Zuppi dentro de un campo de prisioneros, «la influencia de los grandes donantes», la encíclica pide superar la guerra justa, una fundación nueva con un millón de euros, Gambetti a Chieti y la silla que deja, el cofundador y la conciencia de la máquina, Taylor Swift en una celebración de la Palabra, «los carismas no son ad libitum», el 14 de octubre misa de clausura, las alfombras y las catacumbas, un cardenal de noventa y siete años reza el exorcismo de memoria.

Zuppi dentro de un campo de prisioneros, «la influencia de los grandes donantes», la encíclica pide superar la guerra justa, una fundación nueva con un millón de euros, Gambetti a Chieti y la silla que deja, el cofundador y la conciencia de la máquina, Taylor Swift en una celebración de la Palabra, «los carismas no son ad libitum», el 14 de octubre misa de clausura, las alfombras y las catacumbas, un cardenal de noventa y siete años reza el exorcismo de memoria.

Viernes, santos Ángeles Custodios, y octubre ya rodando: rosario por la paz, intención del mes y, a partir del miércoles, la cita que ordena las próximas dos semanas en los sacros palacios. Mañana puede haber nombramiento a mediodía y conviene estar atentos, porque el nombre que suena mueve más piezas de las que parece.

El día trae a Zuppi dentro de un campo de prisioneros, a Parolin diciendo en voz alta lo que la Santa Sede nunca dice de la ONU, una encíclica que al explicarse resulta que pide superar la teoría de la guerra justa, una fundación nueva con un millón de euros dentro y un cofundador de Anthropic sentado donde se presentó esa encíclica. Hoy nos pasamos de cuarenta enlaces externos, toda una inmensa crónica del día, buena lectura.

Zuppi, dentro de un campo de prisioneros

La tercera misión del cardenal Zuppi en Rusia se cerró el 30 de septiembre, y trae un hecho que no tiene precedente en este conflicto: el enviado del Papa entró en un centro de detención donde hay militares ucranianos presos, habló con ellos y les llevó un mensaje de solidaridad. Las anteriores fueron en junio de 2023 y octubre de 2024. Le acompañó el nuncio Giovanni d’Aniello. La lista de interlocutores es la que hay que leer despacio. Yuri Ushakov, consejero de Putin para la política exterior, dos horas de conversación. Yana Lantrátova, comisionada rusa de derechos humanos. Y María Lvova-Belova, comisionada para los derechos de la infancia, sobre la que la Corte Penal Internacional dictó orden de detención el 17 de marzo de 2023, junto con Putin, precisamente por la deportación ilegal de niños ucranianos. El asunto que Zuppi fue a tratar con ella es la repatriación de menores.

Su petición, textual: «es necesario reforzar y acelerar las verificaciones necesarias para garantizar la reunificación familiar». El seguimiento del día puso en paralelo esta visita y la de Zelenski a sus soldados en el frente. Ayer dábamos la cifra rusa de trescientos expedientes revisados en un mes. La Santa Sede intenta lo que sabe hacer y nadie más puede hacer. Que funcione es otra cuestión, y se mide en niños devueltos.

«La influencia de los grandes donantes»

En una entrevista con la revista Jesus, del grupo San Paolo, el secretario de Estado ha enumerado los defectos del multilateralismo sin la cortesía habitual: «las Naciones Unidas y otras instituciones multilaterales muestran límites evidentes: parálisis del Consejo de Seguridad, burocracia, influencia de los grandes donantes». Y la lista de reformas: más representación de África, América Latina y Asia, límites al abuso del veto, capacidad reforzada de mantenimiento de la paz y de prevención, y lucha contra la corrupción interna.

Parolin no pide desmontar el sistema: advierte de que su decadencia sería peor, con las grandes potencias repartiéndose esferas de influencia sin reglas. La frase que no debería pasar inadvertida es la de los grandes donantes, porque es un reproche que la diplomacia vaticana nunca formula en público y que llega cinco días después de que el Papa hablara en una Unesco a la que la retirada norteamericana se lleva el 8 % del presupuesto. Dicho de otro modo: el secretario de Estado acaba de describir el mecanismo por el cual quien paga manda, en el único foro donde la Santa Sede tiene voz y no tiene dinero.

La encíclica pide superar la guerra justa

El 30 de septiembre el cardenal Víctor Manuel Fernández intervino en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid, en una jornada de estudio sobre Magnifica humanitas y la inteligencia artificial. De su explicación sale el titular que nadie ha dado: la encíclica reclama el «superamiento de la teoría de la guerra justa», admitiendo la legítima defensa sólo «en el sentido más estricto» y rechazando las interpretaciones amplias, las guerras preventivas y los «daños colaterales». Sobre la máquina: «los progresos en la inteligencia artificial han dado nueva fuerza a formas de posthumanismo que proponen incluso la sustitución de la humanidad».

