El Papa está en casa. Salió ayer por la tarde del Gemelli, cuatro días después de que le extirparan el lóbulo inferior del pulmón derecho, y hoy a mediodía reza el Ángelus desde la ventana del apartamento pontificio: será la primera vez que hable en público desde el domingo 11, cuando anunció él mismo el nódulo. Hoy es además la Jornada Mundial de las Misiones, que cumple cien años.
El alta, en dos papeles distintos
El Boletín de ayer trae dos entradas. La segunda, B0819, es el comunicado del alta, y es breve hasta la sequedad:
«En la tarde de hoy el Papa León XIV ha dejado el Policlínico Universitario Agostino Gemelli y ha regresado al Vaticano. Al despedirse, el Santo Padre ha dado las gracias al prof. Stefano Margaritora, que realizó la intervención, junto al equipo médico y de enfermería, saludando al personal sanitario, a la prof.ª Elena Beccalli, Rectora de la Universidad Católica del Sacro Cuore, y a los responsables del Policlínico. Mañana, domingo 18 de octubre, el Santo Padre rezará la oración del Ángelus desde el Palacio Apostólico.»
Y hay un detalle de método que merece anotarse, porque quien busque el parte médico en el Boletín no lo va a encontrar: el parte y el aviso del alta se publicaron en «Comunicazioni ai giornalisti», que es otro canal. El parte lo firman el dott. Luigi Carbone y el prof. Margaritora, y dice que «en consideración de los análisis de sangre y del control radiológico del tórax realizados esta mañana» el Santo Padre «ha sido considerado apto para el alta». El aviso del alta va sin firma y es más preciso que el Boletín en lo que importa hoy: el Ángelus será «dalla finestra dell’appartamento pontificio», desde la ventana del apartamento pontificio. El Boletín dice solo «desde el Palacio Apostólico». Y es su propia ventana desde hace poco: tomó posesión del apartamento pontificio el 14 de marzo de este año, diez meses después de su elección y tras nueve meses de obras; hasta entonces vivía en el Palacio del Santo Oficio.
La otra entrada del día, B0818, es de las Iglesias orientales: el patriarca greco-melquita Youssef Absi aceptó la renuncia de Joseph Gébara al gobierno de la archieparquía de Petra y Filadelfia, en Jordania, y eligió para la sede a Edouard Daher, trasladado de Trípoli del Líbano.
«Sto meglio» o «sto molto meglio»
Al salir dijo algo a los que esperaban, y las dos únicas fuentes que lo citan no coinciden. ANSA lo titula «Sto molto meglio», estoy mucho mejor. Quotidiano.net lo da en el cuerpo como «Sto meglio», estoy mejor, dicho «ai cronisti». No hay transcripción oficial: no figura en ninguna de las dos comunicaciones ni en el Boletín. La diferencia entre las dos versiones es un adverbio, y es justamente el adverbio que se va a titular.
La salida, y lo que es de una sola fuente
Salió a pie por la entrada principal, sonriendo, y antes de subir al coche dio la mano a pacientes y médicos. La hora no está en ninguno de los textos oficiales, que dicen solo «nel primo pomeriggio» —la fórmula que repiten AGI, La Nuova Bussola y Messainlatino—, pero Vatican News y Silere non possum la fijan en torno a las tres y media de la tarde. Y hay un dato que es de ANSA y solo de ANSA, por si alguien quiere citarlo: que entró en el Vaticano por la Puerta del Perugino, la misma que había usado el martes. Ningún otro medio lo recoge.
Lo que sí está en el comunicado es a quién dio las gracias, y el orden no es casual: al cirujano, al equipo médico y de enfermería, al personal sanitario, a la rectora de la Católica y a los responsables del policlínico.
