León XIV: comunión y vitalidad, gratitud a los curas de Roma, dos meses de ‘revolución suave’ en el Vaticano, tiempo de nombramientos.

León XIV: comunión y vitalidad, gratitud a los curas de Roma, dos meses de ‘revolución suave’ en el Vaticano, tiempo de nombramientos.

Terminamos junio y esto es ni parar, esperemos que el periodo veraniego del Papa León en Castalgandolfo nos de un respiro. Llevamos dos meses en los que el pontificado va tomando forma, en Roma se dice que hay que dejar pasar tres inviernos para tener un conocimiento ajustado de las cosas. Parece mucho tiempo, no lo es, pero eso no quita que vayamos haciendo la  crónica de lo que vemos cada día, que no es todo, y posiblemente no sea lo más indicativo, pero algo es y nos va haciendo comprender donde estamos.

El Papa León XIV presidió la Celebración de la Solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, patronos de la ciudad de Roma.  En su homilía , León XIV recordó el legado espiritual de los dos grandes Apóstoles, destacando dos aspectos centrales de su testimonio: la comunión eclesial y la vitalidad de la fe . «La historia de Pedro y Pablo también nos interpela como comunidad de discípulos del Señor en peregrinación en nuestro tiempo». La comunión entre ambos, explicó, no fue el resultado de una homologación, sino un logro que maduró con el tiempo, en la diferencia de sus historias, caracteres y sensibilidades apostólicas. Una unidad que supo mantener unida la diversidad y la franqueza evangélica: «Solo un día está consagrado a la fiesta de los dos apóstoles. Pero ellos también eran uno».  Una lección muy oportuna para la Iglesia de hoy , llamada a vivir una comunión que sea armonía y no uniformidad , diálogo y no imposición , sinfonía y no monólogo . El Papa nos invitó a cultivar una fraternidad concreta entre laicos y sacerdotes , entre sacerdotes y obispos , y entre éstos y el Papa , sin olvidar la importancia de esta lógica también en el diálogo ecuménico y en las relaciones con el mundo.

El segundo punto propuesto por León XIV se refiere a la vitalidad de la fe : «En la historia de los dos Apóstoles, nos inspira su deseo de estar abiertos al cambio, de buscar nuevos caminos para la evangelización». Frente al riesgo de una fe habitual o meramente ritual, el Papa recordó la necesidad de una fe abierta y dinámica, capaz de cuestionarse y de dejarse interpelar por la realidad. En el centro de la homilía, la pregunta de Cristo: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» (Mt 16,15). Una pregunta siempre presente que no debe dejarnos indiferentes: «¿Quién es Jesucristo para nosotros hoy? ¿Qué lugar ocupa en nuestra vida y en la de la Iglesia?».

No salimos de sorpresas, el Papa León XIV aprovechó la festividad de los santos Pedro y Pablo para agradecer a todos los párrocos de su diócesis de Roma  su labor silenciosa, discreta y a menudo olvidada. Después del Ángelus, con palabras llenas de afecto que tuvieron el efecto inmediato de infundir esperanza y confianza en muchos sacerdotes romanos, que llevan tiempo desmoralizados por la gestión general de la diócesis, por los problemas acumulados a lo largo de los años.  «Quiero enviar un pensamiento lleno de afecto a los párrocos y a todos los sacerdotes que trabajan en las parroquias romanas, con gratitud y aliento por su servicio».  No hay  saludos al cardenal vicario y normalmente esas líneas leídas desde la ventana del palacio apostólico son revisadas personalmente por el Papa.  El nuevo cardenal vicario , Baldassarre Reina, no ha logrado aún entrar  en el corazón del clero romano. Lo párrocos son los grandes ausentes de las iniciativas de su vicario y todo apunta a que León XIV quiere resolver esta situación.

Hoy y mañana se celebra el Jubileo de las Familias Religiosas y los Movimientos Laicos de la Preciosísima Sangre. El martes 1 de julio, inicio del mes dedicado a la Preciosísima Sangre: «Esperamos que las citas que vivamos nos fortalezcan en la fe y que, como familia de la Sangre de Cristo, podamos seguir siendo testigos en el mundo de este gran amor que el Señor nos ha dado al ofrecer su vida».