Lo primero merece apartado propio en cuanto se publique el texto de la conferencia. Que una encíclica pida ir más allá de la doctrina de la guerra justa no es un matiz pastoral: toca una construcción que va de Agustín a Tomás y de Vitoria al Catecismo, y que es el único marco con el que la Iglesia ha juzgado conflictos durante dieciséis siglos. Si lo que queda en su lugar es la legítima defensa en sentido estrictísimo, hay que decir qué se hace con los casos que la doctrina clásica resolvía y la nueva no. De la jornada se ha comentado sobre todo el número de asientos vacíos todo un signo de la rechazo que provoca el amigo Tucho.  El mismo cardenal publica este mes un texto sobre la transmisión de la fe. Lo anotamos para leerlo cuando salga.

Una fundación nueva con un millón de euros

Un rescripto publicado el 1 de octubre crea la Fundación Donum Missionis, que fusiona las dos existentes —Domus Missionalis y Domus Urbaniana, regidas por normas de 2005— y se encarga de la conservación y el mantenimiento, ordinario y extraordinario, de los inmuebles donde se alojan los seminaristas, sacerdotes y religiosas de diócesis de misión que estudian en Roma. Son seis centros: el Colegio Urbano de Propaganda Fide y los colegios misioneros internacionales San Pedro Apóstol, San Pablo Apóstol, San José y Mater Ecclesiae, más el CIAM. Patrimonio inicial: un millón de euros, con aportaciones de las Obras Misionales Pontificias, del dicasterio y de los ingresos de los propios edificios.

El gobierno es lo que conviene retener. Cinco de los siete puestos del consejo de administración corresponden a oficiales del dicasterio; el pro-prefecto es el representante legal y el vicepresidente, un subsecretario, ejerce la gestión efectiva por poder notarial. La fusión la propuso el cardenal Tagle en el congreso administrativo. Se presenta como simplificación, y lo es. También es la concentración, en siete sillas de las que cinco son del mismo dicasterio, del ladrillo romano de Propaganda Fide. La antes poderosa congregación muere de éxito y lo que no nos cuentan es que la gestión de su inmenso patrimonio no da para sostener las obras romanas, una situación paralela a la que se da en toda la Santa Sede. Estas fundaciones las dos anteriores y la actual fusionada, en una forma de quedarse con una buen parte de las colectas para misiones para financiar los agujeros romanos.

Gambetti a Chieti, y la silla que deja

La prensa abrucesa da por favorito al cardenal Mauro Gambetti para suceder a Bruno Forte en Chieti-Vasto, cuyo mandato expiró el 1 de agosto después de dos años de prórroga concedidos por el Papa Francisco. Son indiscreciones de prensa próxima a ambientes vaticanos, sin fuentes citadas y el anuncio podría llegar mañana a mediodía. La hipótesis circula en los dos diarios locales. Lo interesante no es Chieti, es lo que Gambetti dejaría. Es arcipreste de la basílica de San Pedro y vicario general del Papa para la Ciudad del Vaticano desde el 20 de febrero de 2021. El miércoles recogíamos el rumor de que Parolin pasaría a arcipreste de San Pedro, y le poníamos la objeción de que la operación exigiría mover a tres y no a dos. Si Gambetti se va a Chieti, el tercero ya tiene nombre y fecha. Siguen siendo dos rumores, pero ahora encajan, y eso es precisamente lo que obliga a vigilarlos.

El cofundador, el Papa y la conciencia de la máquina

Conviene reconstruirlo en orden. El 25 de mayo, en el Aula del Sínodo y ante unas trescientas ochenta personas, se presentó Magnifica humanitas. Junto al Papa intervino Christopher Olah, cofundador de Anthropic, treinta y tres años, ateo declarado, que pidió una alianza entre la Iglesia y la industria en materia de ética: «necesitamos críticos informados que digan a los laboratorios cuándo estamos fallando» y «voces morales que los incentivos no puedan torcer». En la sala, el cardenal Cupich, el padre Paolo Benanti, el embajador Brian Burch y el padre Brendan McGuire, párroco en Silicon Valley.

