Con el mismo esquema celebrativo, y en el mismo lugar, el Papa Francisco está celebrando en el interior de la Basílica de San Pedro la Solemnidad de Pentecostés. Seguimos viendo cómo se rehuye la celebración en el altar papal sobre la tumba de Pedro y seguimos en el portátil de la cátedra. Un pequeño grupo de invitados similar a las celebraciones de la Semana Santa a pasar de que en pocos días volvemos a condiciones casi normales en toda Italia y como consecuencia a la Ciudad del Vaticano. Todo apunta a que se está protegiendo con uñas y dientes la salud del pontífice al encontrarse en una situación de riesgo evidente, por edad y por patologías previas, y evitar un temido cónclave en condiciones imposibles. A esto creemos que se debe que La diócesis de Roma sea de las pocas en Italia que no ha celebrado la misa Crismal autorizada para el tiempo de Pascua. La Basílica de San Pedro tiene 15.000 metros cuadrados, la plaza 76.000, la diócesis de Roma tiene oficialmente 3.702 sacerdotes, entre diocesanos y religiosos, sí algún sitio del mundo hay menos problemas de guardar la ‘distancia social’ es aquí, la explicación tiene que estar en otras razones, este año nos quedamos con una carta. Con el Papa Francisco todo es posible, lo mismo y lo contrario, e incluso el contrario del contrario, las medidas drásticas no siempre fueron buenas pero pueden ser también drásticamente buenas para Bose…
Terminamos ayer el mes de mayo con el tradicional rosario en la copia de la gruta de Lourdes en jardines del Vaticano, a pocos metros de los cultos pachamámicos. Menos invitados que otros años y mucha distancia sobre todo con el Papa Francisco. León XIII pone su primera piedra y San Pio X la inaugura el 28 de mayo de 1905. San Juan Pablo II amaba este lugar y Benedicto XVI se acerca a diario. En la gruta se encuentra, por ahora y con inscripción, el altar original de la gruta de Lourdes desde las apariciones, sustituido con la reforma conciliar por la piedra bruta, a falta de perfección, sobre la que ahora se celebra. Algo más que un guiño masónico en uno de los sitios más emblemáticos de la devoción mariana mundial.
Aldo Maria Valli nos ofrece una interesante reflexión sobre la revolución en que nos encontramos. Tenemos un ideal: La salud; algo que sacrificar: la libertad; el instrumento: el terror. Cambia el marco histórico pero los ingredientes con los clásicos. Toda revolución necesita una narrativa, cuyo objetivo principal es mejorar el valor supremo, legitimar la renuncia a la libertad, denigrar a los enemigos y alimentar el terror. Precisamente lo que está haciendo la narrativa dominante en este momento, gracias al trabajo incansable de la mayoría de los medios de comunicación. La otra víctima importante de esta revolución es el estado, si todavía existe formalmente, es solo porque puede ser el ejecutor local de las decisiones tomadas en otros lugares.
Los revolucionarios en nuestro caso son los grandes organismos internacionales y supranacionales. En primer lugar, la OMS, esa Organización Mundial de la Salud que se parece cada vez más a un gobierno mundial. Se nos pide renunciar a porciones crecientes de libertad y también volverse más pobres. La pobreza es un sello de revolución, si la clase media se empobrece, podemos estar seguros de que una revolución está en marcha.
Como en todas las revoluciones, también en esta que estamos experimentando están los guardianes, llamados a controlar. La revolución necesita introducir signos de reconocimiento, y en nuestro caso este signo es la máscara que se ha convertido en la marca del conformismo. No faltan los controladores, los delatores, sus reporteros y sus cantantes, los tenemos abundantes.
Todas las revoluciones verdaderas ponen a la Iglesia y su libertad en la mira, y la revolución actual, como bien sabemos, ha sido particularmente diligente a este respecto. La novedad radica en el hecho de que la Iglesia misma (con raras excepciones) ha colaborado con los revolucionarios. Pero podríamos haberlo esperado: dado que durante mucho tiempo reemplazó a Dios con el hombre, y la ley divina con la voluntad humana, fue fatal para la Iglesia inclinarse ante los revolucionarios de servicio, tal vez con la esperanza de poder obtener algún beneficio. Todo apunta a que la iglesia entra en la categoría de tonto útil, otro elemento característico de cualquier revolución verdadera. Un idiota útil siempre es necesario (expresión atribuida a Lenin) hoy vemos que el número de idiotas útiles están pululando es casi infinito.
Seguimos son interesantes artículos sobre la defenestración del hermano Enzo Bianchi que promete ríos de tinta. La apertura de los jardines vaticanos para los niños en verano se nos está quedando en unos días de oratorio organizado por los salesianos y con número cerrado. ¡Con lo fácil que sería ofrecer gratis a los trabajadores y a sus hijos el elitista y lujoso ‘oratorio’ de San Pedro situado en la inmediaciones del estado pontificio!
Muy mal tienen que estar las cosas para que el mismo Maradiaga, en carne y hueso, salga de su madriguera en defensa de las finanzas del Vaticano. Las declaraciones del prefecto SJ no solo no tranquilizaron a nadie sino que preocuparon mucho más a todos. Nos tememos que las habilidades inversoras de Maradiaga, universalmente conocidas y publicadas, no son el mejor remedio. Muy mal, pero muy mal, tenemos que estar para llegar a estos argumentos de autoridad.
Nihil sub sole novum. Dado que la revolución siempre devora a sus hijos debemos terminar con una nota de esperanza pero no seamos ingenuos y pidamos hoy los siete dones del Espíritu Santo: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Todos son necesarios e importantes y más en estos tiempos de tantos lobos sueltos.
«Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo».
Buena lectura.
L'»Estate ragazzi» per i bambini del Vaticano è stata ideata da un torinese
Libro Papa Francesco/ “La vita dopo la pandemia”: preghiera e appello per gli ultimi
SUORA DI CLAUSURA SCRIVE A MONS. VIGANÒ. LE DUE LETTERE.
Messa Crismale 2020 nelle diocesi italiane sì e nella Diocesi di Roma no. Il nuovo gattopardismo
Ecco perché siamo nel pieno di una rivoluzione
Comunità di Bose, che cos’è?/ I tanti dubbi sulla “creatura” di Enzo Bianchi
Riserve su fratel Enzo Bianchi
Cina. Con la nuova legge anche i cattolici di Hong Kong sono in pericolo
PERCHÉ DOBBIAMO SOSTENERE I PASTORI CORAGGIOSI. CON RENDIMENTO DI GRAZIE.
Cei a sacerdoti, non abbiate paura ad aprire oratori
GOTTI TEDESCHI: GIÙ LE MANI DALLA MORALE. VOGLIONO RISTRUTTURARE L’ETICA