispo ubicó a María en la perspectiva del Reino después de Cristo. “El lugar de María en la perspectiva del Reino después de Cristo es el más importante, pues es la frontera y el acceso entre la creación y el creador”. Citando la encíclica Ad Caeli Reginam de Pío XII, destacó la unión sublime de María con Cristo Rey: “Esta unión con Cristo Rey se deriva para ella sublimidad tan espléndida que supera a la excelencia de todas las cosas creadas”. De esa misma unión nace el regio poder con que ella puede dispensar los tesoros del Reino del Divino Redentor y la inagotable eficacia de su maternal intercesión junto al Hijo y junto al Padre.
Por todo ello, concluyó el obispo, María es Reina del Cielo, Madre del Rey y Mediadora de la Humanidad. Esta triple dignidad no es un título honorífico, sino una realidad viva que debe convertirse en el primer recurso de todo cristiano. Debería ser la primera a quien encomendar cada una de nuestras empresas para contribuir a la instauración del Reino en la Tierra, la primera a quien confiar las preocupaciones y alegrías de la vida cotidiana, la primera a quien pedir intercesión para alcanzar las virtudes y gracias necesarias para trabajar en la causa de su Hijo Jesucristo.
Con lenguaje emotivo y convocante, Ramón Castro Castro invitó a los fieles a un acto concreto de confianza: “Pongamos nuestros corazones en manos de María para que al mirarnos con misericordia los presente a su Hijo como reza la Salve, como abogada y nos muestre a Jesús y con ella podamos exclamar ¡Venga a nosotros tu Reino!”.
La catequesis 38 de la serie “Venga a Nosotros Tu Reino” llega en un momento en que la Iglesia en México busca fortalecer la identidad bautismal de los fieles como miembros vivos del Reino. Al colocar a María en el centro del misterio del Reino, el obispo de Cuernavaca no solo honra la tradición mariana de la Iglesia católica, sino que ofrece una guía práctica y espiritual para enfrentar las tribulaciones diarias con la certeza de que contamos con la intercesión más poderosa después de la de Cristo.
La predicación completa, llena de aliento y claridad doctrinal, puede ser vista en el siguiente enlace de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=3N3NtvVMhFA. Se trata de una invitación abierta a todos los cristianos para redescubrir en María a la Mediadora del Reino y, a través de ella, acelerar la venida del Reino de Dios en nuestras familias, comunidades y en el mundo entero.
Con esta entrega, Ramón Castro Castro reafirma que la devoción mariana no es un añadido piadoso, sino parte esencial de la vocación cristiana, ser, como María, servidores humildes y valientes del Reino que ya ha comenzado y que un día llegará en plenitud.