Varvara, trece años, y un muñeco con forma de Papa
La escena de la salida la ha contado Rai, firma de Felicita Pistilli para el Tg1, y conviene darla en el sentido correcto, porque ANSA la dio al revés. El muñeco no se lo regaló el Papa a ella: se lo regaló ella al Papa, y es un muñeco con forma de Papa. La razón la explica la propia Varvara ante la cámara: cuando llegó de Ucrania, un muñeco con forma de gato llamado Basic fue «mi compañía y mi coraje», y quería darle al Pontífice la misma fuerza de la misma manera.
Tiene trece años. Primero la huida de la guerra, después un tumor. Le quedan terapias por hacer, pero el último TAC salió bien y el cáncer ya no está. Le había pedido al Papa una oración antes de ser operada —hay una fotografía del abrazo, del 31 de diciembre pasado— y ayer fue a darle las gracias. Lo que dijo: «Ahora soy yo la que reza por su salud, y también por la paz en mi país». Pudo tratarse en Italia gracias a la Asociación Memoria Viva, de Castellamonte, en Turín. Su madre sonreía. Y de mayor quiere ser periodista.
El mismo día, desde el otro hospital, los pacientes pediátricos del Bambino Gesù —que está a un paso del Vaticano— le mandaron dibujos y frases escritas en folios de colores.
El cirujano, y el titular que recorta la propia casa
El cirujano habló, y no en rueda de prensa: entrevista en Vatican News, firma de Andrea Tornielli, a las 17:15 de ayer. Es Stefano Margaritora, catedrático de Cirugía Torácica en la Universidad Católica del Sacro Cuore y director de la Unidad Operativa Compleja de Cirugía Torácica del Policlínico Gemelli. Y la frase que ha dado la vuelta al mundo es esta: «Diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar este viaje», el de Sudamérica, del 6 al 17 de noviembre.
Ahora la precisión, que no es de las que se pueden pasar por alto. El titular de Vatican News en español suprime el «Diría que»: dice «no hay motivos clínicos para no realizar el viaje a Sudamérica». El cuerpo lo conserva; el titular no. Y de ahí lo copió El Observador de Montevideo, que mantiene la cautela en el texto y la pierde en la cabecera, igual que su fuente. La amputación es de la casa, no de la agencia. El propio Gemelli y ACI Stampa reprodujeron la entrevista el mismo día.
Y lo que el cirujano no dijo
Esto es más importante que lo anterior, porque se le está atribuyendo. Margaritora no puso una sola condición: ni altitud, ni duración de los vuelos, ni presión de cabina, ni reevaluación antes de salir. En toda la entrevista no aparecen las palabras estadio, ganglios, histológico definitivo, quimioterapia ni radioterapia. Habló de la cirugía y de la recuperación, nada más. Que haya «luz verde al viaje» es lectura de los medios, no frase suya.
Y los números que circulan atribuidos a él son de otro papel. Los noventa minutos de intervención, las casi tres horas de quirófano y la técnica videoasistida están en el comunicado vaticano del 13 de octubre, no en su boca; en la página de la entrevista aparecen en un recuadro de destacados que remite a otra pieza. Quien escriba «el cirujano explicó que operó con técnica videoasistida en noventa minutos» se lo está inventando. Y una precisión sobre el «estadio inicial» que publica ANSA, porque el origen de la expresión no es la agencia. Lo que dijo el Papa el 11 de octubre, él mismo, fue que se le había encontrado «un nódulo circunscrito al pulmón» en «fase muy inicial». Eso es una frase suya, no un estadio clínico. En cuatro días de partes no ha habido estadificación, y Biomedical CuE lo dice expresamente: no se han hecho públicos detalles sobre ella. ANSA viste de dato clínico una expresión del propio enfermo.
«Santo Padre, ya estamos nosotros»
Lo mejor de la entrevista no es el viaje. Son dos frases del propio cirujano, y la segunda es la escena del día. Cuando el Papa entró en el quirófano, Margaritora le dijo: «Santo Padre, este es nuestro dream team». Y cuando el Papa se puso a colocar las sillas en la capilla del hospital, el equipo le dijo: «Santo Padre, ya estamos nosotros». Y la respuesta del Papa, que Silere non possum recoge de la misma entrevista: «No importa, puedo hacerlo, lo hago». Un hombre operado del pulmón ordenando sillas y discutiéndolo.
