Otro día y otro día cargado. Vivimos un periodo que nos parece especialmente complejo, un pontificado, el del Papa Francisco, se va diluyendo y otro, el del Papa León, se va perfilando. Seguir esto cada día es un privilegio, la historia pasada nos enseña, es maestra, pero es una realidad muerta con final conocido. La historia contemporánea es mucho más compleja y jugamos con tantas variables que nos hacen movernos siempre en ‘terra ignota’. Cada día nos enfrentamos a estas variantes con la ilusión de vislumbrar luces y con la sensación de caminar entre tinieblas.
Entre la Verdad y las opiniones publicadas.
En 1938, Fulton Sheen escribió : «No hay más de cien personas en Estados Unidos que odien a la Iglesia Católica. Sin embargo, hay millones que odian lo que erróneamente creen que es la Iglesia Católica, lo cual, por supuesto, es algo muy distinto». Tenemos muchas afirmaciones generalizadas, caricaturas de la Iglesia Católica que se popularizan, Hay millones de personas que sufren esta enfermedad de la desinformación y lo triste es que esta infección no proviene de no católicos, sino de los propios católicos.
Se dice que el Papa León XIV está a favor de las fronteras abiertas. Eso no es cierto. Él ha declarado claramente lo contrario: «Nadie ha dicho que Estados Unidos deba tener fronteras abiertas. Creo que cada país tiene derecho a decidir quién, cómo y cuándo entra la gente». Se nos dice que el Papa León ha dado luz verde a Irán para que construya u obtenga un arma nuclear. Eso no es cierto y el 14 de julio de 2025 declaró que “las armas nucleares ofenden nuestra humanidad compartida y también traicionan la dignidad de la creación”. Se dice que el Papa León XIV no se ha pronunciado sobre la violencia del gobierno iraní. Pero el 23 de abril, la periodista Anneliese Taggart, de Newsmax TV, le preguntó al Papa León XIII: «¿Condena usted estas acciones y tiene algún mensaje para el régimen iraní?». El Papa León XIII respondió: «Cuando un régimen, cuando un país toma decisiones que quitan la vida a otras personas injustamente, entonces obviamente eso es algo que debe ser condenado».
Se nos dice que el Papa León XIV debería dejar de hablar de asuntos políticos, especialmente de la guerra. «¡Debería mantenerse al margen de lo que le corresponde!». La idea de que el papa «debería mantenerse al margen de la política» equivale a una falacia de «la Iglesia debería mantenerse al margen de la vida privada». Esta última descarta la idea de que un papa tenga derecho a debatir asuntos relacionados con el sexto y el noveno mandamiento. La primera, especialmente en lo que respecta a la guerra, descarta la idea de que un papa tenga derecho a debatir asuntos que involucren profundamente el cuarto, el quinto, el séptimo y el décimo mandamiento. Un papa tiene tanto el derecho como el deber de guiar a los fieles en asuntos morales, tanto públicos como privados.
Nos recuerdan un poco de historia. El Papa León I, cuyo encuentro con Atila el Huno salvó las tierras de la cristiandad del saqueo masivo en el año 452. El Papa Alejandro III, quien condenó al Rey Enrique II de Inglaterra por crear un ambiente que propició el asesinato de Thomas Becket en 1170. El Papa San Pío V, cuya bula papal Regnans in Excelsis de 1570 no solo excomulgó a la Reina Isabel, sino que se refirió a ella como «la supuesta Reina de Inglaterra» y eliminó la obligación de los católicos ingleses de obedecer su mandato. El Papa Pío VII, quien excomulgó a Napoleón en 1809. El Papa Pío XI condenó el nazismo en todos los púlpitos de Alemania con su encíclica « Mit Brennender Sorge» en 1937. San Juan Pablo II, cuya visita de nueve días a la Polonia soviética en 1979 contribuyó a la caída del comunismo soviético y fue quien declaró la injusticia de la guerra contra Irak y el embargo impuesto a ese país en 2003.
La era de la comunicación directa.
Hay un momento específico en el que se percibe que algo ha cambiado. No en el contenido, sino en la forma en que se comunica. Durante el pontificado de León XIV, ese momento se materializó una vez más frente a Villa Barberini, cuando el Papa se detuvo a hablar con los periodistas y respondió directamente a las preguntas más delicadas. Una escena que, hasta hace pocos años, habría sido impensable. La comunicación del Vaticano siempre se ha basado en el equilibrio, la prudencia y el control. Sin embargo, hoy se está abriendo a un modelo más directo, casi «estadounidense», donde el líder habla en primera persona, sin filtros.
