Monseñor Ramón Castro Castro, obispo de la Diócesis de Cuernavaca y presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, se pronuncia acerca del cierre la planta NISSAN en la Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca (Civac), programado para marzo de 2026. Durante la homilía dominical, el prelado expresó su preocupación por las miles de familias morelenses que dependen de los empleos generados por esta histórica armadora, la primera de Nissan fuera de Japón.
Conocido por su compromiso con la justicia social, el obispo destacó que el cierre de Civac es una de las preocupaciones ya que afecta la estabilidad de los trabajadores y sus comunidades: “Tantos años en esta fuente de trabajo, en la cual miles y miles de morelenses han estado y va a cerrar; duele saber que todas estas miles de personas se quedarán sin su fuente de trabajo; estamos hablando de muchas familias” afirmó, subrayando la necesidad de proteger a los 2,400 trabajadores directos afectados, según estimaciones recientes, y a las cadenas de proveedores locales. El obispo instó a priorizar el bienestar de las familias llamando al gobierno del Estado a tener alternativas de empleo para quienes dependen de la planta de Nissan
La planta Civac, ubicada en Jiutepec, Morelos, comenzó operaciones en 1966, marcando un hito como la primera instalación de Nissan fuera de Japón. Desde entonces, ha producido más de 6.5 millones de vehículos, incluyendo modelos icónicos como el Datsun, la Nissan NP300, Frontier y Versa. En 1975, se lanzó la Línea 2 para ensamblar camionetas ligeras, iniciando con el modelo 720. En 1978, la Planta 3 comenzó a fabricar motores J18, consolidando a Civac como un pilar de la industria automotriz mexicana. Para 1988, Nissan alcanzó el primer lugar en ventas nacionales y celebró la producción de su primer millón de vehículos. En 2015 y 2019, la planta alcanzó hitos de 5 y 6 millones de unidades producidas, respectivamente, y en 2023 reabrió temporalmente la Línea 1 para satisfacer una demanda específica.
A pesar de su legado, Nissan anunció en julio de 2025, bajo el plan “Re:Nissan”, la consolidación de su producción en Aguascalientes para mejorar la eficiencia y reducir costos, cerrando Civac como parte de una estrategia global que reduce su capacidad de producción de 3.5 a 2.5 millones de unidades anuales.
Este movimiento, que incluye el traslado de modelos como la Frontier y Versa, responde a presiones financieras y a la transición hacia vehículos eléctricos, pero ha generado incertidumbre en Morelos, una región ya afectada por desafíos económicos y de seguridad.
La comunidad de Civac, que ha crecido junto a la planta durante casi seis décadas, enfrenta un futuro incierto. La intervención de Castro Castro refleja el papel de la Iglesia en la defensa de los derechos humanos y el bienestar social, buscando que Morelos no pierda un pilar de su identidad industrial.
Finalmente, Castro Castro apeló al gobierno estatal para que busque otras fuentes de trabajo “que vengan, de alguna manera, a sustituir lo que tanto necesita Morelos, fuentes dignas de trabajo, de un trabajo formal. Yo he estado haciendo mucha oración para que Dios ilumine a quienes tiene. La posibilidad de encontrar una solución a esta situación compleja y triste. Les pido también a ustedes su oración para que esas personas y familias no se sientan solas, sepan que somos solidarios y en lo que podamos, los habremos de acompañar”, concluyó.