Del resto, por orden de interés: que el descubrimiento del tumor «fue absolutamente fortuito»; que la intervención «fue una operación rutinaria» y que «no sería honesto si dijera que fue muy complicada para atribuirme gestas heroicas»; que al darle el alta estaba en «condiciones clínicas absolutamente satisfactorias»; que hacen falta «un par de semanas» para una recuperación física completa y que calcula «unos diez días más» para este paciente; y que «el papa León ha sido un paciente ideal». La única recomendación general que dejó, dicha sin énfasis: «la prevención es importantísima». Margaritora tiene sesenta y seis años, y la frase que mejor resume la entrevista es esta: «una intervención rutinaria no puede considerarse humanamente rutinaria».
Cuatro días, cinco días, o una semana
Hay baile de cifras y vale la pena ordenarlo, porque todas las versiones son defendibles y ninguna es oficial. Ingresó el martes 13 y salió el sábado 17: son cuatro días transcurridos y cinco días naturales. Il Giornale y Quotidiano.net escriben cinco; Silere non possum y Messainlatino, cuatro.
Lo del adelanto tiene más fondo. La única cifra de referencia que existe es de Matteo Bruni, en el briefing del 14: «circa una settimana» desde el ingreso, y precisó que coincidía con lo previsto desde el principio. De ahí a los tres días de adelanto. Pero Quotidiano.net convierte esa «semana aproximada» en «los siete días inicialmente previstos», que es una concreción suya; y Rai titula directamente «dimissione in anticipo» sin decir respecto a qué. Mondosanità dedica una pieza entera a explicar cómo es posible un alta en cuatro días: es divulgación de terceros, no de los médicos que lo trataron, y no sirve para deducir ni estadio ni terapia posterior.
El despacho funcionó, las audiencias no
Y aquí está el dato de la semana, que no hemos visto en ninguna parte. Durante los cuatro días de hospital hubo «Rinunce e nomine» en el Boletín los días 13, 14, 15 y 16: cuatro Boletines consecutivos. En esos mismos cuatro días no hay una sola entrada de «Le Udienze». El gobierno por expediente siguió a diario; el registro formal de audiencias, cero.
El caso español es el del viernes 16 a mediodía, cuarto día de ingreso: dos obispos auxiliares para Madrid, Fernando Murga Gómez, moderador de la Curia, y Andrés Martínez Esteban, vicario general del Ordinariato para los católicos orientales en España. Ordenaciones el 12 de diciembre en la Almudena. Los nombres los ha dado ya todo el mundo; la fecha, no. Y Silere non possum añade que los nombramientos «estaban decididos antes del ingreso», que es palabra por palabra la conjetura que Il Messaggero hizo el viernes con los otros dos nombramientos de la semana.
Parolin el 15, Parolin el 16, y ayer nada
El despacho que circulaba ayer con el titular «Parolin optimista sobre la salud del Papa pero cauto sobre los viajes futuros» lleva fecha de askanews del 17, y es del 16: su dateline dice «Roma, 16 ott.» y las sindicaciones lo publicaron a mediodía del sábado. Parolin no habló ayer. Lo que hay es una secuencia de dos días que conviene leer entera.
El 15, en la embajada de Irak, a periodistas: «son preguntas demasiado difíciles», «no se pueden hacer previsiones de ningún tipo» y la frase que lo desencadenó todo, «sobre la base de todos estos elementos el Papa reajustará su pontificado si es necesario reajustarlo». El 16, al margen del congreso de la Universidad Católica, la cerró: sobre el viaje, «no puedo decir nada, también porque no hay informaciones precisas»; sobre el verbo, «realmente no puedo interpretar»; y el objeto del reajuste, «respecto a este próximo viaje». Leggo lo titula sin rodeos: con reajustar el pontificado quería decir el viaje.
