Vamos con el viernes, vivimos unas jornadas de gran intensidad en las que intentamos ser lo más precisos posible y lo más breves. Sabemos que nuestros lectores buscan una información completa y precisa, si desean ampliar cuentan con los enlaces de las noticias. Intentamos evitar repeticiones que nada nuevo aportan, tampoco evitamos las que aportan algo y siempre con el deseo de buscar las muchas lagunas que la información publicada nos suscita.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó ayer un documento sobre la transmisión de la fe, y la prensa alemana lo tituló como una Iglesia ante la ruptura de su tradición. El documento no dice eso, lo hemos leído, y de paso hemos averiguado qué dicen en él los obispos españoles.
El mismo día, hablando a un millar de educadores, el Papa dejó caer una frase que nadie ha titulado y que tiene más filo que la que han titulado todos. Y en el expediente médico, que ya está cerrado, un periódico italiano ha puesto entre comillas unos ganglios que la nota de los médicos no menciona. Un día con setenta y dos enlaces, que dejan a esta Specola convertida en el archivo más completo publicado sobre la jornada. Buena lectura.
«Venite ad me», y lo que el documento dice de sí mismo
El título completo es
«Venite ad me. Considerazioni sulla trasmissione della fede nel cambiamento d’epoca», y la cita que lo justifica es Mateo 11, 28, «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados».
Está en seis lenguas, entre ellas el español, y
entró en el Bollettino con una entrada puramente anunciadora: sin nota de presentación, sin resumen y sin rueda de prensa. Se publicó el 22 de octubre, memoria de san Juan Pablo II.
Lo primero que hay que leer de él es lo que dice de sí mismo en su número 8: que su género es el de las
«Considerazioni e non una Nota dottrinale», consideraciones y no una nota doctrinal. Es una autodegradación deliberada, escrita en el propio texto, y conviene tenerla delante antes de atribuirle efectos que no reclama. Su número 5 añade que no trata exhaustivamente el
depositum fidei y su número 8 que no pretende cerrar la cuestión.
Tiene ocho capítulos, introducción y conclusión, y ciento cuarenta y cuatro párrafos. Un dato de origen que no es menor: su número 3 dice que fue el papa Francisco quien pidió repetidamente al Dicasterio esta reflexión. La encargó Francisco y la publica León XIV.
Vatican News lo contó el mismo día, y Tornielli le dedicó
un editorial.
La tradición, en este documento, es lo que no llega
La palabra «rottura» aparece tres veces y siempre con el mismo complemento, que es la transmisión. En el número 47:
«si è prodotta una rottura nella trasmissione generazionale della fede cristiana», se ha producido una ruptura en la transmisión generacional de la fe cristiana. En el número 50 vuelve, aplicada a la transmisión de la fe en la familia. «Frattura» aparece una sola vez, en el número 58, y aplicada a los vínculos sociales. «Discontinuità» no aparece ni una vez.
El pasaje que más se acerca a la idea de una tradición rota es el número 61, y dice algo distinto y más sutil : que la cultura digital reconfigura el espacio, el tiempo y la autoridad, que son
«elementi essenziali del concetto stesso di tradizione», y que el tiempo se aplana en
«una sorta di eterno presente», con pérdida del sentido de la historia y del pasado. Y el número 58 añade que al individuo «fatica a inserirsi in una tradizione che lo precede», le cuesta insertarse en una tradición que lo precede.
Dificultad de inserción y erosión de las condiciones culturales, entonces, y no rotura. La distinción no es un matiz de lingüista: una tradición que se rompe obliga a preguntar quién la rompió, y una tradición que no llega obliga a preguntar por qué se ha cortado la cadena que la traía. El documento hace la segunda pregunta.
El «Traditionsbruch» es de la agencia
La pieza alemana que ha circulado es de la agencia KNA, y
katholisch.de la publicó con el titular de que el Vaticano ve a la Iglesia católica ante una ruptura de la tradición. Dos cosas. La primera, que
el titular de agencia dice «Kirche» y la dirección web de katholisch.de añade «katholische».
La segunda y decisiva: en el cuerpo de la nota de agencia la palabra «Traditionsbruch» aparece una sola vez, y referida a
«im ehemaligen Ostblock», el antiguo bloque del Este. Es decir, al caso del número 49 del documento, el de las familias que dejaron de transmitir la fe bajo los regímenes comunistas.
La misma agencia titula «Arbeitspapier», documento de trabajo, y describe el diagnóstico general como «Generationsbruch» y «Epochenwandel». El salto del caso regional al diagnóstico universal sobre «la Iglesia» lo da la titulación, no el documento.
Y una tercera, menor, en el otro extremo:
AgenSIR tituló «nei cinque continenti», y esa expresión no está en el documento. Es síntesis razonable del recorrido geográfico de los números 48 a 52, pero es de la casa. «Rilanciare» sí está, en el número 4, aunque con otro objeto: lo que se relanza es la invitación de León XIV a la comunidad eclesial.
