Cardenal Aguiar pierde la Pontificia; obispo Cuapio a Iztapalapa; Mons. García Jasso, ¿fiscal del arzobispo?; el cura Ávila-Reza, consentido y protegido; ¡Ánimo padre Valdemar!, muere director de la ACN

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Después de la pausa y transición de este blog, regresamos en Infovaticana a seguir el derrotero de la arquidiócesis de México con el cardenal Aguiar que, en resumidas cuentas, nada ha mejorado y, por el contrario, sume en la incertidumbre el destino de los millones de católicos en la capital del país, de la evangelización y, sobre todo, viene a cuenta esa pregunta que se halla en alguna parte de los Evangelios, para ser parafraseada a nuestra realidad, ¿Cuándo venga el Hijo del Hombre, hallará fe en esta parte de la Iglesia?

Cardenal Aguiar pierde la Pontificia

Y en estos meses, han pasado cosas merecedoras de análisis que pasan rápido y poco se comentan. Como la elección del nuevo rector de la Universidad Pontificia de México (UPM). El 16 de agosto inició el curso 2021-2022, bajo esta pandemia. Después de nueve años, el padre Mario Ángel Flores Ramos, reconocido sacerdote quien integra de la Comisión teológica internacional, cedió la estafeta a Alberto Anguiano García del clero de la arquidiócesis de Monterrey. Lo que podría ser una natural sucesión para el gran canciller de la Universidad, el cardenal Carlos Aguiar, fue un descalabro. Ya se sabe cómo el arzobispo ha querido meterse en cualquier órgano y estructura que le sea posible. La UPM era uno de los últimos focos que llamó su atención sobre todo por la manera en la que Mario Ángel Flores la sacó y mantuvo a flote en lo económico. Con importantes bienhechores, la Pontificia ha sobrevivido con un crecimiento de sus instalaciones y aunque el cardenal Aguiar quiso justificar que era hora de pasar el mando a un sacerdote ajeno a la arquidiócesis de México “por ser nacional”, la realidad es que el gran canciller cedió al influyente y poderoso grupo Monterrey del episcopado mexicano tomar las riendas de ese centro educativo clave para impulsar el pensamiento cristiano como lo acentuó el Papa Francisco en la visita del 2016 a México. Anguiano García lo toma en serio, su mensaje programático fue duro, preclaro: Tener conciencia de la responsabilidad histórica y evitar las tentaciones mezquinas de intereses comerciales privilegiando “el deseo misionero de enriquecer a la sociedad con el tesoro de la sabiduría cristiana”. La UPM hubiera sido eso con Aguiar, otro negocio que hubiera destruido la naturaleza de la institución como lo ha sido la Iglesia en la arquidiócesis de México y si esto pudiera ser descabellado, nada más hay que poner la vista en la cada vez más derruida Universidad Católica Lumen Gentium.

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Obispo Jorge Cuapio a Iztapalapa…

Desde el desmembramiento de la arquidiócesis de México, poco se ha visto de las supuestas bondades pastorales que el arzobispo Aguiar quiso vender al presbiterio y fieles de la Ciudad de México. Las diócesis de Xochimilco, Iztapalapa y Azcapotzalco quieren despegar con alas propias deshaciéndose de la curia y aparato aguiarista que supondría ponerlas como apéndices del arzobispado. En Xochimilco, por ejemplo, Mons. Andrés Vargas Peña asumió un protagonismo de peso como fue dar consuelo a las víctimas de la tragedia del metro de mayo pasado e incluso, en un hecho sin precedentes, el obispo unió a todos sus pares en la provincia eclesiástica para rezar por las víctimas, oración de la que estuvo ausente el arzobispo Aguiar. La diócesis de Iztapalapa tiene al segundo obispo desde su nacimiento en 2019. Jesús Antonio Lerma Nolasco, paisano del arzobispo metropolitano, llegó a los límites de edad y ahora Jorge Cuapio Bautista, auxiliar de Tlalnepantla, llega a un territorio que, por lo menos, no le es desconocido en cuanto a la realidad de esa región superpoblada. Ciertamente, los iztapalapenses saben poco o nada del obispo Cuapio. No era el candidato de Lerma Nolasco y, todavía en sus redes, aun cuando ya tiene nuevo obispo, al momento de la edición de esta opinión, la diócesis nada informaba acerca de la transición, salvo un post del 14 de agosto con un lacónico mansaje protocolario de bienvenida al nuevo obispo. Cuapio no la tiene fácil. Su carrera ha sido patrocinio de Aguiar. Del clero de Texcoco, en descargo a su favor es la trayectoria como párroco de comunidades difíciles. Su ministerio quedó marcado por la represión de San Salvador Atenco de 2006 y ha vivido en comunidades de Chimalhuacán al oriente del valle de México. Jorge Cuapio no debería repetir los errores de Aguiar en el arzobispado. Lo ideal es asumir Iztapalapa como una diócesis que aspira a la identidad propia con un clero pujante y proyectos que apenas comienzan como la creación de su seminario. El arzobispo Aguiar hizo un mal paso que lo hizo tambalear: Ese fue el desdén al presbiterio cuya confianza en el arzobispo se ha derrumbado. Cuapio Bautista debe tener clara la lección. Ya no es auxiliar de Aguiar, ahora es obispo de Iztapalapa. ¿Tendrá los tamaños para sacar adelante esa pesada misión? Al menos el clero de Iztapalapa ve una esperanza que no merece ser defraudada. 

