Observatorio Católico: la relación México-EUA, ¿bendición o piedra de tropiezo?

Observatorio Católico: la relación México-EUA, ¿bendición o piedra de tropiezo?

El Observatorio de Ciudadanía Católica y Análisis Social publicó esu entrega número 70, titulada La relación “México-Estados Unidos” hoy. Elementos para el Discernimiento. El documento, de corte laical y con pretensión de lectura ética de la coyuntura, no se limita a describir el comercio bilateral. Plantea una tesis más dura: la vecindad ha dejado de ser un asunto de tratados y se ha convertido en pieza de un reordenamiento geopolítico en el que México puede resultar socio multiestratégico o ser tratado como adversario.

El criterio de apertura no es un dato estadístico, sino una cita de León XIV en Magnifica humanitas (n. 185). El Papa describe una “cultura del poder” hecha de polarizaciones y violencias, y una “Babel moderna” que no se reduce al paradigma tecnocrático: también es el choque a distancia entre imperialismos que disputan la primacía. Sobre ese marco, el Observatorio formula tres preguntas: si la relación con Estados Unidos es hoy bendición o piedra de tropiezo; cuál es la nueva estrategia estadounidense ante el repliegue de la globalización y qué lugar ocupa México; y a qué juega la clase gobernante mexicana.

En la sección de hechos, el reporte recuerda que en medio siglo la relación cambió de eje. Del mundo bipolar de la Guerra Fría se pasó a la globalización financiera y comercial, con Estados Unidos como potencia dominante y el auge de Asia. El Observatorio sostiene que el gobierno instalado en 2018 , y la continuidad que atribuye a Claudia Sheinbaum, recupera una mirada de esa época anterior: discurso de soberanía, desarrollo “hacia adentro” y Pemex como palanca nacional frente al “imperialismo” estadounidense.

El texto cita al economista Gerardo Esquivel para subrayar el desajuste entre esa narrativa y la realidad operativa de la empresa petrolera, que, según el propio Esquivel, ya no logra ser siquiera palanca de desarrollo regional. El contraste sirve al Observatorio para argumentar que la política energética mexicana dialoga mal con el tablero que Washington está rearmando.

Ese tablero, afirma el reporte, es el del proteccionismo de Donald Trump y la defensa del dólar ante China y los BRICS. El documento reproduce la tesis de que un desplazamiento del dólar como moneda de reserva arrastraría deudas, contratos y mercados denominados en esa divisa, con efectos inflacionarios globales. La respuesta estadounidense, según el análisis, no depende solo del partido en la Casa Blanca: primacía militar, aranceles, re-shoring industrial y un intento de realinear el comercio mundial “bajo la batuta” de Washington.

De ahí la fórmula central del número 70: un “nuevo tipo de imperialismo”. No el de la apertura indiscriminada de las décadas previas que, paradójicamente, habría beneficiado a China e India, sino una hegemonía más centralizada: industria de punta en casa, comercio condicionado, dólar reforzado y alianzas subordinadas en América Latina. El Observatorio menciona a Nayib Bukele y Javier Milei como ejemplos del tipo de socio que ese proyecto premia, y sostiene que la liquidación de populismos de izquierda en el continente ya está en marcha.

En esa misma clave sitúa gestos trumpistas de alto voltaje simbólico: Canadá como eventual estado 51, el Golfo de México rebautizado como Golfo de América, Groenlandia y el Ártico, y el relanzamiento de la Doctrina Monroe como “Doctrina Donroe”. El control de recursos energéticos, Ormuz, Venezuela, fracking en el espacio latinoamericano y en el Golfo, aparece como el combustible de esa estrategia. Un estudio del Becker Friedman Institute, citado en el boletín, atribuye al fracking más de 6.5 por ciento del crecimiento real del PIB estadounidense entre 2005 y 2012.

El Observatorio insiste en un dato que no discute: México es el principal socio comercial de Estados Unidos. Pero añade que esa ventaja no inmuniza. El T-MEC, producto de la era de bloques comerciales, “ya no es de interés” para los fines estratégicos de Washington salvo que se subordine a su proteccionismo.