Una marcha atrás en dos pasos, por tanto, y un choque de planos que no es contradicción pero se está leyendo como si lo fuera: el día 16 el Secretario de Estado dice que sobre el viaje no hay informaciones precisas, y el 17 el cirujano dice que no hay motivos clínicos para no hacerlo. Uno habla de decisión institucional y el otro de aptitud médica. Sumarlos y titular «luz verde» es cosa de los periódicos.
La lista del avión
Y el dato más fuerte sobre el viaje no lo ha dado un médico ni un cardenal: lo daría la burocracia. ANSA publicó anoche, firma de Nina Fabrizio, Prevost riprende le redini, l’agenda e i prossimi impegni, y sostiene que el 16 de octubre, con el Papa ingresado, el Vaticano publicó la lista de periodistas del vuelo papal. Si es exacto, pesa más que todo lo demás: una lista de acreditados es un trámite, y los trámites no se hacen para un viaje que se va a cancelar.
Hemos ido a buscarla y no está publicada. En el Boletín del 16 hay tres entradas y ninguna es esa: el mensaje a la FAO, los auxiliares de Madrid y el comunicado de la llamada a Putin. En «Comunicazioni ai giornalisti» del 16 hay dos, y son el parte médico y la nota de la misa de las doce en la décima planta. En «Altre informazioni», nada. De modo que o circuló directamente entre los medios acreditados, que es lo habitual y ANSA es uno de ellos, o es conocimiento propio de la agencia. En ninguno de los dos casos es un acto público, y la lectura de que el Papa está «determinado a no cambiar los programas» es de la agencia, no del documento.
Lo que esa pieza sí corrige es algo que la propia ANSA había dado el día antes. El encuentro interreligioso de Asís del 27 de octubre, cuarenta años después del que convocó Juan Pablo II, aparecía el viernes como un compromiso difícil de encajar en una convalecencia de diez días. Ahora la agencia precisa que el Vaticano nunca anunció oficialmente la asistencia de León XIV. No se puede tener dificultad para encajar lo que no estaba en el programa. Y en lo demás la pieza es honesta con su propio límite —«restan las incógnitas que no ha despejado sobre los próximos compromisos»—, aunque las tensiones de Curia que describe se atribuyan a «alguien», sin un nombre.
El congreso que iba a abrir el Papa
Cerramos la pregunta que dejamos abierta ayer, y la respuesta es mejor de lo que esperábamos. El congreso «Lo splendore dell’umano: custodire la fertilità, curare l’infertilità» no es que siguiera pese al ingreso: es que lo iba a abrir el Papa en persona. Vatican News y AgenSIR anunciaron el 8 de octubre que León XIV lo inauguraría «con una audiencia especial en el Vaticano» la mañana del viernes 16, después de la misa. La audiencia no se celebró, y en los Boletines del 13 al 16 no hay mensaje suyo al congreso.
Hubo además un traslado de sede que lo cuenta solo: la misa inaugural estaba prevista en la parroquia de Santa Maria in Traspontina, a dos pasos del Vaticano precisamente por la audiencia posterior, y se dijo en la iglesia central del Sacro Cuore, en la propia universidad. La celebró el cardenal Zuppi —«defender lo humano incluso allí donde prevalece lo inhumano»—, y a la salida fue cuando se subió al ciclomotor con el casco integral que contamos ayer.
La prolusión la dio Parolin la tarde del 16, no una misa: sobre la dignidad y la belleza de la procreación en el Magisterio, apoyado en Familiaris consortio, Humanae vitae y Amoris laetitia. «Somos frutos de la fecundidad», «queridos por amor, creados para amar». Los saludos los dio la rectora, Elena Beccalli: la misma a la que el Papa dio las gracias al día siguiente al salir del Gemelli, que está a dos manzanas. El congreso lo promueve la Fundación ISI-Paolo VI, que cumple veinticinco años, y lo preside monseñor Claudio Giuliodori.