Lo que dicen los obispos españoles en el número 58
El documento no diagnostica desde Roma: cita a las conferencias episcopales. Y en el número 58, donde explica que al individuo le cuesta insertarse en una tradición que lo precede, la cita es de los obispos españoles:
«la sostanziale separazione tra individuo e comunità», la separación sustancial entre individuo y comunidad, con la consiguiente fractura de los vínculos indispensables para la vida en sociedad.
El recorrido geográfico ocupa los números 48 a 52 y vale la pena por países. Europa occidental, Estados Unidos, Canadá y Oceanía: «sempre meno i genitori assolvono al compito di mettere i loro figli in contatto con la luce vivente», cada vez menos padres cumplen la tarea de poner a sus hijos en contacto con la luz viva. Europa del Este, con los obispos de la antigua Unión Soviética, Albania y los greco-católicos de Hungría: «non possiamo più considerare scontato che i genitori trasmettano automaticamente la fede ai loro figli».
América Latina y el Caribe, en el número 50, con los obispos de Chile, las Antillas, Panamá, Colombia y la Amazonía peruana: la fe «non si trasmette più in modo naturale all’interno delle famiglie» y hay una «interruzione della continuità organica tra famiglia e società». Asia, con Corea, donde la catequesis la asumen a menudo los abuelos, y Japón, donde pesan los matrimonios interreligiosos. Y África, en el número 52, donde el problema que señala no es la secularización sino una inculturación superficial del Evangelio que deja una fe poco honda, con retorno a prácticas tradicionales después del bautismo.
Un documento sobre la pérdida de fieles sin una sola cifra de pérdida
Esto es lo que más llama la atención después de leerlo. No hay un solo número de fieles perdidos, ni de práctica, ni de descenso. El único dato numérico del documento está en su número 63 y va en la dirección contraria: los bautismos de adultos en Francia crecieron un 28 % en 2026 respecto al año anterior y más que triplican los de 2016, según una encuesta de la Conferencia Episcopal Francesa. El Dicasterio lo llama alentador y advierte a continuación que muchos de esos nuevos bautizados dejan de practicar poco después.
Y sin embargo,
Silere non possum tituló que el Vaticano intenta entender por qué el catolicismo pierde fieles, con tres rótulos distintos a la vez de la misma pieza, uno en la dirección web, otro en el titular y un tercero en los metadatos, los tres girados hacia la pérdida. Tres medios titulando sobre la pérdida de fieles y ninguno de los tres aporta una cifra de pérdida, porque el documento no la da.
Queda un conflicto de cifras sin resolver, y lo dejamos abierto porque ninguna de las dos está verificada. Silere non possum dice que aportaron informes veintiocho conferencias episcopales; la agencia alemana dice que cerca de un tercio de las más de ciento diez conferencias no respondió, lo que daría unas setenta. El número 6 del documento agradece las aportaciones sin dar número. Son incompatibles y no tenemos datos para elegir.
Dos ausencias: Pablo VI y los abusos
El documento, que se queda en consideraciones, es sumamente pobre y esto se evidencia en aparato de citas que es llamativamente estrecho.
Evangelii gaudium ocho veces,
Lumen fidei cuatro,
Fratelli tutti,
Christus vivit, dos discursos de Francisco, y tres citas de
Magnifica humanitas, la encíclica de León XIV. El Concilio aparece citado dos veces sin nombrar el documento del que se cita, que es
Dei Verbum, y la única constitución o decreto conciliar nombrado expresamente es
Unitatis redintegratio.
Falta
Evangelii nuntiandi. Un documento del Dicasterio para la Doctrina de la Fe sobre la transmisión de la fe y la evangelización que no cita a Pablo VI. Y falta el Catecismo, que aparece una vez con minúscula y dentro de un testimonio citado, no como referencia magisterial.
La segunda ausencia la señala la prensa alemana y es de otro orden: el documento no trata la pérdida de credibilidad causada por los escándalos de abusos. En los ochenta y cuatro primeros números no aparece entre las causas de la crisis de transmisión. En un texto que recorre cinco continentes preguntándose por qué la cadena se ha cortado, es una ausencia que se nota.
America y OSV lo dieron en inglés el mismo día, con más de veinticinco mil palabras contadas.
La frase que nadie ha titulado
El mismo día, en el Aula Pablo VI, el Papa recibió a los participantes en
el congreso sobre la pastoral escolar y universitaria, organizado por el Dicasterio para la Cultura y la Educación, con unos mil asistentes según
Vatican News y unos mil doscientos de sesenta países según
AgenSIR. Habló once párrafos sobre los jóvenes, el miedo al fracaso y la educación del corazón. Y dijo esto:
«Una meritocrazia male intesa finisce per non rispettare le persone.» Una meritocracia mal entendida acaba por no respetar a las personas. Lo dijo ante un millar de educadores católicos, muchos de instituciones que compiten por resultados y por puestos en las clasificaciones, en un párrafo donde habla de una cultura del rendimiento que compara y clasifica sin cesar y que «puede ser cruel». No la ha titulado nadie. Tampoco han recogido otras dos que valen: «il coraggio nasce da un patto di fiducia», el valor nace de un pacto de confianza, y «carità e preghiera sono inseparabili». Y se autocita: remite al número 140 de su propia encíclica para advertir contra «quella seduzione sottile che fa sembrare inutile il pensiero umano».