El caso canadiense ocupa un lugar destacado. El 22 de agosto de 2026, recuerda el texto, Estados Unidos impuso aranceles de 50 por ciento a productos canadienses que incluso cumplían las reglas del tratado, por un valor estimado de 20 mil millones de dólares, amparándose en la sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930. La lección que el Observatorio extrae para México, cuya ronda de revisión se abría ese mismo mes, es nítida: cumplir hoy las reglas de origen no garantiza protección arancelaria mañana. Las revisiones anuales se vuelven palanca para exigir concesiones en comercio, inversión, seguridad y política exterior.

El análisis desplaza el centro de gravedad del comercio a la seguridad. México sigue siendo estratégico, sostiene el reporte, porque la amenaza que Washington prioriza es China. En esa lectura, hay que “liquidar” la penetración del populismo mexicano, el tráfico de fentanilo y la ofensiva económica china en América Latina.

Afirma, de manera contundente y polémica, que en la crisis del fentanilo no hay otros países involucrados como China y México: la primera como proveedora hegemónica de precursores y el segundo como productor, “gracias a las alianzas de cárteles con el gobierno y MORENA”. Presenta esa ruta como “política antimperialista” del populismo regional, y la vincula con la postura mexicana hacia Cuba, Venezuela y Nicaragua. En paralelo, describe a México como frontera y dique —pero también como posible plataforma— de la triangulación comercial y de la inversión china en la región, apoyándose en declaraciones del embajador chino en Colombia recogidas por Bloomberg Línea.

La conclusión geopolítica es una disyuntiva: México puede ser el socio multiestratégico de Estados Unidos, incluso más que Canadá, por su peso continental, o ser tratado como enemigo junto a China, Rusia e Irán. El Observatorio afirma que la política implantada desde 2018 generó desconfianza en ámbitos políticos estadounidenses y que el nuevo imperialismo no reconoce soberanías simétricas, sino alianzas de conveniencia con subordinación.

En el plano interno, el documento describe un intervencionismo favorecido, a su juicio, por corrupción y por lo que llama alianza intrínseca con China. Señala “signos” de que Washington perfila liderazgos mexicanos de corto y mediano plazo: Ricardo Salinas Pliego, asimilado al “modelo Milei”, y Omar García Harfuch, asimilado al “modelo Bukele”. Destaca el elogio del director de la DEA, Terry Cole, quien el 18 de agosto llamó a Harfuch “socio de confianza” y “buen amigo” de Estados Unidos. El Observatorio precisa que ese respaldo sería personal y operativo con anclaje en SEDENA y en una relación de dos décadas, no un cheque en blanco al gobierno de Sheinbaum ni al aparato de Andrés Manuel López Obrador.

El texto interpreta otros episodios como indicios de autonomía del alto mando militar: la entrega del general Gerardo Mérida Sánchez a autoridades estadounidenses y el rechazo de mandos a reconocer a la gobernadora de Sinaloa, Graciela Domínguez Nava, a quien identifica con el crimen organizado local. En esa lectura, México es “too big to fail” y pieza para que Estados Unidos reconstruya liderazgo continental y convierta a América Latina en “reserva estratégica”.

El cierre no es un programa de gobierno, sino dos “acciones ciudadanas”. La primera: apoyar expresiones de oposición política que defiendan la democracia y una oposición económica a la 4T orientada a la justicia social y a una ubicación estratégica de la política interna y externa. La segunda: mantener una actitud informada y crítica frente a lo que el boletín llama ideología socializante y autoritaria del gobierno actual.

El Observatorio Católico no presenta la relación bilateral como idilio comercial ni como fatalidad geográfica. La describe como un tablero en el que el T-MEC ya no alcanza, la seguridad manda y México, quiera o no, está en el centro de la disputa entre el repliegue de la globalización, el proyecto MAGA y la ofensiva china. Su advertencia final es doble: ni el “imperialismo radical” ni el populismo con base corrupta y criminal ofrecen, a su juicio, un camino de desarrollo justo. El discernimiento que pide es, ante todo, no confundir soberanía retórica con margen real de maniobra.

El reporte completo puede leerse aquí.

Ciudadania Catolica y Analisis Social 70

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