Tras 50 días de pontificado ya se habla de la «revolución suave».  El Papa Francisco es ahora un eco lejano, con un flujo cada vez más débil en Santa María la Mayor. El viento ha cambiado , y quizás una ráfaga también sopla hacia Venecia con el regreso de Pietro Parolin a la laguna. Será con los tiempos de la  Iglesia y  sería una salida dorada hacía el  patriarcado de Venecia. Una despedida «serena», porque su relación personal con León XIII es sólida. Si antes se llegaba a Papa de Patriarca de Venecia, hoy de Papa in pectore se llega al Patriarca. El rumor sobre sus sustituto se centra en  Gabriele Giordano Caccia , de Milán, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas. También para aligerar el trabajo Leonardo Sapienza– después de la destitución forzada de Georg Gänswein, como Prefecto de la Casa Pontificia, la vacante la puede cubrir  Petar Rajic, de 66 años, nacido en Canadá de padres bosnios.

Para el Dicasterio para los Obispos se rumorea Luis de San Martín , agustino y Tagle, quien dejaría vacante el puesto de Pro-Prefecto del Dicasterio para la Evangelización. No se descarta que Bernardito, ex nuncio de España, sea recuperado para la curia, su estilo era muy valorado por Prevost.  El retorno a la transparencia en la justicia vaticana es otro tema que preocupa después de la  gestión alegre y despreocupada del juicio a Becciu , donde se han entrelazado damiselas, investigadores y secretos en nombre de un Papa cansado y vulnerable. La apelación contra la condena de Becciu está fijada para el 22 de septiembre, y se puede esperar cualquier cosa.

En la gendarmería se da por hecha la salida del polémico comisario Stefano De Santis, hoy en el centro de una investigación interna que promete ser sensacional. Castel Gandolfo es otro lugar lleno de problemas de transparencia, se ha transformado, con un silencio generalizado, en un híbrido entre museo, viñedo industrial y almacén de residuos y hay quienes señalan a los responsables: el cardenal Fabio Baggio , la «zarina» Sor Alessandra Smerilli y la Fundación Laudato Si’. Sor Smerilli, figura clave en el entramado económico del Vaticano es una figura muy discutida, vive en un lujoso apartamento, con el siracusano Campisi apodados jocosamente «la extraña pareja».

Maximino Caballero Ledo,  jefe de la Secretaría de Economía, es muy criticado por su estilo en contraste con los valores cristianos. Persiste la sombra del jesuita Juan Cruz Villalón , responsable de los nombramientos más controvertidos de la última década: desde Andrés Gabriel Ferrada Moreira hasta Ilson de Jesus Montanari. León XIV hereda una Curia desconfiada y fragmentada , atravesada por círculos estrechos, donde los llamados «sicarios de Santa Marta» han crecido a la sombra de la lealtad personal. ¿Podrá romper estos lazos?  Está en juego la credibilidad de la Iglesia y la posibilidad, para León XIV, de devolver a la Curia su vocación de servicio.  Es hora de que quienes queden aprendan a servir y que quienes dirigen, finalmente, se atrevan a gobernar.

El Papa León XIV tiene muchos temas candentes entre ellos el espinoso juicio del jesuita Marko Rupnik,  el expediente sobre la degradación de prelaturas personales como el Opus Dei,   el juicio de apelación de Becciu. La sugerencia de una restitutio in integrum para Becciu, una especie de amnistía encubierta que lo borraría todo por decreto, tendría sabor a broma, pero evitaría abrir la caja de Pandora del debilitado sistema judicial vaticano. Milán y Venecia quedaron fuera del Cónclave que eligió a León XIV y parece que león XIV quiere que tengan cardenal, aquí entran Pierbattista Pizzaballa y Pietro Parolin, no se crean nuevos cardenales y se resuelve el agravio. El 29 de julio de 2026, el arzobispo Mario Delpini cumplirá 75 años y lo  mismo ocurre en Venecia que cumplirá 75 años en 2028.

Luis Badilla, siempre interesante, analiza el pensamiento de León XIV sobre los abusos sexuales dentro de la Iglesia.  Se centra en la carta del Papa León XIV sobre los abusos en la Iglesia y sobre el periodismo que los denuncia con motivo del “Première del Progetto Ugaz” en Perú que ya hemos comentado en nuestra Specola.  «Esta carta del Papa Prevost, clarísima y valiente, renueva con fuerza y ​​autoridad lo que los Papas han venido diciendo durante décadas sobre los abusos que, como crímenes y pecados, lastran su credibilidad. Y no se trata solo de la pederastia, ya que este delito suele estar precedido, anticipado y prefigurado, como dice el Papa León XIV, por abusos de poder, autoridad, conciencia, espiritualidad y sexualidad. En comparación con lo que el Papa Francisco dijo en el pasado, en numerosos e importantes documentos de su magisterio, León XIV enfatiza dos dimensiones ya incluidas en la condena, pero no siempre adecuadamente evaluadas: la autoridad y la espiritualidad».