El centenario es hoy, y el de Fides es el que viene
Ayer dijimos que no habíamos encontrado ninguna celebración vaticana programada para el centenario de la Jornada Mundial de las Misiones ni quién la presidiría. La respuesta llegó con el comunicado del alta: el Papa reza hoy el Ángelus desde la ventana. No es una celebración del centenario, pero es la única intervención suya prevista en el día en que la Jornada cumple cien años.
Y hay un segundo centenario pegado al primero, que lo cuenta la propia agencia. Escribe en Fides el padre Lance P. Nadeau, superior general de Maryknoll, que la agencia la fundó en 1927 uno de los suyos, el padre John Considine, cuatro años después de ordenarse, «para sensibilizar al Pueblo de Dios hacia las misiones a través de la prensa». Sus artículos se reimprimían en periódicos, revistas y folletos que leían millones de católicos estadounidenses antes de que existiera internet. Nadeau sostiene que Considine habría recibido con gusto el pódcast y las redes, y cita a Fulton Sheen: «el mundo es mi parroquia». Fides cumple cien años el año que viene.
Donde la Iglesia crece, y con registro parroquial
Contrapunto exacto de algo que dimos ayer. Wo die katholische Kirche im Osten noch wächst, firma de Ludger Möllers para la KNA en katholisch.de: en Pomerania Occidental las parroquias se hacen más pequeñas y más viejas, salvo en Löcknitz, en la frontera, a veinte kilómetros de Szczecin. La parroquia de San Juan Pablo II de Uecker-Randow tiene hoy 3.284 católicos, de los cuales 1.595 son polacos, y la mayoría viven allí. En 1997 se cerró la capilla por falta de fieles; en octubre de 2016 se volvió a decir misa, al principio en la iglesia protestante.
Lo interesante es la decisión. El arzobispado de Berlín descartó construir una iglesia y abrió en 2020 un centro de encuentro, el «mia» —«Miteinander in Aktion»—, en un edificio que fue restaurante y, en tiempos de la RDA, club juvenil y bolera, frente a la guardería y las escuelas. Lo dirige Klaudia Wildner-Schipek, pasan unos veinticinco niños por grupo y no todos son católicos. En una misa, noventa personas y cien sillas casi llenas.
Y descartó también, desde el principio, crear una comunidad de lengua materna. El presidente del consejo parroquial, Bernhard Trömer, lo llama «una gran riqueza» y habla de «una comunidad muy joven»; dice que conflictos no hay, barreras de idioma sí, y que la integración sale «unas veces más y otras menos». El párroco, Marek Malesa, lo resume en seis palabras: «aquí no hacemos una misión polaca». Una parroquia, varias lenguas, los polacos en el consejo.
Lo apuntamos porque ayer dábamos el «boom de novias niñas» de La Nuova Bussola, con 358 casos acumulados en once años, sin serie anual y con la etiqueta religiosa puesta por el medio sobre un registro que solo anota edad y nacionalidad. Mismo país, mismo asunto, y aquí la cifra tiene denominador, procede de un registro parroquial y las personas tienen nombre.
Cien años de los primeros obispos chinos
Y hay otro centenario, de los que la prensa española no va a dar. Cent’anni dai primi vescovi cinesi: l’eredità di oggi, publica AsiaNews sin firma: el 28 de octubre de 1926 Pío XI ordenó en la basílica de San Pedro a los seis primeros obispos nacidos en China. La pieza se apoya en fuentes primarias —una carta de Pío XI del 15 de junio de 1926 a los vicarios apostólicos comunicándoles los seis nombres, los escritos de monseñor Celso Costantini, delegado apostólico, y como antecedente la Maximum illud de Benedicto XV de 1919 a favor del clero autóctono—, y conmemora además los ochenta años de la erección de la jerarquía católica china, en 1946.