Ahí radica la diferencia: hay dos niveles de comunicación que coexisten, pero con un peso cada vez mayor para la voz personal del Pontífice. Esta apertura a la comunicación no implica improvisación. Al contrario, parece formar parte de una estrategia precisa: hacer que el mensaje de la Iglesia sea más comprensible y menos susceptible de distorsión. En un mundo donde las declaraciones suelen extrapolarse y reinterpretarse, hablar directamente se convierte en una forma de mantener el control del significado.
Un Papa que habla directamente parece más cercano, más humano, más comprensible. De esta manera, el mensaje evangélico trasciende los límites de las liturgias y se integra en el diálogo cotidiano. Al mismo tiempo, esta elección expone al Pontífice a un mayor escrutinio. Cada palabra puede ser analizada, criticada y utilizada en beneficio propio, León XIV parece aceptar este riesgo, convencido de que la claridad es más importante que la protección. La verdadera innovación, entonces, no reside en lo que dice el Papa, sino en cómo lo dice. Y en una época donde la comunicación suele ser más importante que el contenido, este cambio podría tener un impacto duradero. Si este enfoque se generaliza, el Vaticano podría entrar en una nueva era: menos formal, más directa, más comprensible.
El Papa León XIV con sus Suizos.
Los suizos interpretan el himno del Estado de la Ciudad del Vaticano y el himno nacional suizo. Llamados uno a uno por el sargento mayor, los reclutas se acercan a la bandera del Cuerpo. La sostienen en la mano izquierda. Con los dedos de la derecha, hacen el signo de tres, simbolizando la Trinidad y la antigua promesa de defensa mutua de los cuatro cantones. Declaran su nombre como alabarderos y pronuncian el juramento en francés, alemán, italiano y romanche (hablado en el cantón de los Grisones): «Juro observar fiel, leal y honorablemente todo lo que se me ha leído en este momento. ¡Que Dios y nuestros santos patronos me asistan!».
El viaje del Papa a España.
La Oficina de Prensa de la Santa Sede ha publicado el programa del viaje apostólico del Papa León XIV a España, del 6 al 12 de junio, con paradas en Madrid, Barcelona, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. El sábado 6 de junio, tendrá lugar una ceremonia de bienvenida en el Palacio Real, una visita de cortesía a la familia real española y, a las 12:30 h, un encuentro con autoridades, la sociedad civil y el cuerpo diplomático. Por la tarde, visitará el proyecto social «Cedia 24 horas» y, por la noche, una vigilia con jóvenes en la Plaza de Lima. El domingo 7 de junio se celebrará la Misa en la Plaza de Cibeles, junto con una procesión del Corpus Christi y un encuentro con representantes del mundo de la cultura, el arte, los negocios y el deporte en el Movistar Arena. El lunes 8 de junio se reunirá con el Presidente del Gobierno, el Parlamento español en el Congreso de los Diputados y los obispos españoles, y se reunirá con la comunidad diocesana en el Estadio Santiago Bernabéu. El martes 9 de junio viajará a Barcelona, donde realizará una vigilia en el Estadio Olímpico Lluís Companys. El miércoles 10 de junio visitará la prisión «Brians 1», rezará el rosario en la Abadía de Montserrat y asistirá a la Misa en la Sagrada Familia, incluyendo la inauguración de la Torre de Jesucristo. El jueves 11 de junio volará a Gran Canaria, donde se reunirá con migrantes en el puerto de Arguineguín, con obispos, sacerdotes y religiosos en la Catedral de Santa Ana, y celebrará la Misa en el estadio. El viernes 12 de junio viajará a Tenerife, donde se reunirá con migrantes en el centro «Las Raíces», con grupos de integración en la Plaza del Cristo de La Laguna y celebrará una misa en el puerto, antes de regresar a Roma.
Visita de León XIV a Francia.