«La experiencia y la lucha contra la pederastia en la Iglesia, y en otros lugares donde no es un fenómeno marginal, demuestran que lo que más temen los pedófilos es la prensa libre, es decir, la transparencia que, si es verdadera y rigurosa, conduce a la verdad y, por lo tanto, a la centralidad de las víctimas. Cuando Francisco, entre las muchas verdades que escribió sobre esta lucha, habló con atención y visión de futuro sobre el encubrimiento, tocó con valentía la raíz de la herida de la Iglesia. «La actitud de encubrimiento, como sabemos, lejos de ayudar a resolver los conflictos, ha permitido que se perpetúen y dañen aún más el tejido de las relaciones que hoy estamos llamados a sanar y recomponer».

«En estas décadas, en la lucha contra la pederastia entre miembros del clero, amplios sectores de la prensa, periodistas, han ocultado o enmascarado estos crímenes o han intentado torpemente exonerar o proteger a los culpables y a sus cómplices, llegando al extremo de desacreditar a las víctimas o, como en muchos casos, mintiendo descaradamente. La lista de periodistas culpables de este tipo de operaciones es bastante larga».  «En el pasado, ningún Papa había sido tan directo y claro. Hoy, en su carta sobre el caso del antiguo movimiento apostólico «Sodalicio» (disuelto en 2024 tras diez años de investigaciones), el Papa León XIV afirma textualmente: «Quien ejerce conscientemente esta vocación [periodística] no puede ver su voz sofocada por intereses mezquinos o el miedo a la verdad. (…) Donde se silencia a un periodista, se debilita el alma democrática de un país»».

El juicio de Becciu ha marcado un punto de inflexión en la historia de la Iglesia moderna: nunca antes un cardenal había sido juzgado y condenado por un tribunal compuesto por laicos. Un juicio contaminado desde el principio por un sesgo de culpabilización. Un sistema acusatorio que crece sin rigor, pruebas inconsistentes y una sentencia que ha suscitado debate internacional por sus ambigüedades y las distorsiones legales que la hicieron posible. Ya tenemos libro «That Ugly Mess of the Becciu Trial: A Surreal Case of Injustice»de Alberto Vacca, publicado el 24 de junio de 2025 con el apoyo de la Fundación Bruno Buozzi.  Reconstruye las etapas fundamentales de todo el proceso judicial, analiza sus inconsistencias y paradojas, y cuestiona la equidad de un sistema que parece más interesado en justificar decisiones ya tomadas que en asegurar un auténtico proceso.  El subtítulo, Un caso surrealista de justicia injusta , indica una crítica al proceso, destacando anomalías e irregularidades (modificaciones de las reglas procesales durante el juicio, ocultación de pruebas y falta de espacio para las circunstancias a favor del cardenal Becciu), que llevaron a una sentencia injusta, comparable a otros casos famosos de picota mediática y juicios injustos.  El juicio de Becciu es un caso de desbarajuste judicial, donde se ocultó la verdad y se ignoraron las pruebas exculpatorias, lo que condujo a la injusticia y al ocultamiento de la verdad, resultando en una sentencia que no refleja la realidad de los hechos.

Y vamos terminando. El verano es época de cambios, y en muchas diócesis hay prisa por hacer cambios en vista de septiembre.  El clima dentro de las instituciones de la iglesia está profundamente desgastado, los religiosos no hacen más que cerrar casas y el clero secular vive la angustia de ser ‘el último’ ante la escasez de vocaciones.  Cada vez con más frecuencia sacerdotes y seminaristas se encuentran viviendo en comunidades polarizadas con categorías que nosotros mismos hemos creado: tradicionalistas, modernistas, abiertos, cerrados, conservadores, progresistas… Estas categorías se han convertido en criterios de juicio absoluto , incapaces de reconocer lo único que importa: Cristo presente en sus sacerdotes.  Un sacerdote no es su pasado, su carácter, su estilo. Un sacerdote es un hombre enviado , y trae a Cristo, no a sí mismo. Esto es difícil de entender en un contexto en el que ya no se cree en Dios : todo se juzga con criterios humanos. Y debemos ser conscientes de que muchos bautizados y ordenados ya no creen en Dios.

