El Semanario de Guadalajara.- En la solemnidad de San Pedro y San Pablo, celebrada este 29 de junio, el Papa León XIV presidió la Eucaristía en la Basílica de San Pedro y entregó el palio a 35 Arzobispos metropolitanos de distintos países, entre ellos el mexicano Mons. José Armando Álvarez Cano, Arzobispo de Morelia.
Durante su homilía, el Santo Padre destacó que los apóstoles Pedro y Pablo fueron «pilares de la Iglesia» y los definió como «artífices de la unidad, servidores generosos de la verdad en la caridad», invitando a los Pastores a vivir su ministerio con el mismo espíritu de comunión y servicio.
Mons. José Armando Álvarez Cano fue nombrado Arzobispo coadjutor de Morelia el 25 de enero de 2025 por el Papa Francisco. Tras la aceptación de la renuncia de Mons. Carlos Garfias, el Papa León XIV lo nombró Arzobispo metropolitano de Morelia el 19 de enero de 2026.
Originario de Jiquilpan, Michoacán, nació el 30 de enero de 1960. Es el tercero de diez hermanos e ingresó al Seminario de Zamora a los 12 años. Fue ordenado sacerdote el 8 de febrero de 1986.
Cursó la licenciatura en Teología Pastoral en la Universidad Pontificia de México, donde obtuvo el grado con reconocimiento summa cum laude.
Entre 1992 y 1994 desempeñó su ministerio como sacerdote misionero Fidei Donum en la diócesis de Tacna, Perú, experiencia que marcó profundamente su visión pastoral. A su regreso a México fue vicario episcopal para la Pastoral de la diócesis de Zamora durante nueve años y profesor del Seminario Mayor.
También colaboró de manera permanente en el periódico diocesano y, antes de su llegada a Morelia, fue Obispo de la diócesis de Tampico.
En el ámbito nacional, presidió la Dimensión Episcopal de Misiones de la Conferencia del Episcopado Mexicano entre 2018 y 2021. Asimismo, realizó una misión en Kenia, donde acompañó a los Misioneros de Guadalupe.
La Arquidiócesis de Morelia, erigida en 1863, es la sede de la provincia eclesiástica que integra las diócesis de Apatzingán, Ciudad Lázaro Cárdenas, Tacámbaro y Zamora, por lo que el nuevo palio recibido por Mons. Álvarez Cano reviste especial significado para esa Iglesia particular.