Y la coraza, recortada por todos
La frase que sí han titulado todos es esta, del párrafo décimo:
«Sotto la corazza, che tanti adolescenti si costruiscono per non soffrire, si cela il desiderio di amare ed essere amati.» Bajo la coraza que tantos adolescentes se construyen para no sufrir, se esconde el deseo de amar y ser amados. Hay dos cosas en esa frase que los titulares pierden. La primera, el verbo: el Papa dice que lo
esconden, no que lo pidan.
Rai y
ANSA titulan que los adolescentes «chiedono di essere amati», piden ser amados, que es un verbo que no está. La segunda, y es la mitad que más importa: debajo de la coraza hay el deseo de amar
y de ser amados, y los dos titulares suprimen la parte activa. AgenSIR hace lo mismo con otro verbo, «vogliono essere amati». El único que la cita entera es el medio de la casa.
El comunicado médico no está en el Bollettino, y ahora con el índice delante
Y vamos con el tema presente en todos los medios sobre la salud del Papa León. Ayer sostuvimos que la nota de los médicos del 21 de octubre no era un boletín, porque no llevaba número de referencia. Hoy lo podemos afirmar con el documento en la mano:
recorrido el índice del Bollettino de octubre, ninguna de sus entradas contiene el comunicado médico. El 21 hubo tres, el congreso de los Santos, la audiencia general y las audiencias con los nombramientos; el 22, seis. La nota está en la sección de comunicaciones a los periodistas, y no en el Bollettino.
Lo cual tiene su gracia, porque
Quotidiano Nazionale la llama «nel bollettino». Y
L’Osservatore Romano, que es el diario de la Santa Sede, la llama «comunicazione diffusa dalla Santa Sede» y «nota», con acierto, pero le quita al titular el adjetivo que lo sostiene: titula «non è necessaria alcuna terapia», sin el «ulteriore». Sin ese adjetivo la frase se puede leer como que nunca hizo falta terapia alguna, que es bastante más de lo que dijeron los médicos. En cambio añade lo que la nota no daba: que Carbone dirige la Dirección de Sanidad e Higiene del Estado de la Ciudad del Vaticano, que Margaritora encabezó el equipo de cirugía torácica del Gemelli, que el pulmón era el derecho y que la operación fue el 13.
Unos ganglios entre comillas que la nota no menciona
La nota de los médicos tiene cuatro frases y no contiene las palabras ganglios ni metástasis. Quotidiano Nazionale, con firma de Giovanni Panettiere, publicó en su subtítulo, entre comillas:
«Nessun linfonodo intaccato e nessuna metastasi», ningún ganglio afectado y ninguna metástasis. Y en el cuerpo del propio periódico esa misma frase va sin comillas y sin atribución, como narración suya: «Nessun linfonodo intaccato e nessuna metastasi, come si poteva temere in un quadro di cancro polmonare». Es decir: estamos ante una inferencia del redactor ascendida tipográficamente a cita de los médicos. Estas cosas nos hacen ser muy cautos con las informaciones publicadas. En la misma pieza, y también de su cosecha, «prognosi favorevole», «normali controlli periodici» y la afirmación de que «la sola chirurgia è stata risolutiva». Ninguna de las tres está en la nota, que no habla de pronóstico, ni de controles, ni de nada resolutivo.
Y una curación que viaja en la dirección web
Ayer escribimos que ningún medio había escrito «curación», hoy sigue siendo verdad y hay que afinarlo.
Il Fatto Quotidiano publicó una pieza cuya dirección web contiene «guarigione», y la palabra no aparece ni en el titular ni en el cuerpo, que son fieles a la nota: titula que los exámenes confirman el adenocarcinoma «ma escludono ulteriori trattamenti».
La dirección web, sin embargo, es texto publicado. Es lo que viaja por WhatsApp, lo que indexa el buscador y lo que el lector ve antes de abrir. De manera que la palabra está en circulación sin que nadie la haya escrito en un titular, que es la cuarta vez esta semana que nos encontramos lo mismo. Lo único de su cosecha en el cuerpo es un adverbio, «fortunatamente localizzato». Tenemos otros artículos son novedades especiales en
Agenzia Nova y
la de Mondosanità.
Una respuesta que debemos a nuestros lectores.