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Mons. García Jasso, ¿el fiscal del arzobispo Aguiar?

En esas andamos cuando este 24 de agosto, festividad del desollado apóstol mártir san Bartolomé-Natanael, toma el báculo el nuevo auxiliar Andrés Luis García Jasso (1973), sumándose así al grisáceo grupo de obispos auxiliares ocupando el lugar del religioso Misionero del Espíritu Santo, Francisco Daniel Rivera Sánchez, quien  murió por covid-19. García Jasso fue ordenado en 2007 y tiene sus raíces en el camino Neocatecumenal. Desde 2010 ocupó un puesto en el tribunal interdiocesano de México y eso le valió para que, bajo el cardenal Rivera Carrera, se hiciera de las riendas de ese órgano curial en 2013. El tribunal eclesiástico venía viviendo con recursos propios y fue de las últimas estructuras tomadas por el actual arzobispo. Ahora García Jasso mantendrá la titularidad como obispo auxiliar de México y vicario judicial hasta donde se conoce. No la tiene fácil. Mientras él disfrutaba del idilio y encanto por saberse electo obispo, el venezolano José Leonardo Araujo Araque, estuvo en México clamando por justicia debido el abuso cometido en su contra por el religioso paulino Juan Huerta, ahora protegido en México. ¿Cuál fue la respuesta? Mientras García Jasso vivía su retiro en vistas a la ordenación, Leonardo Araujo recibió una típica respuesta a la que nos tiene acostumbrados este arzobispado. Fue el departamento de protección a menores quien afirmó que pronto se tendría una resolución en el caso Araujo que aún se espera. Si García Jasso continúa la frente de la vicaría judicial, esto podría ser un refrendo en la que Aguiar impulse a un fiscal-obispo cuando es sabido que el nuevo auxiliar tiene pendiente dar forma y solidez a la instancia de justicia penal canónica para los casos de pederastas que ha querido echar andar sin demasiado éxito. Así en esas, su nombramiento puede tener una lectura: En las apariencias, Aguiar asume lo que no ha podido cumplir: la tolerancia cero (como en el caso Araujo) y hacerse por completo del tribunal eclesiástico, último organismo que estaba en manos de un funcionario promovido por el emérito Norberto Rivera Carrera.

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Ávila-Reza, consentido y ¿encubierto?

Otro caso que explotó en esto de los abusos es el sacerdote Juan Carlos Ávila-Reza. Resulta que, después de la denuncia que se publicó en este blog sobre su inmoral conducta que podría involucrar a un lobby gay, se anunció el sorpresivo traslado de Ávila-Reza a otros ambientes «más acordes» con su cargo de comisionado de ecología de la curia aguiarista. Despidiéndose en las redes de los fieles de San Simón Ticumán así lo dijo: “Nuestro arzobispo don Carlos Aguiar Retes me ha asignado una nueva encomienda en la comunidad de la rectoría san Antonio de Padua, Cuajimalpa, CDMX”. Extraño movimiento a una apartada y pequeña rectoría justamente cuando salen a la luz los actos de ilicitud canónica y el proceso judicial canónico que se ha ordenado desde Roma promovido por Adriana Martínez Estébanes quien apunta contra Ávila como un abusador y  defraudador moral, espiritual y económico. Documentado ampliamente en este blog, el caso ahora tiene esta movida sospechosa del arzobispo Aguiar quien, efectivamente, se ha rodeado de este estilo de personas. ¿Tolerancia cero? ¿Encumbrimiento? ¿Castigo?  Ávila-Reza se despide de su comunidad como un santo cuando, los testimonios en su contra, lo ponen como el mismo diablo. Y esos son apenas los primeros de otros que ya están revelando más hechos que destaparían un escándalo mayúsculo en ese núcleo protegido del arzobispo Aguiar.