La timidez se confunde con frialdad, la firmeza con arrogancia, la pobreza de palabras con pobreza espiritual. Y la mayor tragedia es que los obispos ya no enseñan al pueblo de Dios a mirar con fe , sino que prefieren acusar a sus sacerdotes, en público y en privado, alimentando la sospecha. Este clima de cobardía eclesial fue descrito proféticamente por Dostoievski en El Gran Inquisidor , cuando el anciano prelado de Sevilla acusa a Jesús de haber dejado al pueblo un regalo insoportable: la libertad. « Hemos corregido vuestra obra », dice el Inquisidor. «Prometisteis pan del Cielo, pero os daremos pan terrenal. Pedisteis libertad, os ofreceremos seguridad». «Al final pondrán su libertad a nuestros pies y nos dirán: Hacednos vuestros esclavos, pero alimentadnos».

La Iglesia se preocupa por no perder el consenso : prefiere el aplauso a la verdad, el compromiso al martirio , la neutralidad a la profecía. Pero de esta manera ya no defiende a nadie , y sobre todo no defiende a Cristo . No es tanto una cuestión de maldad como de cobardía . Esta es la verdadera raíz del problema, y ​​Mijaíl Bulgákov la expresa magistralmente en El Maestro y Margarita , al retratar a un Poncio Pilato que es todo menos cruel: es un hombre débil y asustado. Pilato no quiere condenar a Jesús , reconoce su inocencia. Pero tiene miedo: teme el juicio del pueblo, la reacción de los sumos sacerdotes, la sospecha del César . Y así se desentiende. Bulgákov no tiene dudas: «La cobardía es el más terrible de los vicios».

Nuestros obispos no son en general malvados, son muy cobardes. Carecen de la valentía de defender a sus sacerdotes, guardan silencio sobre cuestiones litúrgicas , ignoran la doctrina , nunca alzan la voz contra quienes desprecian a la Iglesia, sino que se apresuran a atacar precisamente a los sacerdotes que, con silenciosa fidelidad, la sirven a diario. Hablan por todas partes de sinodalidad, pero luego dirigen las diócesis de forma autoritaria y solitaria , sin compartir ni siquiera las decisiones más básicas con sus propios sacerdotes.

Basta pensar en cómo se eligen los párrocos. En una época donde se predica la sinodalidad y la corresponsabilidad, los nombramientos se deciden según quién esté dispuesto a decir que sí , no según las verdaderas necesidades pastorales. Horas y horas de consejos, reuniones, encuentros, que se disuelven en una llamada telefónica inesperada: se llama al sacerdote y se le ofrece una parroquia. Pero esa elección no surge de una interpretación espiritual y humana de sus talentos ni de las necesidades de la comunidad , sino de la disponibilidad —o no— del sacerdote que acudió primero a la audiencia. Si acepta, el plan se concreta. Si se niega, todo el plan se reestructura.   ¿Y quién paga el precio de todo esto? Siempre los mismos: los sacerdotes obedientes, los que dicen que sí sin discutir. Pero ¿es esta realmente la manera de gobernar una diócesis? ¿De qué sirven entonces los interminables años de seminario, los caminos del clero joven, las reuniones con el presbiterio, las conversaciones con los vicarios y obispos, los viajes y las jornadas de fraternidad, si las decisiones se reducen a una lógica de «provisionamiento»?

Mientras sigamos usando etiquetas como “ tradicionalista ” o “progresista” en la Iglesia , seguiremos prisioneros de un lenguaje mundano que no nos pertenece.  Quizás realmente ha llegado el momento de elegir: ¿queremos defender la Verdad o seguir persiguiendo un frágil prestigio social?  ¿La Iglesia hoy quiere ser profética o populista? ¿Quiere proteger a los santos o dar cabida a cooperativas y ONG que vacían los sagrarios para convertir las iglesias en comedores populares? O volvemos a decir la verdad, aunque cueste, o no habrá unidad ni futuro. Cristo no fundó una Iglesia para complacer al mundo, sino para salvarlo.

Buena lectura.

Papa Leone XIV, Mirjana ha avuto una visione. Il messaggio è sconvolgente

Papa Francesco, attacco shock dell’ex arcivescovo: “Era un criminale”

Pizzaballa a Milano e Parolin a Venezia, il risiko di Leone XIV

La rivoluzione di Leone XIV: promossi e bocciati in Vaticano

Leone XIV: «Facciamo delle nostre diversità un laboratorio di unità»

Sinodalità? Nomine senza discernimento: diocesi governate a caso

Il Giubileo del Preziosissimo Sangue

Leone XIV all’Angelus ringrazia di cuore tutti i preti di Roma: «Grazie per il vostro servizio»

Un nuovo libro sul processo Becciu, caso surreale di giustizia ingiusta e stupro mediatico e processuale della verità

Luis Badilla. Lettera di Papa Leone XIV sugli abusi nella Chiesa e sul giornalismo 

Ayuda a Infovaticana a seguir informando