Nos escribe un lector que Specola da la impresión de querer ver al Papa enfermo de gravedad, y que le damos vueltas al asunto sin necesidad. La respuesta honrada es que aquí no se hace medicina ni pronóstico: se compara lo que dicen los textos oficiales con lo que la prensa dice que dicen. En estos intensos nueve días hemos publicado que la intervención salió bien y sin complicaciones, que el 17 le dieron el alta, que la enfermedad estaba localizada, que no es necesaria ninguna terapia ulterior y, ayer mismo, que ningún medio había exagerado el parte. Si lo que buscáramos fuera gravedad, esos cinco apartados no estarían publicados.
Y sobre por qué volvemos: volvemos porque los textos oficiales dejaron preguntas abiertas, y las dejaron ellos no nosotros. El 15 de octubre los médicos escribieron que esperaban tres resultados. Cuando el 21 llegaron, lo contamos y dijimos que dos de los tres quedaban contestados. Lo que sigue sin publicarse, que es el estadio, los ganglios, los márgenes, el perfil molecular y cualquier plan de seguimiento, no es una lista nuestra: es la lista de lo que las notas no dicen. El día que se publique dejaremos de contarlo y daremos los datos que hoy no podemos dar y lo honrado es contarlo como lo vemos.
Un lector nos manda diez puntos de posibilidades clínicas, trabajados y en serio, y por respeto a ese trabajo hay que ser claros: una posibilidad no es un dato, y no vamos a convertirla en uno. Que pudieran existir focos no detectados, o células por debajo del umbral de las pruebas, es oncología general y vale para cualquier paciente operado; de este caso no dice nada. Su punto noveno, en cambio, toca lo nuestro: que se opaca información. Lo que sí podemos afirmar es que algo falta, no sabemos, y así lo contamos, el por qué falta, si es reserva médica ordinaria o decisión de comunicación, no lo sabemos y no lo hemos escrito nunca.
Que se extirpara un lóbulo entero no es por sí mismo indicativo de gravedad: la lobectomía es precisamente la resección que se hace para que la intervención sea radical, y el boletín del 13 de octubre lo dijo con esas palabras, «per rendere l’intervento radicale». Es lo que se hace cuando se quiere quitar todo, no lo que se hace cuando ya no hay nada que quitar.
Y terminamos los comentarios con el agradecimiento a los abundantes enlaces y nuestra insistencia en los que llaman «una lección de traducción». Para eso estamos, para que el lector compruebe los datos y se reserve la fe para cosas mucho más importantes, hoy van setenta y dos enlaces.
El «come» ya son tres medios
Ayer contamos que AGI y Rai habían impreso «l’aborto come l’infanticidio» donde
el texto oficial de la catequesis dice «scongiurando «l’aborto e l’infanticidio»», citando
Gaudium et spes 51. Hoy son tres:
La Verità, con firma de Filippo Jacopo Carpani, imprime «evitando «l’aborto come l’infanticidio»», y además cambia el verbo. Tres medios con la misma alteración dentro de las comillas dejan de ser tres erratas. O comparten teletipo, o lo pronunciado en la plaza no coincidió con el texto que se publicó después. No tenemos forma de dirimirlo, y el original conciliar, que dice «l’aborto come pure l’infanticidio», sigue siendo el contaminante probable.
AGI mantiene su titular. Y una absolución, porque también toca darlas:
Sabino Paciolla comentó la catequesis sin reproducirla entera y citando correctamente con «e».
El Papa sobre los santos, una hora antes de la plaza
Hay un acto del miércoles que pasó desapercibido y que da la mejor cita de la semana. Antes de bajar a la plaza, el Papa recibió en la Sala Clementina a los participantes en el congreso «La santità nella storia», organizado por el Dicasterio para las Causas de los Santos,
en su jornada conclusiva.
ANSA lo tituló como la primera audiencia tras el ingreso, y su cuerpo es más prudente que su titular: dice el primer encuentro en el Palacio Apostólico.
Lo que dijo merece quedar:
«Nel trascorrere delle epoche, anche il profilo dei santi può conoscere degli sviluppi: non per seguire gli stereotipi del momento, ma per leggere l’esperienza contingente attraverso le categorie del Vangelo vissuto.» Con el paso de las épocas, también el perfil de los santos puede conocer desarrollos: no para seguir los estereotipos del momento, sino para leer la experiencia contingente a través de las categorías del Evangelio vivido. Y el cierre, que es de los que se citan solos:
«La storia del mondo senza i santi e le sante sarebbe immensamente più povera, cioè meno umana.» La historia del mundo sin los santos y las santas sería inmensamente más pobre, es decir, menos humana.
El caso Becciu: aparece el juez, y desaparece el giro
De lo de anteayer solo hay un dato nuevo, y es el que faltaba.