Ahora el New York Times cuenta la otra mitad: que el mismo Olah convocó a una veintena de líderes religiosos y filósofos para estudiar si hay conciencia en el modelo de su empresa, y que los estudiosos salieron de allí desconcertados. La secuencia completa, entonces, es ésta: la compañía pide a la Iglesia críticos informados, convoca a teólogos para preguntarles si su programa tiene alma, y el cardenal que coordina la comisión vaticana sobre la materia confesó el domingo que todavía no lo ha usado. Hay que ser precavidos y cuando una empresa financia o convoca la discusión sobre su propio producto, la Iglesia puede aceptar la invitación y debe conservar la cátedra. Las «voces morales que los incentivos no pueden torcer» no se eligen desde dentro del incentivo.

Taylor Swift en una celebración de la Palabra

Precisión primera, porque cambia el asunto: no fue un concierto en una iglesia, fue una celebración de la Palabra —una Wort-Gottes-Feier, acto litúrgico— en la iglesia de la Santa Cruz de Dülmen, con canciones de Taylor Swift y jóvenes cantando y bailando junto al altar. La prensa regional lo contó como un «servicio religioso especial» y la iglesia estaba llena. Quien lo organizó es Felicitas Höing, veintitrés años, que declaró a la WDR que tiene «dificultades con la Iglesia católica» y que en 2025 presentó su candidatura a «sacerdotisa».

Precisión segunda, y es la que convierte esto en noticia: Dülmen pertenece a la diócesis de Münster, cuya sede ocupa desde finales de junio Heiner Wilmer, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana desde febrero. No hay declaración diocesana. Es decir: en la diócesis del presidente de los obispos alemanes se celebra un acto litúrgico organizado por una mujer que ha pedido ser ordenada, con baile junto al altar, y nadie del obispado dice nada. El miércoles anotábamos que un presentador de la televisión pública alemana confundió a Wilmer con el jefe de los sindicatos. Empieza a entenderse por qué.

San Gallo: no es la diócesis, es la oficina pastoral

Aquí también hay que afinar el titular. El espectáculo «Deep Drag» se celebró el 18 de septiembre en la Grabenhalle, una sala de conciertos de San Gallo, no en una iglesia, con dos artistas drag y un turno de preguntas sobre «memoria y esperanza». No lo organizó la diócesis: lo organizó la oficina pastoral católica de la ciudad, que depende de la autoridad diocesana, a través de su departamento de Cultura y Educación. Entrada libre y donativos para HAVEN99, una entidad de acompañamiento a jóvenes adultos trans. El acto apareció en los canales de la oficina pastoral y no en los oficiales de la diócesis; una empleada diocesana entrevistó a los artistas; y cuando Michael Haynes, de The Catholic Herald, preguntó a la diócesis y a la oficina quién lo había autorizado, no obtuvo respuesta antes de publicar. El obispo de San Gallo es Beat Grögli. Es el mismo mecanismo que venimos describiendo toda la semana, de Hackensack a la misa del Summorum: se hace a través de un organismo intermedio, no se firma, y preguntar quién autorizó no produce respuesta.

«Los carismas no son ad libitum»

El cardenal Marc Ouellet, prefecto emérito del Dicasterio para los Obispos, ha presentado un simposio internacional titulado «Vocaciones y carismas. Teología de los dones para una Iglesia misionera y sinodal», organizado por el Centre de recherche et d’anthropologie des vocations, nacido en 2020, y previsto para el 15 al 17 de abril en el Vaticano. Firma la pieza Antonella Palermo. La tesis de Ouellet: la sinodalidad exige recuperar una dimensión sacramental que a menudo se pasa por alto, y «los carismas no son ad libitum».

Puesto junto a lo de ayer, el apartado se explica solo. El miércoles se publicó el informe de la comisión canónica, que propone ampliar la capacidad de los laicos para ejercer oficios y cargos de gobierno. Veinticuatro horas después, el hombre que dirigió el Dicasterio para los Obispos durante una década recuerda que los carismas no se reparten a voluntad y que la vocación es llamada divina y no servicio social. No es una contradicción formal; es el aviso de que la reforma del código tendrá que pasar por una discusión teológica que el informe da por hecha.

El 14 de octubre, misa de clausura

El Papa presidirá el 14 de octubre la misa que cierra el encuentro sobre Amoris laetitia, que reúne en Roma del 7 al 14 a los presidentes de las conferencias episcopales por el décimo aniversario de la exhortación, con el matrimonio, la familia y el divorcio en el orden del día. Ocho días de trabajo y una misa final presidida por él: el formato dice que no se espera un documento, se espera una orientación.

Un millón de niños

El rosario por la paz de anoche se rezó, dijo el Papa, con un millón de niños acompañando. La intención de oración del mes y una llamada al reciclaje como vía para garantizar a las generaciones futuras un ambiente sostenible completan la primera jornada de octubre. Y recibió al presidente de la República Centroafricana.