Lo celebraron el 16 y el 17 en la Universidad Católica Fu Jen de Taipéi, con Gianni Criveller del PIME, el arzobispo Savio Hon, Bibiana Wong y Anthony Lam entre los ponentes. Wong trató la ruptura de 1958, las ordenaciones sin mandato pontificio, como arranque de un marco institucional alternativo de gobierno de la Iglesia en China; y el propio artículo dice que es un tema que «sigue abierto también en el marco actual que ofrece el Acuerdo Provisional».
El gancho que AsiaNews no hace lo hacemos nosotros: el congreso del centenario abrió el 16, y la ordenación del nuevo obispo de Haimen, de la que hablábamos ayer, fue el 15. La víspera. Consagrante principal, Shen Bin, obispo de Shanghái y emérito de Haimen, en la catedral del Buen Pastor de Nantong.
Una frase que el Papa no dijo
Este es el apartado del día y no necesita un adjetivo nuestro. El cardenal Arthur Roche, prefecto del Dicasterio para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, dio el 13 de octubre una entrevista a AdVaticanum, firmada por Thomas Edwards, de la que Sabino Paciolla publica una versión italiana y Messainlatino otra. En ella dice a los tradicionalistas que quien rechaza el Concilio «se está alejando del centro del catolicismo», que el Papa no va a cambiar Traditionis custodes ni a volver a Summorum Pontificum, y que a la misa tradicional «no deberíais acudir exclusivamente, creo».
Y cita al Papa. Dice que León XIV les pidió «dejar de preferir vuestra visión particular sobre esta cuestión y volver a lo que la Iglesia os pide hacer». Esa frase no existe. Lo que el Papa dijo, en la homilía de las Vísperas en Notre-Dame, está en vatican.va y es esto: «Antepongan, por tanto, la comunión con el Sucesor de Pedro y con la Iglesia a sus sensibilidades personales, para cultivar la unidad del pueblo de Dios.»
Hay que ser justos con las dos partes. El párrafo va efectivamente de liturgia: cita Sacrosanctum Concilium 10 y exhorta a «cultivar un amor auténtico por la liturgia». Pero está dirigido a obispos, sacerdotes, diáconos y consagrados de Francia en general, no menciona la misa tradicional, ni Traditionis custodes, ni a los tradicionalistas, y no contiene ningún «volved». Lo que Roche añade es el «sobre esta cuestión», que es lo que convierte una exhortación al clero en una orden a un grupo, y un imperativo que el texto no tiene. Sitúa además la homilía «el sábado por la tarde»: fue el viernes 25 de septiembre. Y remite a la catequesis conclusiva sobre Sacrosanctum Concilium como de «hace dos o tres semanas»: es del 26 de agosto, siete semanas antes.
Añadimos un detalle de traducción, porque se pierde al pasar al italiano. El original inglés está en segunda persona y en gerundio, «you are edging yourself away», os estáis alejando: es un reproche directo. La versión italiana lo impersonaliza, «ci si allontana»
Y el blog que le responde con derecho derogado
El error simétrico, el mismo día y sobre el mismo texto. Roche dice de los sacerdotes de la Fraternidad San Pío X que no pueden absolver «porque no tienen jurisdicción, no tienen la autoridad». Paciolla lo rebate con tres concesiones: una carta del Papa Francisco de 2015, Misericordia et misera n. 12, del 20 de noviembre de 2016, y la carta de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei del 27 de marzo de 2017 sobre la licencia para asistir a matrimonios de fieles de la Fraternidad.
Las tres existen y están bien citadas. Lo que falta es el documento posterior. La Nota explicativa del Dicasterio para la Doctrina de la Fe del 2 de julio de 2026 dice que los ministros de la Fraternidad «administran ilícitamente los sacramentos» y que «el sacramento de la penitencia administrado por ellos y el matrimonio asistido por ellos son inválidos». Roche no está contradiciendo la normativa: está repitiéndola.