Affaritaliani, con firma de Filippo Santi, precisa que la decisión sobre la petición de archivación corresponde al juez de instrucción, el GIP, y sitúa la fiscalía en piazzale Clodio, sede de la Procura de Roma. Lo demás recircula: no da el contenido de los «fatti sconcertanti», y la oposición de la defensa sigue en fase de valoración. Lo que sí aporta, sin pretenderlo, es una lección de titulares. Llama «svolta a Roma», giro en Roma, a una petición que no ha resuelto nadie y que su propio cuerpo deja pendiente del juez. El giro, si llega, será cuando el juez decida. Y es marca de la casa: el mismo medio tituló
«la svolta dell’appello» la nulidad de marzo. Con «svolta» en los dos titulares, la palabra ya no informa de nada.
Honduras: hay tratado, y no es secreto
Ayer a las nueve y media de la mañana, en la Sala dei Trattati del Palacio Apostólico, el cardenal Parolin y el presidente de Honduras, Nasry Juan Asfura Zablah, firmaron un tratado entre la Santa Sede y la República de Honduras.
Está en el Bollettino, tiene veinticinco artículos y entrará en vigor el día del canje de los instrumentos de ratificación, de modo que está firmado y no ratificado.
L’Osservatore Romano da la lista de presentes, con Gallagher por la Santa Sede y la canciller Mireya Agüero de Corrales por Honduras.
Y la cláusula que ha dado titulares la publica la propia Santa Sede en su comunicado: el tratado
«tutela l’inviolabilità del sigillo sacramentale, senza condizioni o limitazioni», protege la inviolabilidad del sigilo sacramental sin condiciones ni limitaciones, y extiende un deber de reserva análogo al confesional a los agentes de pastoral. No es una filtración ni una cláusula oculta: está en la nota oficial,
y en español la dio Vatican News el mismo día.
Hay noticias en las que se lee en castellano como «tratado secreto» y no dice eso: «segreto confessionale» es el secreto de confesión, no un adjetivo del tratado.
Su titular en vivo es más honesto que su propia dirección y habla de una garantía muy discutida, que es su tesis y a nadie cita discutiéndola. El segundo, que el Bollettino dice «Accordo» y el texto oficial español «Tratado»: quien escriba concordato está escribiendo otra cosa. Del articulado no se sabe nada porque no se ha publicado, lo cual es lo normal con la ratificación pendiente, y aquí la ausencia es procedimiento y no misterio. Tampoco hay reacción de ninguna de las partes sobre la cláusula del sigilo:
la prensa hondureña reproduce el comunicado vaticano, y ni la Conferencia Episcopal de Honduras ni la nunciatura, han dicho nada.
Una religiosa, una entrevista y dos titulares opuestos
Sor Mary Teresa Barron, irlandesa, superiora general de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de los Apóstoles, fue nombrada el 8 de octubre secretaria adjunta del Dicasterio para la Evangelización y presidenta de las Obras Misionales Pontificias,
según el Bollettino, con toma de posesión el 4 de enero de 2027. El 19 de octubre dio una entrevista en Roma, y de ella salen dos titulares que no se parecen.
EWTN, que es quien la entrevistó, tituló que hombres y mujeres «están juntos en esto como testigos de Dios».
LifeSiteNews, que la cita acreditando la fuente, tituló que la religiosa nombrada por León XIV vuelve a decir que las mujeres pueden sentir la llamada al sacerdocio. Ninguno de los dos miente sobre las palabras: discrepan en qué es la noticia.
Lo que dijo, literal:
«Women today may hear the call to priesthood. Some of the great women saints heard that call also», hoy las mujeres pueden sentir la llamada al sacerdocio, y algunas de las grandes santas la sintieron también. Y añadió «in the discernment, there’s always a choice at the end», y que «el Espíritu nos guiará hacia cuándo y si llega el momento». El condicional «si llega el momento» no aparece en el titular que circula. El corchete que especifica «a las mujeres sacerdote» en otra de sus frases es de la redacción, no suyo.
Y hay un punto que no hace ninguno de los dos medios, de modo que lo hacemos nosotros. Ella se ampara en el Documento Final del Sínodo: «lo que viene del Espíritu Santo no se podrá detener».
Esa frase es del número 60 y su objeto son las funciones de guía en la Iglesia, no la ordenación: el mismo número deja abierta la cuestión del diaconado femenino y no menciona el sacerdocio. Trasladada a la pregunta sacerdotal, la cita cambia de objeto.
El marco, por si hace falta tenerlo a mano.
«Ordinatio sacerdotalis», de Juan Pablo II, 22 de mayo de 1994, declara que la Iglesia «no tiene en modo alguno la facultad de conferir la ordenación sacerdotal a las mujeres» y que el juicio «debe ser considerado como definitivo por todos los fieles». Y
el responsum de 1995, firmado por el cardenal Ratzinger, responde afirmativamente a si esa doctrina pertenece al depósito de la fe, por haber sido «propuesta infaliblemente por el Magisterio ordinario y universal». Nadie ha respondido a la entrevista: ni el dicasterio, ni su instituto, ya estamos habituados a estos silencios que solo crean continua confusión en los fieles.