El Papa León XIV ha sido invitado por varios obispos a visitar Francia. El cardenal Jean-Marc Aveline, en nombre de la Conferencia Episcopal Francesa, de la que es presidente, y en colaboración con el Nuncio Apostólico, formalizó la invitación que fue respaldada por el Presidente de la República Francesa durante su encuentro con León XIV en Roma el 10 de abril. Esta visita apostólica podría tener lugar a finales de septiembre. «León XIV ha expresado, en varias ocasiones, la gran estima que siente por nuestro país y su historia espiritual». «He mantenido varias reuniones de trabajo con el Papa, incluida una la semana pasada, durante la cual elaboramos un programa preliminar. Su visita sería una oportunidad para compartir con el Papa la experiencia de nuestra Iglesia en Francia y para inspirarnos con sus palabras». En el itinerario propuesto, el Papa León XIV podría visitar París y Lourdes. A la espera del anuncio oficial de la Santa Sede sobre esta visita apostólica, los obispos de Francia invitan a todos los fieles a incluir la preparación de este evento en sus oraciones.
Marco Rubio en el Vaticano.
Aún más conciliador es el embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, Brian Burch, católico: «Las naciones tienen desacuerdos», declaró a Reuters , «y creo que una forma de resolverlos es mediante la fraternidad y el diálogo sincero». Y Rubio vendrá al Vaticano, continuó Burch, «para tener una conversación franca sobre la política estadounidense, para dialogar».
La clave reside en minimizar el impacto de las intervenciones de Trump, en evitar que sus arrebatos incontrolados impidan abordar los problemas reales, que distan mucho de ser fáciles. Empezando por Oriente Medio. Las relaciones entre el Vaticano y Estados Unidos también implican importantes intereses económicos que no deben pasarse por alto, aunque no estén directamente vinculados a las relaciones diplomáticas. A nadie le conviene crear antagonismo entre el Papa y el presidente Trump, ni exacerbar las tensiones entre la Santa Sede y Estados Unidos.
El trasfondo de la guerra justa.
Un artículo publicado el 4 de mayo en el Wall Street Journal por el columnista católico William McGurn, dedicado específicamente al enfrentamiento entre Trump y el Papa. McGurn critica la falta de claridad de la Iglesia respecto a la teoría de la «guerra justa», en la que «la Iglesia aún cree en principio», pero al mismo tiempo «muchos en la Iglesia han llegado a la conclusión de que las guerras justas son simplemente imposibles». Según McGurn, la Iglesia carece actualmente de una visión compartida sobre los criterios para una guerra justa, lo que genera la «confusión» actual, por la cual «la guerra en Irán puede ser justa en teoría, pero nunca en la práctica».
En realidad, la situación es algo distinta: el Catecismo de la Iglesia Católica (núms. 2308-2309) habla con mayor precisión de «legítima defensa» y no de «guerra justa», y establece cuatro criterios precisos: daños graves causados por el agresor, falta de alternativas, uso proporcional de la fuerza que no cause más daño que el causado por el agresor, y una esperanza razonable de éxito. Si bien corresponde a los gobiernos juzgar con prudencia la aplicación de estos criterios, debería quedar claro que la guerra lanzada contra Irán no puede justificarse, aun reconociendo la inquietante posibilidad de que el régimen de los ayatolás adquiera armas nucleares. Finalmente, cabe añadir que el curso de la guerra no hace sino confirmar lo absurdo de esta aventura militar.
Parolin y Estados Unidos.
Poco es, algo es y tenemos declaraciones del secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, a los periodistas antes de la reunión de mañana con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio: «Estados Unidos es un interlocutor esencial de la Santa Sede». «No podemos ignorar a Estados Unidos. Creo que, a pesar de algunas dificultades, sin duda siguen siendo un punto de contacto para la Santa Sede, pero también porque tienen un papel fundamental que desempeñar en todas las situaciones que vivimos, y muchos países también dicen: «Pero Estados Unidos debe intervenir»».
«El Santo Padre está abierto a todo; nunca se ha echado atrás ante nadie, así que si hubiera una oferta o solicitud de diálogo directo con el presidente Trump, imagino que no tendría ningún problema en aceptarla». El cardenal recalcó que «la Santa Sede siempre ha trabajado y sigue trabajando por el desarme nuclear, por lo que no puede aceptar haber promovido este acuerdo que siquiera roza la legalidad de poseer armas nucleares». En referencia a la reunión con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, añadió: «Escucharemos lo que tenga que decir. Ellos impulsaron la iniciativa, así que hablaremos de todo lo ocurrido en los últimos días. Era inevitable abordar estos temas. Respecto a la solución del conflicto en Irán, por ejemplo, siempre hemos ofrecido propuestas, y esa es la vía del diálogo: los conflictos no se pueden resolver por la fuerza, sino que deben abordarse y resolverse mediante la negociación; una negociación política, basada en la buena voluntad y sincera, para que todas las partes puedan expresar sus puntos de vista y encontrar puntos en común».
