Tras el anuncio de la sucesión en la diócesis de Puerto Escondido, en la costa de Oaxaca del Pacífico mexicano, el ahora administrador apostólico y III obispo en condición de emérito, Florencio Armando Colín Cruz, ante medios de comunicación, dio a conocer las expectativas de la sucesión que podría darse en noviembre cuando el nuevo obispo proveniente del clero de Guadalajara, Héctor López Alvarado, sea instalado.
Colín Cruz no ocultó su emoción ante representantes de los medios por el acontecimiento, reconociendo que se «había adelantado»; si bien presentó la renuncia canónica a los 75 años a finales de octubre de 2025, la rápida aceptación, a unos días de cumplir 76 años, el próximo 27 de octubre, se debió a los «nombramientos escalonados» que recientemente se han propiciado en diversas diócesis de México; sin embargo, el obispo señaló haberse puesto en contacto de inmediato con su sucesor a quien calificó de ser hombre joven que requiere esa zona de Oaxaca debido a los climas extremos y las grandes distancias a recorrer de parroquia a parroquia.
Acompañado por el vicario general de la diócesis de Puerto Escondido, padre Cervantes, se dio lectura a un comunicado a todos los fieles y pueblo de Dios en el que se compartió la noticia de la designación del nuevo obispo que, hasta ese momento, era auxiliar de Guadalajara, arquidiócesis apacentada por el cardenal José Francisco Robles Ortega.
El administrador apostólico compartió igualmente el mensaje que, vía whatsapp, envió a su sucesor como una primera muestra de aprecio y cercanía, del cual se dio puntual lectura:
Apreciable hermano,
Es para tu servidor una bendición saludarte y darte la bienvenida hoy martes 29 de Septiembre 2026 a esta tu Diócesis de Puerto Escondido.
Me llena de alegría recibirte con los brazos abiertos teniendo la certeza de que el Espíritu Santo te ha elegido a tí para que, desde ahora en adelante, seas el pastor de esta Iglesia local.
Te recibe con alegría y esperanza, la costa oaxaqueña con sus mares, sus ríos, sus playas, sus bahías, así como sus hermosas montañas con su variada flora y múltiples especies de fauna, tanto aves, peces y variadas especies de animales: reptiles, batracios, fieras y animales domésticos, toda esta constelación te recibe, hermano obispo Héctor.
Mas, qué sería de todas estas maravillas si no estuviera la hermosura de nuestro pueblo y que ellos son el objetivo de tu presencia, de tu llegada.
Por ello te decimos: «Bendito el que viene en el nombre del Señor, hossana en el cielo…»
Por tanto, qué hermoso amanecer cuando desde Roma, el Papa León delineó tu rostro y saber que, de ahora en adelante, hay un nuevo pastor.
Sea bienvenido Mons. Héctor. Esta es tu nueva casa. Te queremos, con un fraternal saludo y un fuerte abrazo de bienvenida.
Con todo mi cariño, Florencio Armando.
Al abrir el diálogo con los representantes de los medios, Colín Cruz dio a conocer que seguirá viviendo en la diócesis de Puerto Escondido atendiendo a las comunidades apartadas que no tienen sacerdotes y colaborando con su sucesor.
Dando a conocer el estado de la pastoral, el obispo de origen mexiquense reconoció que, al momento de su llegada, esa iglesia particular estaba en situación «muy deteriorada» la cual, en veinte años de existencia, por ejemplo, no había tenido visita pastoral alguna a todas las parroquias y regiones.
Los números representan lo cosechado y dejan muy en alto su paso como III obispo: 22 sacerdotes que se sumaron a un presbiterio que hace un total de 42 diocesanos; siete diáconos a ser ordenados presbíteros en octubre, la visita canónica pastoral completa en 2024 a las parroquias y comunidades de la diócesis a pesar de las inmensas distancias de una comunidad a otra, especialmente por las serranías; el debido arreglo de expedientes documentales diocesanos que dan garantías legales y canónicas de un adecuado procedimiento archivístico especialmente de los registros parroquiales y la visita ad limina para que el Santo Padre conociera, de primera mano, la realidad de la diócesis; reconoció, sin embargo, los pocos avances en la construcción de la Catedral retrasada por la pandemia, resaltando, por otro lado, la creación de once nuevas parroquias para la diócesis quedando pendientes dos nuevas rectorías.
Finalmente, el obispo Florencio Armando Colín Cruz dirigió un mensaje a su sucesor reafirmando su cercanía para acompañarlo en sus necesidades; «por lo pronto pienso quedarme aquí» para atender algunas comunidades que están muy abandonadas, señaló, pero «ante todo, preparamos tu bienvenida con todo nuestro corazón».