Un diácono excomulgado, y un hijo abusado
Un caso curioso y muy doloroso. Scott Peyton era diácono permanente de la diócesis de Lafayette, en Luisiana, ordenado en 2012. Su hijo fue abusado por un sacerdote, el padre Michael Guidry. En diciembre de 2023 comunicó al obispo que dejaba la Iglesia católica y el diaconado, y en enero de 2024 su familia fue recibida en una comunidad anglicana. En marzo de 2024 el obispo J. Douglas Deshotel declaró la excomunión
latae sententiae por cisma.
El National Catholic Reporter informó anteayer, con firma de Camillo Barone, de que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe ha confirmado esa excomunión. El decreto lo firman Fernández y Kennedy, está fechado el 22 de mayo y se le notificó el 16 de octubre. Reconoce el sufrimiento de la familia y sostiene que «estos fines no justifican una separación formal del Romano Pontífice». Concede sesenta días para recurrir, y su canonista dice que recurrirá.
Hay una línea del decreto que merece quedar, porque es el dicasterio corrigiendo al obispo: Deshotel «podría haber sido más explícito al advertir al diácono Peyton de las consecuencias canónicas». La diócesis no se ha pronunciado sobre la resolución. Y lo anotamos aquí, a tres apartados del documento sobre por qué no se transmite la fe, sin añadir nada más, estos casos ofectan y no se pueden ocultar.
Seúl 2027, y una sospecha nuestra que no se sostiene
Ayer se abrieron las inscripciones para la Jornada Mundial de la Juventud de Seúl, que será
del 3 al 8 de agosto de 2027, con el lema «¡Ánimo! Yo he vencido al mundo», de Juan 16, 33. El Papa lo anunció en un videomensaje publicado en seis lenguas, coreano incluido: «invito cordialmente a cada uno de vosotros a Seúl». Los peregrinos extranjeros serán acogidos en parroquias coreanas durante los días en las diócesis, y el comité organizador local lo preside el arzobispo Peter Chung Soon-taick. Y una enmienda a nosotros mismos, que conviene hacer en voz alta. Al ver
la pieza de Silere non possum sospechamos que iba a contar que las inscripciones van mal. No dice eso, no lo insinúa y no da una sola cifra de inscritos: es una nota de apertura, de tono favorable, con un único número que es histórico y sin fuente, el de los cuatro o cinco millones de Manila en 1995. La sospecha era nuestra y era infundada.
Lo que sus titulares preguntan
El blog de Marco Tosatti publicó ayer dos colaboraciones, y en las dos la dirección web sostiene más que la pieza.
La primera, un vídeo de Toni Brandi, presidente de Pro Vita e Famiglia: la dirección dice que se nace gay o trans y «la scienza dice no», y el titular en vivo pregunta y responde otra cosa, «La Scienza non lo Dice», la ciencia no lo dice. Afirmar que la ciencia lo niega y decir que la ciencia no se pronuncia son dos posiciones distintas, y la segunda es la defendible. La entrada no cita un solo estudio, revista ni investigador: habla de «la scienza» en abstracto.
La segunda, de Antonio Romano, se titula con signo de interrogación, «La Chiesa Sinodale non Deriva più dalla Rivelazione?», y la dirección web se lo quita. Dentro hay un dato verificado y dos que no. El verificado: cita bien el número 47 de
Amoris laetitia. Los otros dos: atribuye a esa exhortación el propósito de abolir el sexto mandamiento sin citar documento, número ni pasaje, que es exactamente lo que ya le señalamos el 19 de octubre, y pone en boca de la relación final del Grupo de estudio 9 del Sínodo dos frases que
no están en la síntesis publicada.
Y hay un detalle que le da la vuelta a su propio argumento. Presenta la expresión «cambio de paradigma» como novedad sinodal, y el documento del Grupo 9 la usa citando
Veritatis gaudium 3, que es un texto de Francisco de 2017. La expresión que denuncia como invención del Sínodo la toma el Sínodo del magisterio pontificio, y lo dice.
Un testimonio, y la ciencia que lo envuelve
La Nuova Bussola publicó
una entrevista de Benedetta Frigerio a un hombre de cuarenta y cuatro años residente en España, identificado solo por su nombre de pila, que vivió veinticinco años con identidad femenina y hoy se opone a la transición de menores. Su tesis es suya y le pertenece: «los niños son víctimas de una ideología violenta que los lesiona en el cuerpo y en la mente». En estas cosas conviene ser muy serios y dar siempre argumentos sólidos. El testimonio vale como lo que es. Del aparato general que lo envuelve hay que decir otra cosa: siete afirmaciones de alcance médico presentadas como establecidas sin citar un solo estudio, revista ni institución, entre ellas que los bloqueadores de la pubertad modifican el cuerpo de forma irreversible y que la tesis de que negar la afirmación de género conduce al suicidio es una mentira. Se puede sostener cualquiera de las dos cosas; lo que no se puede es presentarlas como ciencia sin estudios no contexto. De manera que citamos el testimonio, que tiene un gran valor y es muy valiente, de su historia clínica no decimos nada.