Nuevos obispos y nuevos enfrentamientos.
El nombramiento del padre Robert Boxie III como obispo auxiliar en la Arquidiócesis de Washington por parte del Papa León XIV es quizás un indicio de que el Papa no tiene intención de dar marcha atrás en los enfrentamientos con el presidente Donald Trump. Boxie, de 46 años, ha sido elogiado por comentaristas por ser «franco» en contra de los supuestos «ataques de la administración Trump contra la DEI (Diversidad, Equidad e Inclusión)». Boxie ha sugerido que la diversidad en Estados Unidos «se ha convertido en algo negativo, o en algo que debe evitarse o de lo que no se debe hablar». «En muchos sentidos, hemos avanzado mucho, pero en muchos otros siento que estamos retrocediendo». “Creo que, en esencia, eso es lo que representa Estados Unidos. Somos una nación diversa con gente de todo el mundo. La diversidad es algo bueno. La diversidad es obra de Dios”. “Y el hecho de que se haya convertido en algo negativo, o en algo que se debe evitar o de lo que no se debe hablar, simplemente contradice nuestra identidad como estadounidenses”.
Los comentarios simplistas de Boxie ignoran la realidad de que la inmigración ilegal descontrolada ha causado daños económicos, fraude generalizado y delitos graves en las ciudades estadounidenses. Asimismo, las prácticas de DEI han buscado limitar el empleo y el ascenso basados en el mérito, y promover la homosexualidad, la ideología de género y otras conductas e ideas gravemente contrarias a la fe católica. Boxie prestará sus servicios a partir de ahora bajo las órdenes del cardenal Robert McElroy , arzobispo de Washington que ha defendido enérgicamente el hecho de dar la Sagrada Comunión a los políticos proaborto y ha restado importancia a la gravedad del aborto, negando que el asesinato de niños no nacidos sea la cuestión moral «preeminente». McElroy también ha recibido críticas por criticar la doctrina católica sobre la homosexualidad, celebrar misas con temática LGBT, pedir que se admita a la Eucaristía a los homosexuales impenitentes y brindar su apoyo a activistas LGBT como el padre James Martin.
Robert Prevost en Roma.
¿La bendición da fuerza al amor?
La Santa Sede reitera su «no» al documento de los obispos alemanes – «La bendición da fuerza al amor» – que promueve bendiciones para parejas enamoradas, incluidas las parejas homosexuales o aquellas en situaciones «irregulares» , y que fue aprobado definitivamente en abril de 2025 por representantes de la Conferencia Episcopal Alemana (DBK) y el Comité Central de Católicos Alemanes (ZdK) . La Doctrina de la Fe explica que la carta del cardenal prefecto fechada el 18 de noviembre de 2024, también se aplica al texto de los obispos alemanes y, por lo tanto, no cuenta con la aprobación del Dicasterio. Esa carta de 2024, publicada en la página web del Dicasterio en los últimos días de acuerdo con el Papa León XIII , era «la única y definitiva respuesta». «Lo que se decía en esa carta también se aplica al texto del Vademécum actual, que no cuenta con la aprobación del Dicasterio para la Doctrina de la Fe» .
El documento alemán , aunque modificado respecto del borrador inicial, no incorpora las indicaciones contenidas en la carta de 2024, en particular en lo que respecta a la referencia a la Declaración Fiducia Supplicans . Si bien el texto habla de espontaneidad y libertad en cuanto a las bendiciones para parejas extramatrimoniales, ofrece un tipo de liturgia o paraliturgia que está excluido por la Declaración de la Doctrina de la Fe de diciembre de 2023, que establece que «en cuanto a las bendiciones, la Iglesia tiene el derecho y el deber de evitar cualquier tipo de rito» que pueda generar confusión respecto al matrimonio. El Papa León XIV declaró: «La Santa Sede ha dejado claro que no estamos de acuerdo con la bendición formal de parejas, en este caso parejas homosexuales o parejas en situaciones irregulares, más allá de lo que fue específicamente, si se me permite decirlo, permitido por el Papa Francisco».
