Seguimos con un tiempo maravilloso en Roma, los otoños romanos son muy agradables y este lo es especialmente. El azul romano de los cielos y sus reflejos sobre el travertino crean una atmósfera difícil de trasmitir. Estamos en un periodo en el que el Papa Francisco parece que ha apretado el acelerador, las prisas no son buenas y, cuando nos enfrentamos a un mastodonte como el Vaticano, suelen ser muy inútiles. Las palabras se las lleva el viento, l as leyes nacen y mueren y las ‘formas’ culturales no se cambian a golpe de decreto y de prohibiciones. El Papa Francisco parece dispuesto a dejar todo atado y bien atado para que una ‘marcha atrás’ sea irreversible, es el sueño de tantos que la historia ha barrido y condenado, en el mejor de los casos, al anonimato cuando no a la ignominia.
Seguimos con muchos artículos sobre la petición de perdón del Papa Francisco con motivo de los doscientos años de la independencia de México. Muy bien ha sentado, basta ver las defensas, a los zurdos de siempre que tan poco quieren a la iglesia, pero adoran a ‘Francisco’ y muy mal al resto. Recomendamos el último artículo de Gabriel Clavo Zarraute Lo absurdo e injusto de pedir perdón por el pasado: «Resulta absurdo e injusto, por anacrónico, condenar las actuaciones de nuestros antepasados por compartir la cosmovisión de su época histórica concreta y carecer de la mentalidad, supuestamente pluralista y filantrópica, del hombre contemporáneo. En cualquier caso, tales decisiones lo fueron de las personas que las tomaron, no de la Iglesia en cuanto tal, y por supuesto han de ser situadas en su contexto histórico».
¿Hubo un complot real para intentar «despedir» al Papa Francisco? ¿Algunos prelados realmente pensaron en preparar un cónclave porque estaban convencidos de que el Papa no podría superar la hospitalización del verano pasado? Parece que, aunque el Papa Francisco ha declarado que no ha querido saber los nombres, los nombres los sabe y lo que más le ha dolido es que entre ellos hay personas en las había confiado». En esto, y en tantas otras cosas, se ve que el Papa Francisco es incapaz de tener diplomacia en las relaciones, no está acostumbrado a la diplomacia vaticana, y da la impresión de demasiada improvisación. La realidad es que hay demasiados rumores descontrolados circulando sobre el Papa y su salud, y el Pontífice los niega en directo.
El cardenal George Pell rompe por primera vez el silencio sobre el juicio en curso en el Vaticano y rompe una lanza a favor de su antiguo enemigo al pedirle al Papa la posibilidad de que el acusado tenga un juicio justo. Está petición en el Vaticano es un imposible, seguimos sin ver resuelto el derecho a la defensa, dado que los Promotores de Justicia, una especie de fiscales, se niegan a depositar las pruebas. Pell pide con la autoridad que le da su biografía: «Yo, injustamente condenado por jurados que nunca han visto una Misa, digo que Angelo Becciu tiene derecho a un juicio justo, y representa ‘un momento importante'»
La segunda audiencia del juicio ‘Becciu’ tendrá lugar en el Vaticano el 5 de octubre. El presidente del Tribunal, Pignatone deberá expresarse sobre la negativa expresada por el Promotor de Justicia de permitir que las defensas visualicen el video que dio inicio a toda la investigación. Un paso fundamental para garantizar un proceso justo, tal y como también pide Europa, así como los evaluadores de Moneyval. En la primera audiencia surgió la anomalía de cuatro rescriptos firmados por el Papa Francisco a favor de los Promotores de Justicia. Con estos decretos ad personam, el pontífice había cedido efectivamente a los promotores de justicia la posibilidad de derogar las leyes vigentes a conveniencia.
Encuentro en Milan de Greta y los gretinos que nos prometen enfriar, o calentar, vete a saber, el planeta. Es una promesa muy costosa y con resultados más que dudosos, por ahora tenemos que pagar y ya veremos. Italia , como muchos otros países dice una cosa y hace la contraria, no está el horno para impuestos ecológicos, y se declara climáticamente neutral. El Papa Francisco con la Greta y sus gretinos.
Larga entrevista Robert Moynihan a Viganò que hoy tenemos en el Blog de Valli completa en italiano, el texto, y el video en inglés. «¿Cómo juzga la situación actual? Ahora me parece claro que nos enfrentamos a un asedio tanto en el frente social como en el religioso. (…) Estamos en guerra: una guerra no declarada abiertamente, no peleada con armas convencionales, pero una guerra en la que hay agresores y atacados, verdugos y víctimas, tribunales populares y prisioneros; en la que la violencia se utiliza en formas aparentemente legales para violar los derechos de ciudadanos y creyentes». «La alianza no es entre el estado y la iglesia, sino entre el estado profundo y la iglesia profunda, es decir, entre los componentes degenerados de uno y otro».
El obispo de Ragusa invitó al Papa Francisco a visitar la Diócesis con motivo del 75 aniversario de su fundación en 2025, sonrió y asintió con la cabeza y con una broma me respondió diciendo que en 2025 será Juan XXIV quien haga esa visita. Bernard Haering también pensó en un Papa llamado Juan XXIV y hoy nos ofrecen una imaginaria carta programática de ese posible futuro Pontífice, llamado Juan XXIV, escrita en su libro «¿Por qué no hacer otra cosa?» en 1993: «El segundo milenio es la era de las tristes divisiones de la iglesia. Una de las causas fue la trampa de los obispos, en particular los obispos de Roma, en las luchas mundanas por el poder, así como las ideas demasiado mundanas sobre el ejercicio de la autoridad y el poder eclesial». «Lo antes posible, un sínodo de obispos deberá igualmente reformar el llamado cuerpo diplomático. Incluso el simple nombre es inaceptable, porque recuerda demasiado a las estructuras de poder del estado». » …derogo las disposiciones del derecho canónico , según las cuales cualquier manifestación de disensión contra las doctrinas no infalibles del Papa es un crimen. Aparte de nuestros votos bautismales y la profesión común de nuestra fe, a partir de ahora no hay juramento de fidelidad al Papa».
Desde mañana será necesario mostrar el pase verde para acceder el Vaticano. La única zona donde no se necesitará el Green Pass es en la que se realizan las celebraciones y solo para el momento de la Misa. Queda por aclarar el tema vinculado a las audiencias generales con el Papa, pero aún no se ha informado si en este caso las reglas se equipararán con las celebraciones y, por lo tanto, serán de libre acceso o no.
El Padre Pío en los últimos años de su vida recomendaba: «Recuerda… cuando lleguen esos tiempos: Mandamientos de Dios, oraciones matutinas y vespertinas, Santo Rosario, Sacramentos, catecismo, santos y ¡hazlo todo en la fe de nuestros padres, en la fe de nuestros padres! … ¡En la fe de nuestros padres! … Y no escuches a nadie más».
«Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros».
Buena lectura.