Massachusetts: «hemos fallado»

Los obispos de las diócesis de Massachusetts, acusadas por la gestión de abusos, han reconocido el fallo y anunciado un compromiso de protección de menores. El miércoles contábamos el borrador con que un obispo de ese estado instruía a sus sacerdotes; hoy llega la admisión colectiva. El orden de los dos documentos importa: primero se instruye al clero sobre qué decir, después se admite públicamente el fallo.

«Las finanzas necesitan supervisión»

Un funcionario vaticano sostiene que las finanzas de la Santa Sede necesitan supervisión. La frase es de una obviedad administrativa y de un alcance considerable según quién la firme y desde qué oficina, y es el tipo de declaración que conviene archivar con fecha: dentro de un año se verá si hubo supervisión o hubo declaración. Seguimos con una caos en las finanzas del Vaticano que no se puede ocultar, los organismos de control se han domesticado y sin un mero trámite controlado. Si esto no se remedia la situación seguirá empeorando. Los problemas no se solucionan controlando la información y dejando de publicar datos fiables, estamos más que saturados de informes parciales y nunca sabemos de que parte se habla.

Augsburgo 2030, en el horizonte

El Papa recibió a la Federación Luterana Mundial, y del lado luterano se mira ya a 2030, quinto centenario de la Confesión de Augsburgo, con la tesis de que católicos y luteranos cuentan una historia distinta del mismo siglo. Cuatro años por delante para decidir si el aniversario se conmemora junto o por separado, que es la única pregunta ecuménica con fecha en el calendario.

Cuba, los apagones

El Papa rezó por Cuba mencionando los apagones y la escasez, en una crisis que optó por no ignorar. Es la primera vez que nombra el asunto con ese detalle, y en materia cubana el detalle es precisamente lo que la Santa Sede suele ahorrarse.

Lampedusa se queda sin su párroco

Carmelo Rizzo deja la parroquia de Lampedusa y lo cuenta en una entrevista. Trece años después de la visita que inauguró un pontificado, la isla sigue siendo la frontera y el párroco que se va es el que ha enterrado a los que no llegaron. Lo recogemos sin la retórica con que suele contarse Lampedusa: es una parroquia pequeña que ha hecho un trabajo que no le correspondía.

Qué fue Francia, una semana después

Américo Mascarucci lee el viaje como una afirmación política y busca las razones profundas. El Wanderer lo llama un alivio después de la tempestad, que viniendo de donde viene es casi un elogio. Y otros hablan de la fuerza tranquila que conquistó Francia. Mientras tanto Guzmán Carriquiry analiza el viaje que viene, Uruguay, Argentina y Perú, que es donde este pontificado se juega algo más que una multitud.

Un cardenal de noventa y siete años reza el exorcismo de memoria

La carta de octubre del padre Julian Large, prepósito del Oratorio de Londres, está dedicada a la visita del cardenal Ernest Simoni. Pasó treinta años preso en la Albania comunista por negarse a renunciar al sacerdocio; dentro celebraba misa, bautizaba, confesaba y exorcizaba en secreto. Tiene noventa y siete años, cumple noventa y ocho, y mantiene una agenda internacional que agotaría a cualquiera. En Londres le escucharon unas doscientas personas de la comunidad católica albanesa.

Predicó sobre la invocación de los santos Ángeles y de los santos en el combate contra el mundo, la carne y el demonio, sobre el infierno y sobre la castidad, y pidió el rosario entero, los cuatro misterios, todos los días. Terminada la misa recitó de memoria y en latín la oración de exorcismo de León XIII, la de 1884. Hoy es la memoria de los Ángeles Custodios y el Papa se llama León: la coincidencia no la buscó nadie.

El 19 de septiembre contábamos el robo en su casa. La carta añade el detalle que faltaba: le entraron mientras él estaba en audiencia con el rey Carlos III. Su comentario, según Large: «So no big deal». Del prepósito es la frase que describe al personaje: hablaba con una sencillez y una naturalidad que impedían distraerse incluso al más disperso.

Una película sobre el Papa que renunció

El 29 de septiembre se estrenó en L’Aquila, en el Auditorium del Parco y dentro del 78.º Prix Italia, Celestino V – L’eremita che diventò Papa, producción de Pepito Produzioni con Rai Fiction, dirigida por Edoardo Re, con Michele Placido en el papel de Pietro da Morrone, Fortunato Cerlino y Giacomo Ferrara en el reparto, Giovanni Scifoni como narrador y música de Fabrizio Mancinelli, de L’Aquila. Rodada en los Abruzos, en la Maiella y en Collemaggio. La ciudad es este año capital italiana de la cultura.