Del decreto, por si alguien lo ha perdido de vista: declara la excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica de Alfonso de Galarreta, por consagrar cuatro presbíteros sin mandato pontificio, de los cuatro consagrados, y de Bernard Fellay como coconsagrante, y advierte a clero y fieles de no adherirse al cisma. Nosotros señalamos ese mismo 2 de julio que la fórmula empleada para los sacerdotes y los laicos carecía de eficacia penal. Las dos cosas pueden ser verdad a la vez, y lo son.
Mutsaerts, y el titular que no es suyo
Messainlatino publica Il vescovo Mutsaerts: il Sinodo ha fallito, bajo la etiqueta «riceviamo e pubblichiamo», firma de Luigi Casalini. Tres precisiones, porque la pieza no permite saber ni de qué sínodo se habla.
La primera: «el Sínodo ha fracasado» es el titular del blog, no una frase de Mutsaerts. Lo que dijo es que «es imposible describir el Sínodo como un éxito». La segunda: no es una entrevista ni un pódcast, es su intervención en la Catholic Identity Conference de Pittsburgh el 3 de octubre, en inglés, y The Remnant publicó la transcripción completa el día 7; Messainlatino la cuelga catorce días después con voz italiana superpuesta y sin transcripción. Y la tercera: lo llama «príncipe de la Iglesia», y es obispo auxiliar de Bolduque y titular de Uccula, en ejercicio, de sesenta y ocho años.
De lo que dijo, lo que vale la pena: «No tenemos que salvar la Iglesia. Solo tenemos que evitar traicionarla»; «como obispo holandés, insto al Papa León a juzgar no por los procedimientos sino por los frutos»; «y por cierto, el Papa León no es el sucesor de Francisco, es el sucesor de Pedro»; y, sobre la liturgia, «no todo joven católico al que le gusta el latín es un agente secreto de 1957». El sínodo del que habla es el de la sinodalidad, y lo compara con el concilio pastoral holandés de Noordwijkerhout de los años sesenta. En el texto no aparece Traditionis custodes ni una vez.
Nueve años de antigüedad y una sede vacante
Circula estos días Pius XII Destroys Amoris Laetitia, y hay que decir dos cosas antes de cualquier otra. La primera es que es de mayo de 2017: nueve años y medio. La segunda es de dónde habla. Novus Ordo Watch lo declara en su propia página: «la posición teológica que suscribimos se denomina habitualmente sedevacantismo», «el último Papa legítimo y válido de la Iglesia católica romana fue Pío XII», y lo que hay desde el 28 de octubre de 1958 es una «secta neomodernista que falsamente pretende ser la Iglesia católica». En la pieza, antipapas «los seis, por cierto, no solo Francisco».
Los textos de Pío XII que cita son auténticos y los hemos cotejado en vatican.va con su referencia en los Acta: el radiomensaje de la Jornada de la Familia del 23 de marzo de 1952, el discurso Soyez les bienvenues del 18 de abril de 1952 contra la ética de situación, y Vegliare con sollecitudine del 29 de octubre de 1951, el de las comadronas, con el «Dios no obliga a lo imposible» que es cita de Trento. La instrucción del Santo Oficio de 1956 que también aduce no está en vatican.va y no hemos podido verificarla. Pero el argumento no es una crítica a Amoris laetitia: es una demostración de que hay dos religiones distintas. Citarla sin decirlo sería engañar al lector.
Viola a San Pedro, dos días antes del estreno
Dato que se nos había pasado y que ordena otra cosa. El Boletín del 10 de octubre nombró a Vittorio Francesco Viola, franciscano conventual, hasta entonces secretario del Dicasterio para el Culto Divino, Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano, arcipreste de la basílica de San Pedro y presidente de la Fábrica de San Pedro. Y a Aurelio García Macías, antes subsecretario, secretario del Dicasterio. La página de estructura de la Curia en vatican.va sigue listando a Viola en el cargo anterior: manda el Boletín. Lo cual cierra un círculo del viernes. El documental Pètros enì lo produce la Fábrica de San Pedro, y su nota de prensa salió el 12 de octubre, la víspera de la operación. El nuevo presidente de la Fábrica llevaba dos días nombrado.
