Ya es domingo y no ganamos para sustos, como si de las viejas fiebres terciarias se tratara, el Papa Francisco vuelve a suspender, parece que pos unas horas, su actividad. Las cosas están como estás y cada vez que esto sucede, y sucede con frecuencia, se encienden todas las alarmas. La agenda papal del sábado está repleta de compromisos en general, incluidas las llamadas audiencias de mesa con algunos jefes de dicasterio. Nos dicen, ya sabemos cómo hay que leer estas informaciones, que es por un resfriado. Se trataría de una ligera indisposición, debida a dolencias estacionales, y «de momento», está confirmado el Ángelus de esta mañana. Los problemas respiratorios vuelven a aflorar y el Papa Francisco ha sido atendido en la Casa Santa Marta.
Nos dicen que la indisposición comunicada hoy es «leve», pero las incógnitas sobre los compromisos del Papa Francisco vuelven a surgir. La próxima semana tendrá una agenda muy ocupada de compromisos programados y dentro de un mes comenzarán los ritos pascuales. Se le espera en Venecia el 28 de abril, en Verona el 18 de mayo y en Trieste el 7 de julio. Estas son las visitas ya anunciadas oficialmente. Luego está ese largo viaje a Asia que al Papa le gustaría realizar en agosto. Y luego, si sus condiciones personales y las del país lo permiten, siempre queda la idea de ir a Argentina, su país, del que está desaparecido desde 2013. Es una agenda compleja a la que el Papa Francisco no quiere renunciar y el personal médico que lo sigue es plenamente consciente de ello. No sabemos cómo ha pasado está última semana en la que ha estado desaparecido por los ejercicios espirituales, el hecho es que ayer sábado fue imposible una aparición en público aunque fuera muy breve y con los de casa.
Estos días la diócesis de Roma esta de ordenaciones y, pesar de insistir en el título de obispo de Roma, el Papa Francisco es el gran ausente. En los últimos años, el Papa Francisco ha dirigido su diócesis tal como dirigió la de Buenos Aires. La relación con sus presbíteros es prácticamente nula, a Santa Marta sólo van unos pocos elegidos de donde brotan los cotorreos que vemos reflejados en el innumerables entrevistas. En Roma, como en todo el universo católicos, abundan los rumores de sacristía: “tal y tal hizo”, “tal y tal sacerdote dijo”, “tal y cual sitio ha publicado”. El Papa Francisco considera todo esto «pecaminoso», «grave daño a la fraternidad», «cáncer de la fraternidad». Los sacerdotes de la Urbe prefieren no saber nada de su obispo y de lo que sucede en el Vicariato y bromean, o no tanto: “Corremos el riesgo de perder la fe». En los órganos de gobierno hay un ambiente irrespirable, completamente dividido y jugando a ser gallos en un gallinero enloquecido.
La formación sacerdotal es un tema abandonado y a nadie parece importarle. El obispo de Roma no ordena a sus sacerdotes desde hace años. Las ordenaciones presbiterales de los seminaristas de la diócesis de Roma están previstas para el 20 de abril de 2024 y serán presididas por el cardenal vicario. Este sábado teníamos una pequeña compensación, a fin de cuentas el Papa Francisco está recibiendo a grupos de seminaristas de otras diócesis, per a última hora: «El Papa no os recibirá, tiene un poco de fiebre». Los diáconos de Roma regresaron a casa sin que se les indicara la fecha en la que el Papa podrá recibirlos.
Michael Haynes en Lifesitenews comenta que Bruno Forte condena a los que «critican públicamente» al Papa Francisco, diciendo que están «equivocados» al hacerlo, ya que rompen «la unidad de la Iglesia». El arzobispo de 74 años dice que quienes «critican» al Papa también se equivocan porque «el obispo de Roma tiene una visión global de la Iglesia y del mundo, que ningún obispo tiene de la misma manera». El objeto de sus criticas se centra en los cardenales dubia han sido acusados de fomentar la “apostasía” y el “escándalo” debido a su preocupación sobre la enseñanza de la Iglesia frente a pronunciamientos vagos o heterodoxos de Roma. Los cardenales explicaron que tal acción no era “incorrecta”, sino que era un ejercicio de su deber, según el cual deben “ayudar al Romano Pontífice… individualmente… especialmente en el cuidado diario de la Iglesia universal».
La comisión bicameral del caso Orlandi se sigue atrasando y el senador Gasparri, es el único que aún no ha presentado los nombres que faltan. «En este último mes, todos han trabajado duro para que esta comisión pueda empezar. Todos se han asegurado de que ya esté disponible. Todos excepto Gasparri, líder del grupo en el Senado que aún no ha presentado los dos nombres que faltan de los 40 para que los presidentes de la Cámara y del Senado puedan así convocarlos para iniciar los trabajos. Él no quiere esta comisión, pero convertida en ley sólo puede intentar ralentizarla». Pietro, su hermano, sigue en los medios: «Buscamos la verdad, no el teatro televisivo. Recordemos que el Vaticano es otro Estado : no podemos tener un juicio multinacional». Ya se han comunicado treinta y ocho de los cuarenta nombres necesarios para iniciar los trabajos.
Dos años después de la agresión rusa en Ucrania, el nuncio apostólico en Kiev mons. Visvaldas Kulbokas hace balance de la acción diplomática por la paz del Papa Francisco y de la Santa Sede. “Tengo testimonios personales y también a través de terceros que dicen cuánto el Papa Francisco personalmente y no sólo de palabra está comprometido cada día en esta búsqueda de caminos para restaurar la paz. Pero hasta ahora también hemos visto que estos esfuerzos han sido insuficientes». «Cualquier acción que amenace y acabe con la vida de un ser humano no tiene derecho a existir. Esto se aplica a todos”.
En medio de tantas batallas lo importantes es no tirar la toalla. Son muchos los que se están dirigiendo a sus obispos para obtener el permiso para la celebración de la Misa en el rito antiguo, llamado tridentino, a pesar de los largos período de espera, la no respuesta suele ser la respuesta, no está el horno para positivas, la negativa puede sonar a muy radical. Ya se sabe que «Preguntar está permitido, responder es cortesía». Hoy se intenta no dejar rastro y se evita, incluso en los niveles más altos de la escala jerárquica. Pero sabemos que: «hay que dar la batalla, para que Dios conceda la victoria».
Los abogados de la asociación «Iustitia in Veritate» ,en colaboración con los Aliados de la Eucaristía y el Evangelio han elaborado una carta recordatorio para enviar, o bien a la dirección de correo electrónico certificada del obispo de su diócesis, o bien, por correo sin sobre, grapado en las esquinas, para que nadie pueda decir que ha recibido un sobre vacío. Otro sistema es entregarlo en mano a la Curia, y pedir el número de protocolo, cuya expedición es obligatoria por ley, mientras que su negativa constituye el delito de omisión de actos oficiales. Nos prometen que harán un seguimiento y se informará de las respuestas.
«Este es mi Hijo amado; escuchadlo».
Buena lectura.