El colorido informe del Sínodo.
El saqueo de Roma.
Hace casi 500 años, tuvo lugar el saqueo de Roma era un 6 de mayo de 1527 , una fecha trascendental en la historia de la Iglesia. Ese día, durante el terrible“El saqueo de Roma”147 guardias suizos murieron luchando para permitir que el Papa Clemente VII escapara del asalto de las tropas imperiales de Carlos V. El episodio tuvo lugar en el contexto de las guerras italianas del siglo XVI. Tras años de tensión entre el Imperio de Carlos V , Francia y los estados italianos, Roma se vio expuesta al avance de un ejército compuesto principalmente por lansquenetes y soldados españoles , muchos de ellos sin paga y fuera de control. En la mañana del 6 de mayo, unos 20.000 hombres atacaron la ciudad. Las defensas romanas eran frágiles: apenas 189 guardias suizos custodiaban el Vaticano, junto con unos pocos miles de milicianos. Cuando los imperiales lograron abrir una brecha en las murallas cercanas al Janículo y al Vaticano, la situación se deterioró rápidamente.
La Guardia Suiza organizó su última y heroica resistencia en las escaleras de la Basílica de San Pedro. Decidieron dar sus vidas aun sabiendo que nunca podrían ganar la batalla, solo para darle al sucesor de Pedro tiempo suficiente para escapar a través del «Passetto di Borgo» , el corredor fortificado que conecta el Vaticano con el Castillo de Sant’Angelo. El comandante Kaspar Röist lideró la defensa hasta la muerte. Solo 42 guardias sobrevivieron, escoltando a Clemente VII hasta un lugar seguro dentro de la fortaleza. El saqueo de Roma se prolongó durante días en medio de la devastación, el pillaje y la violencia que conmocionaron a toda Europa. Historiadores y contemporáneos consideraron el evento un hito simbólico: para muchos, marcó el fin de la gran era del Renacimiento italiano. Cada 6 de mayo los nuevos reclutas prestan juramento en el Vaticano para mantener viva la memoria de aquellos heroicos soldados e hijos de la Iglesia que, hace casi cinco siglos, como recordó Benedicto XVI, decidieron defender enérgicamente al Papa, «hasta el punto de dar la vida por él» .
La Inventio Crucis.
Aunque ya no figura en el calendario romano tras la reforma litúrgica de 1960, durante el pontificado de Juan XXIII, el 3 de mayo se celebraba la Inventio Crucis (del latín, «descubrimiento» o «hallazgo»), es decir, el hallazgo por Santa Elena de la Santa Cruz en la que fue crucificado Nuestro Señor Jesucristo. En el Martirologio Romano el 10 de marzo: » Conmemoración de San Macario, obispo de Jerusalén, por cuya exhortación Constantino el Grande y su madre Santa Elena sacaron a la luz los lugares santos y los ennoblecieron con la construcción de basílicas sagradas «. San Cirilo de Jerusalén recuerda que, el séptimo día de mayo del año 351, apareció en el cielo una gran cruz luminosa que se extendía desde el Gólgota hasta el Monte de los Olivos. San Cirilo también menciona el episodio del hallazgo de la Cruz de Jesús por Santa Elena.
Como suele ocurrir en la historiografía anticatólica o modernista, el excepcional hallazgo de la Santa Cruz se reduce hoy a «leyenda», mientras que la valiosa y extraordinaria tradición de la Iglesia es denigrada por la un pseudo intelectualidad. Resulta significativo e ilustrativo que la Iglesia celebre la memoria litúrgica de la Sábana Santa el día después del 3 de mayo. En 1506, el Papa Julio II concedió la petición litúrgica relacionada con la Sábana Santa, que da testimonio de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo. El 9 de mayo, el Pontífice aprobó, con la bula Salubria vota , el culto público de la Sábana Santa, instituyendo su fiesta, con su propia Santa Misa y oficio litúrgico, fijando la fecha el 4 de mayo, el día después de aquel en que la Iglesia conmemoró la Inventio Crucis .
«Permaneced en mi amor».
Buena lectura.