La causa del padre Hamel está parada desde 2019
AgenSIR publica, firma de Riccardo Benotti, una entrevista a Roseline Hamel, hermana del padre Jacques Hamel, asesinado en Saint-Étienne-du-Rouvray el 26 de julio de 2016, y a Nassera Kermiche, madre de Adel Kermiche, uno de los dos autores, que tenía diecinueve años. Las dos presentan el libro Sorelle di dolore, escrito con el periodista Samuel Lieven, en Turín, Verona y Brescia del 18 al 20 de octubre.
Roseline: «Cuando nací me tomó en brazos; tenía diez años». «Nuestro dolor común habría podido dejar espacio al odio, pero nos atrevimos al encuentro». «No se trata de reconciliación, sino de resiliencia para seguir viviendo». Nassera: «Prefería saber a mi hijo vivo en la cárcel, antes que destinado a morir en Siria»; «tenía que pedir perdón a las víctimas y a la familia del padre Hamel».
Y el dato que no está en la pieza y que hemos verificado aparte. El Papa Francisco autorizó abrir la causa sin esperar los cinco años; el proceso diocesano se abrió el 20 de mayo de 2017, se completó en veintidós meses con unas once mil páginas, seiscientas homilías y sesenta y tres declaraciones testificales, y se depositó en el Dicasterio para las Causas de los Santos en abril de 2019. Desde entonces, nada: el paso pendiente es la designación del postulador romano. Dice el postulador diocesano, el padre Paul Vigouroux: «C’est le temps de l’Église». En enero de este año León XIV citó al padre Hamel como ejemplo para los periodistas católicos.
El pontificado más corto y el más largo
Ambrogio Piazzoni firma en Il Foglio, en la serie «I papi della settimana», Numeri e storie. Dal brevissimo pontificato di Pio III a quello lunghissimo di Giovanni Paolo II. El gancho son dos aniversarios: el 16 de octubre de 1978, la elección de Juan Pablo II, y el 18 de octubre de 1503, hoy hace quinientos veintitrés años, la muerte de Pío III, Francesco Todeschini-Piccolomini, sobrino de Pío II, que fue arzobispo de Siena a los veintiún años, el único cardenal que protestó cuando Alejandro VI quiso dar territorios a su hijo, y cuyo pontificado no llegó al mes. Sus planes de reforma no se cumplieron.
Del otro lado, las cifras de Wojtyła, que el artículo da sin atribuirlas una por una y remitiendo a las estadísticas de la Santa Sede, que le parecen stupefacenti: más de noventa mil páginas de discursos y documentos, catorce encíclicas, más de cien viajes fuera de Italia y ciento veintinueve países, más de tres mil discursos, más de mil audiencias generales, doscientos treinta y un cardenales creados, dos códigos de derecho canónico —uno para las Iglesias orientales—, y más santos y beatos que todos sus predecesores de los cuatro siglos anteriores. El tercer pontificado más largo, después de san Pedro y Pío IX.
Y en breve
Daniele Trabucco publica en el blog de Paciolla Dal chaos al kosmos: la teogonia di Esiodo ed il diritto naturale, reelaboración de una conferencia del 15 en el Ateneo San Domenico de Roma: una lectura de Hesíodo como intuición prefilosófica de que la justicia no se reduce a la voluntad de quien manda, anticontractualista y antipositivista, y el propio autor admite que es analógica. No cita un solo documento del magisterio ni menciona a ningún Papa. Lo decimos para que nadie lo busque: es filosofía del derecho, y está bien, pero no hay noticia dentro.
Y terminamos con el evangelio del domingo vigésimo noveno del tiempo ordinario, que este año se come la fiesta de San Lucas.
«Dad al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios» (Mt 22, 21).
Y la oración de la semana:
«Oremus pro Pontifice nostro Leone. Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum eius.»