Cuenta al ermitaño que fue elegido Papa pasados los ochenta, la Perdonanza que concedió el 29 de agosto de 1294 y la renuncia, que el documental interpreta como afirmación de la libertad personal y no como abandono. Conviene recordar lo que la televisión pública italiana no subraya: en abril de 2009, después del terremoto, Benedicto XVI dejó su palio sobre la tumba de Celestino en Collemaggio, y renunció cuatro años después. Que la Rai estrene esto ahora, en un pontificado al que se le pregunta por las renuncias cada vez que el Papa tose, no es casualidad de programación.

El Hulk en el Vaticano

Lou Ferrigno estrechó la mano del Papa. El culturista que hizo de Hulk en la televisión de los setenta tiene setenta y cinco años, es católico practicante y perdió la audición de niño. Lo recogemos porque la fotografía va a circular más que cualquiera de los quince apartados anteriores, y porque conviene saber por qué: la audiencia general es el único acto del mundo donde un personaje de ese tipo hace cola como los demás.

Las alfombras, las catacumbas y lo que no se pregunta

El 29 de septiembre Leyla Aliyeva, vicepresidenta de la Fundación Heydar Aliyev, pasó por el Vaticano con una agenda que conviene leer entera: la hermana Raffaella Petrini, presidenta del Governatorato; Barbara Jatta, directora de los Museos; Raffaella Giuliani, secretaria de la Comisión Pontificia de Arqueología Sacra; y el cardenal George Jacob Koovakad, prefecto para el Diálogo Interreligioso. Se habló de los proyectos ya realizados por la fundación en el Vaticano, de la restauración de la basílica de San Pablo, del programa «Pontes Culturae» y de nuevas iniciativas para restaurar catacumbas. Koovakad recordó su reciente viaje a Azerbaiyán y su encuentro con el presidente Ilham Aliyev. Ese mismo día se inauguró la exposición «Religioni celesti», las tres alfombras sobre judaísmo, cristianismo e islam que recogíamos ayer.

La fundación, que preside Mehriban Aliyeva, lleva más de una década pagando restauraciones en el Vaticano: las catacumbas de Commodilla son el ejemplo más citado, y hay acuerdos firmados. Un Estado de mayoría chií financia la conservación del patrimonio cristiano de Roma y obtiene en Roma una legitimidad interreligiosa que no tendría de otro modo. Es un intercambio y funciona.

La pregunta que en el Vaticano no se hace la hacen otros, y está publicada: los armenios llevan años manifestando su decepción y su frustración por los lazos de la Santa Sede con Bakú, porque mientras se restauran catacumbas en Roma el estado del patrimonio cristiano armenio en los territorios recuperados por Azerbaiyán es objeto de litigio internacional. Nosotros lo dejamos planteado así, que es como está: dos hechos documentados que nadie pone en la misma mesa, y una prefectura de Diálogo Interreligioso que acaba de volver de Bakú.

Acutis, tercera vez en una semana

Chiara Baldi firma en Tgcom24 una pieza que junta dos cosas: el gentío de París y la película de Mediaset sobre Carlo Acutis, Il mio nome è Carlo. Su tesis es que ambas responden a lo mismo, el miedo al mañana en plena carrera de la inteligencia artificial, y que el remedio que los dos fenómenos ofrecen es estar juntos. No hay declaraciones papales en el artículo, aunque el titular lo sugiera: es un análisis de la autora, y cita Magnifica humanitas de pasada.

Dos apuntes. El primero, de cifra: Baldi escribe un millón en los Campos Elíseos, y la estimación de las autoridades para la misa de la Concordia fue de ochocientas mil; el millón es Longchamp 1997, y ya lo corregimos el domingo. El segundo, de fondo: es la tercera pieza sobre Acutis en medios generalistas en una semana —la televisión de sobremesa el sábado, Vanity Fair el jueves, Mediaset hoy, con película propia—. Un adolescente muerto en 2006 se ha convertido en contenido de televisión comercial, y eso no lo ha decidido ningún dicasterio.

Mañana puede haber Bollettino con nombre propio y el domingo es la supplica de Pompeya. El miércoles empieza lo de Amoris laetitia, que es lo que de verdad va a ocupar octubre en los sacros palacios.

Buen viernes.

«Sus ángeles en el cielo están viendo continuamente el rostro de mi Padre» (Mt 18, 10).

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