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¡Ánimo padre Valdemar!

Cerramos este bloque de opinión dando un mensaje de solidaridad  al padre Hugo Valdemar Romero, ex director del comunicación social del arzobispado de México, quien se recupera del covid-19 en Puebla. Aun recibiendo atención médica que lo ha sacado adelante, el canónigo ha respondido a los tratamientos para devolverle la salud comprometida por esa enfermedad tan terrible. Valdemar Romero fue también tocado en esta serie de cambios parroquiales ordenados por Aguiar al ser removido de la rectoría de Santa María de Guadalupe en el centro histórico para llegar a una comunidad de las periferias de la ciudad, la parroquia de san Isidro Labrador, en la colonia Reforma Social, parroquia abandonada después de la muerte del padre Otto Galicia por covid-19 en abril pasado. Un movimiento que debe ser examinado porque se trata del típico modus operandi de arzobispo Aguiar: la marginación de todo aquel quien le es incómodo. Con todo, lo primero es lo primero. Y lo principal es que el canónigo ahora recobre plenamente su salud para volver a sus actividades. ¡Ánimo padre Hugo!

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Muere el director de la ACN

Nos enteramos de la triste noticia de la muerte de Arturo Segovia, acaecida la tarde del lunes 23 de agosto pasado, a causa del covid-19. Era presidente de +Vida +Familia, organización en Veracruz que ha dado una fuerte lucha en contra de la ideología de género y de la despenalización del aborto. Hombre que trató ser de bajo perfil porque era convencido de que personaje estelar es Otro.  Segovia Flores incursionó en la política en enero de 2019 cuando fundó la asociación política “Cambio” como opción para el electorado en favor de la vida. Segovia asumió la dirección de la Agencia Católica de Noticias (ACN) en agosto de 2020, la cual fue creada por el padre Hugo Valdemar Romero. Para Segovia, dirigir la ACN debía abarcar una visión continental como urgente respuesta a los desafíos por los que estamos pasando como Iglesia, personas y católicos en esta globalización: «Tenemos claro que en esta revolución cultural ha entrado a la fe. La filosofía del inmanentismo ha penetrado de manera veloz, la revolución cultural se ha desbordado y estamos ahora en el preámbulo de la maduración de esos frutos…” Segovia era estimado y tenido por un verdadero apóstol convencido de que, en estos tiempos necesitamos estrategias desde el pensamiento cristiano y el compromiso del Evangelio. El pleito es contra Satanás, es claro y evidente. Sus soldados hacen el trabajo y nosotros, como soldados de Cristo, tenemos que hacer el nuestro. Es muy importante porque seguiremos perdiendo territorio al seguir improvisando. Los resultados ya los vimos. Invitaría a los católicos a reflexionar y ver el juego que estamos jugando y a participar con compromiso”, diría en entrevista a este blog. Su muerte es una gran pérdida en el impulso del pensamiento cristiano y de la defensa de la vida y familia. Descanse en paz, Arturo Segovia Flores.

Comentarios
2 comentarios en “Cardenal Aguiar pierde la Pontificia; obispo Cuapio a Iztapalapa; Mons. García Jasso, ¿fiscal del arzobispo?; el cura Ávila-Reza, consentido y protegido; ¡Ánimo padre Valdemar!, muere director de la ACN
  1. El problema tiene su origen en quién colocó a Aguiar donde está así como han hecho el Lima, dos de las Arquidiócesi más importantes de Hispanoamérica.

  2. Muchas gracias por la información. Mis oraciones por todos los sacerdotes, buenos, malos, obispos o clérigos regulares… necesitamos sacerdotes santos…
    Una pregunta: ¿por qué no hablan del pésimo manejo de la Arquidiócesis de Tlalnepantla?, además, la unidad parroquial de Arboledas en ineficiente, busca solamente dinero y tiene marcados favoritismos, niegan la comunión en la boca y además comenten todo tipo de abusos litúrgicos… Nadie decía nada cuando Aguiar contaminó esta arquidiócesis, pero supongo que es diferente cuando se trata de la arquidiócesis de México…

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