Passau: las reservas eran del obispo, no del nuncio
Aquí hay que empezar por una enmienda nuestra, antes de contar la noticia. La dirección web de la pieza alemana encadena las palabras «nuntius», «vorbehalte» y «zögern», y se lee con toda naturalidad como reservas del nuncio y vacilación ante un nombramiento.
El titular en vivo dice otra cosa: «Stefan Oster: por qué vaciló ante su nombramiento episcopal». Quien tenía las reservas y quien vaciló era el obispo. El nuncio no aparece ni con nombre: figura solo como el «embajador del Papa» que hizo la llamada.
Stefan Oster, salesiano, nacido en Amberg en 1965, es el octogésimo quinto obispo de Passau, consagrado en mayo de 2014 por el cardenal Marx. Lo que ha contado ahora, en una entrevista de revista, es lo que pensó cuando medio año antes le hicieron saber que podía ser candidato:
«Da dachte ich mir: Um Gottes willen, das kannst Du nicht. Ich hatte null Führungserfahrung.» Entonces pensé: por Dios, eso no puedes hacerlo. No tenía ninguna experiencia de gobierno. Y cómo lo resolvió: «ahora tengo la obligación de ser apóstol, estamos en su sucesión», y a continuación, sin solución de continuidad,
«und der Herr hat nicht gesagt, dass Apostelsein lustig ist», y el Señor no dijo que ser apóstol sea divertido. Nada de esto es un reproche a nadie, de modo que no hay reacción que recoger: ni de la nunciatura, que hoy ocupa monseñor
Hubertus van Megen desde abril, ni de la Conferencia Episcopal Alemana.
Y una corrección nuestra de ayer: Parolin dijo «adeguerà»
Ayer publicamos en este mismo sitio que la palabra de Parolin del 15 de octubre era «rimodulerà», y que el «rimodellato» que circulaba venía de una traducción. La primera mitad era falsa y hay que decirlo. El verbo documentado, según la crónica de esta casa del día 15, fue «adeguerà»: adecuará también su pontificado, si fuera necesario adecuarlo. «Rimodulare» es paráfrasis de la prensa italiana, que lo usa en infinitivo y en sustantivo y nunca en futuro, y sin cita textual.
De manera que una frase que lleva una semana interpretándose circula en tres verbos distintos, ninguno de ellos verificado contra el audio: adecuará, remodulará y readaptará. Y hay un detalle que desinfla la semana entera: según la prensa italiana, Parolin matizó después que se refería a los viajes papales y no al gobierno de la Iglesia. Mientras nadie publique la grabación, lo honesto es parafrasear y no entrecomillar.
Ayer Parolin
Celebró la misa en la tumba de san Juan Pablo II en su memoria litúrgica, con más de cien concelebrantes, entre ellos el arzobispo mayor Sviatoslav Shevchuk, y citó el poema de Wojtyła «Il pavimento», de 1962: «¿Quieres ser aquí el pavimento sobre el que caminan los otros para llegar allí donde guías sus pasos?». Ni una palabra sobre la salud del Papa, ni sobre el viaje a América, ni sobre su propia frase.
La pieza de Korazym que circula estos días con el «no tengáis miedo, abrid, más aún, abrid de par en par las puertas a Cristo» no es de este año. Es del 22 de octubre de 2022, firmada por Vik van Brantegem, y lo dice su propio texto: «hoy, sábado 22 de octubre de 2022».
Livatino, beatificado por quien no dice el titular
Se ha presentado en la Festa del Cinema di Roma, en preestreno, la miniserie «Livatino, il giudice e i suoi assassini», dirigida por Michele Placido y destinada a Rai 1. Placido cuenta que el proyecto nació de una llamada del papa Francisco.
El despacho que lo recoge lo titula «magistrato beatificato da papa Francesco», y ahí hay un error que vale la pena deshacer porque se repite mucho.
Rosario Angelo Livatino, nacido en Canicattì en 1952, fue asesinado el 21 de septiembre de 1990, a los treinta y siete años, en la carretera de Canicattì a Agrigento.
El decreto de martirio lo autorizó Francisco el 21 de diciembre de 2020, en audiencia con el cardenal Semeraro, y el Bollettino lo describe como «fiel laico», sin mencionar que fuera magistrado. Pero el rito de beatificación, el 9 de mayo de 2021 en la catedral de Agrigento, lo presidió el cardenal Marcello Semeraro, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos. Autorizar la causa y presidir la beatificación son dos actos distintos y los firman dos personas distintas.
