La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, arrancó este fin de semana su gira institucional de diez días por México con una visita a la Basílica de Santa María de Guadalupe, donde participó en la misa dominical presidida por el arzobispo primado de México. La mandataria madrileña, acompañada por el cónsul de España en México, Marcos Rodríguez, y su comitiva, ocupó el lugar de invitados especiales en el recinto, custodiada por el canónigo y vicario general de la arquidiócesis de México, monseñor Martín Muñoz.
El arzobispo primado de México dio la bienvenida a la presidenta y, en su homilía, pidió por las “mamás de España”, en coincidencia con el Día de la Madre, y por las relaciones entre ambos países. “Viene a encomendarse a la Virgen de Guadalupe”, destacó el prelado, subrayando el papel histórico de la Basílica como punto de encuentro para peregrinos de todo el mundo.
DÍAZ AYUSO: «El Arzobispo Primado de Méjico pide desde Guadalupe por todas las madres de España».
La agenda de la gira, que se extenderá hasta el 12 de mayo, incluye actividades en Ciudad de México, Monterrey, Aguascalientes y la Riviera Maya. Ayuso tiene previsto un encuentro con empresarios e inversores mexicanos y españoles, seguido de un almuerzo institucional con los gobernadores de Aguascalientes, Querétaro, Chihuahua y Guanajuato. La comitiva asistirá también a una misa en la Catedral Metropolitana, participará en actos académicos en la Universidad de la Libertad y el Instituto Tecnológico de Monterrey, y sostendrá reuniones con empresas como CEMEX y Alsea. Entre los momentos más simbólicos figura un homenaje a Hernán Cortés y la recepción de la Medalla de la Libertad del Congreso de Aguascalientes, donde además se le entregarán las llaves de la ciudad en reconocimiento a su defensa de la Hispanidad. La presidenta clausurará su visita como invitada de honor en la 198 Feria Nacional de San Marcos, con la celebración del Día de Madrid.
No están previstos encuentros con el Gobierno federal de Claudia Sheinbaum, con quien Ayuso ha mantenido diferencias públicas en los últimos meses. La gira se produce tras las recientes críticas de la líder madrileña al país, al que ha calificado de “narcoestado” y ha afirmado que “los mayas y los aztecas” fueron quienes perpetraron los abusos contra los pueblos originarios. Estas declaraciones han generado polémica en México, donde sectores de la oposición y analistas ven en la visita un gesto de provocación cultural.
Como complemento a su línea ideológica, Ayuso, representante del ala de derecha del Partido Popular y figura ascendente del conservadurismo español, ha arremetido recientemente contra la cumbre progresista convocada por el presidente Pedro Sánchez en Barcelona, calificada por analistas como una “reunión anti-Trump”. La mandataria madrileña criticó el encuentro, que reunió a líderes de izquierda latinoamericana para impulsar una alianza diplomática en defensa de la democracia frente a las políticas del mandatario estadounidense, acusándolo de alinear a España con regímenes autoritarios y de contraponerlo a su propia agenda de libertad y defensa de la Hispanidad. Mientras Sánchez impulsaba ese foro, Ayuso recibía en Madrid a la opositora venezolana María Corina Machado, premio Nobel de la Paz, en un claro contraste de visiones.
El viaje institucional se da en el marco de fortalecimiento de lazos económicos, culturales y empresariales. Ayuso, conocida por su defensa del libre mercado, su rechazo al socialismo y promoción de la identidad hispana, realiza estas giras para proyectar una España liberal y orgullosa de su historia común con América. Mientras rinde tributo a la Virgen de Guadalupe y a la figura de Hernán Cortés, la presidenta proyecta su compromiso con una narrativa de unidad hispana frente a lo que considera divisiones ideológicas impulsadas desde la izquierda.