Un siglo de papamóvil, que son ocho Mercedes
Los Museos Vaticanos abren el 29 de octubre la muestra
«Un secolo di papamobile», en un pabellón de paredes de cristal en la zona del Giardino Quadrato, con presentación a la prensa el día 28. Lo que se expone son ocho automóviles históricos Mercedes-Benz, entre ellos la limusina Nürburg 460 regalada a Pío XI el 23 de mayo de 1930. Barbara Jatta firma una contribución al catálogo y la marca participa en la presentación.
Lo apuntamos con la salvedad de que
Il Messaggero lo tituló como un siglo de coches de los Papas desde los cortejos pontificios, que sugiere un recorrido general, y lo que consta es una muestra monográfica de una marca. Y que no se confunda con el Padiglione delle Carrozze, que es permanente y donde están el Fiat Campagnola del atentado de 1981 y el Renault 4 de 2013.
En el Bambino Gesù, por su parte,
Vatican News anuncia «el primer ambulatorio dedicado exclusivamente a la miopía dentro de un hospital pediátrico italiano». El superlativo va con dos acotaciones y sin dueño: la pieza lo enuncia en voz propia, sin atribuirlo al hospital ni a ninguna sociedad científica, y en el mismo texto admite que faltan datos sólidos sobre miopía infantil en Italia mientras da un uno de cada cuatro. El medio es de la Santa Sede y el hospital es el del Papa, de modo que la fuente y el altavoz son prácticamente la misma casa.
Lo preside Tiziano Onesti, nombrado en 2023.
Las fichas sobre el islam, sin dicasterio por ninguna parte
Buscábamos el Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y no está.
El acto de presentación de las «schede per conoscere l’Islam», material didáctico destinado sobre todo a las escuelas, lo organizaron la Embajada de Italia ante la Santa Sede, en el Palazzo Borromeo, con la Conferencia Episcopal Italiana y el Pontificio Instituto de Estudios Árabes e Islámicos. Intervinieron el embajador Francesco Di Nitto, el cardenal Zuppi como presidente de la CEI, y los presidentes de tres federaciones islámicas italianas. Es decir: una iniciativa de la diplomacia italiana con el episcopado italiano, no un acto de la Santa Sede.
Outreach numera mal el Catecismo
La pieza en italiano firmada por James Martin expone la doctrina de la Iglesia sobre las personas LGBTQ, y dos cosas hay que decir antes de discutir su fondo. La primera es que es traducción y no lo declara:
el original inglés es del 7 de octubre, con última modificación del 22, y la versión italiana no nombra traductor ni identifica el original.
La segunda es de verificación elemental. Atribuye al número 2359 del Catecismo tres formulaciones que no están ahí.
Abierto el texto: la acogida «con respeto, compasión y delicadeza» y la inclinación «objetivamente desordenada» están en el 2358; los actos «intrínsecamente desordenados», en el 2357; y el 2359, que es el párrafo de la llamada a la castidad, no se cita por su contenido. El 2357 no aparece ni una vez en el artículo. En el original inglés esa acumulación no existe, de modo que el deslizamiento parece de la versión italiana, y como no declara traductor no hay a quién atribuirlo.
Y en justicia, lo que sí se sostiene. Todo lo que atribuye a
«Fiducia supplicans» está en el texto: que las bendiciones no pueden tener carácter litúrgico, en sus números 31 y 36; que no se deben ritualizar ni prever de antemano, en el 38; y que han de ser espontáneas, en el 35 y el 38. Una vez más estamos ante manipulaciones de textos, ocultando las partes que no interesan, para llevar el agua a su molino. Los tenemos ya demasiado pillados y esto no es una forma seria de presentar nada.
Tres piezas de ambiente
Brígida de Suecia no tiene percha, y no la necesita:
la pieza de Stefano Chiappalone está en la sección de peregrinaciones y es una crónica de viaje a Vadstena «en un lluvioso fin de semana de octubre». El titular original lleva «ostaggio» entre comillas, que el buscador pierde y que cambia el tono. Brígida murió en Roma en 1373, fue canonizada en 1391 y Juan Pablo II la proclamó copatrona de Europa en 1999, junto con Catalina de Siena y Edith Stein.
Jutta Pilgram, periodista y dibujante muniquesa, dijo al Süddeutsche Zeitung que ve en el sentimiento de culpa «el virus católico más exitoso», y que ella misma fue infectada de adolescente en un entorno estrictamente religioso. Lo publica
katholisch.de como nota de agencia sobre una entrevista ajena, a propósito de su novela gráfica «Glaub mir», aparecida en abril. No hay más percha que la entrevista.
Y Riccardo Cascioli sostiene que
entre los obispos franceses y los italianos hay un abismo en el modo de condenar la violencia callejera. La tesis es defendible y el material no la sostiene todavía: compara dos declaraciones italianas, de Zuppi y de Savino, con un comunicado francés, y no fecha ninguna de las tres. Nos queda
el congreso romano sobre la herencia de Francisco, sin especiales novedades.
Buen día.
«Hipócritas, sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo; ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente?».