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Las entrevistas al Papa Francisco, inapropiado en tiempos de peste, Urbi et orbi desde el Vaticano vacío, el cura en el tejado.

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El sol acaricia una Roma desierta y nos da la impresión de que la ciudad ha perdido el alma, todo está en su sitio pero todo ha perdido su sentido. Muchos de nuestros lectores están en España. Ayer el Papa Francisco concedió su segunda entrevista al canal de televisión español conocido como la ‘secta’ y que se caracteriza por su anticatolicismo militante. Hoy esperábamos tener alguna repercusión en la prensa italiana tan atenta a las intervenciones del pontífice y nuestra sorpresa es que no hay ninguna, no ha interesado a nadie, ni el hecho de la entrevista, ni su contenido. Decimos que no hay peor desprecio que no hacer aprecio y será por eso o simplemente, que visto lo visto y los andares del personaje, a nadie interesa lo que pueda decir cuándo estamos luchando por la supervivencia.

A Ennio Morricone, el conocido y admirado compositor, no le gustan los que salen a los balcones durante estos días de emergencia de Coronavirus. «La música tiene un valor absoluto para mí pero por el momento no tiene valor». «Estoy en casa con mi esposa María, no compongo y no escucho música, este no es el momento. Para mí, el hecho de que muchos cantan desde los balcones o entre ellos y que ondean las banderas, por un lado soy comprensivo, por el otro me parece ‘inapropiado’. Por supuesto, un poco de ligereza puede ayudar, pero requeriría más respeto «. Son momentos de mucho dolor en todo el mundo y sobre todo en Italia. El Papa Francisco parece olvidar que estamos en 5.500 fallecidos y creciendo. No son momentos de los eternas frases vacías de los tiempos de bonanza. Miles de familias están perdiendo a sus seres queridos y hay cosas ‘inapropiadas’, demasiado inapropiadas. Todos estamos entendiendo que la propaganda no significa liderazgo y en situaciones límite como la actual la propaganda es inapropiada siempre y se mire por donde se mire.

El Papa Francisco convoca a los jefes de todas las Iglesias, a los líderes de las comunidades cristianas y a todos los fieles para que se unan a él en un solo coro recitando el «Padre Nuestro», para mediodía del miércoles 25 de marzo. Es el día de la solemnidad de la Anunciación del Señor. «Queremos responder a la pandemia del virus con la universalidad de la oración, la compasión, la ternura», «en estos días de prueba, mientras la humanidad tiembla con la amenaza del coronavirus, me gustaría proponer a todos los cristianos que unan sus voces al cielo». El viernes 27 de marzo por la noche, con la plaza completamente vacía,  impartirá excepcionalmente la bendición Urbi et Orbi, a la ciudad de Roma y al mundo, con la indulgencia plenaria adjunta. Esperemos que no nos quedemos en la mera propaganda llena de proclamas vacías. El afán por no desaparecer en los medios  puede llevar a acciones demasiado inapropiadas y vacías.

Empezamos a contar con interesantes reflexiones de fondo sobre lo que está sucediendo. Aldo Maria Valli nos ofrece un interesante artículo sobre la información. En estos días de pandemia y cuarentena, todos estamos buscando información. Y cuanto más la buscamos, más nos damos cuenta de lo difícil que es obtener información clara, confiable y honesta. Tenemos mucha información, pero las preguntas básicas siguen sin respuesta. Todo está como inmerso en una especie de niebla, cada vez más densa por los engaños inevitables, las llamadas noticias falsas. ¿Pero cómo reconocer los engaños en medio de una avalancha de noticias, comentarios y calificaciones? ¿Es suficiente nuestro sentido común? La situación en la que nos encontramos genera preocupación, la preocupación alimenta la ansiedad, la ansiedad nos hace menos lúcidos y la falta de lucidez nos hace más vulnerables. La palabra que indica el caos de la información superpuesta es infodemia, que se parece sorprendentemente a epidemia y pandemia. El brote ocurre precisamente cuando hay una circulación desordenada de información, mucha no verificada o verificable.

Pero, ¿cómo se cura la infodemia? Aquí el problema se vuelve delicado. En primera instancia, uno tendría que responder: se cura dejando que solo intervengan los expertos. Pero aparte del hecho de que una fuente puede ser experta pero incapaz de comunicarse adecuadamente, el problema es: ¿quién decide qué agencia de información puede tener derecho a informar y cuál debe dar un paso atrás? ¿Cómo determinar si una fuente, mientras se presenta como calificada, está realmente al servicio del ciudadano o tiene algún interés menos noble? ¿Cómo regular el flujo de información? A este ritmo, ¿no caminamos por un camino en el que, al final, solo el gobierno puede tener legitimidad de comunicación, mientras que todas las demás fuentes, en mayor o menor medida, pueden ser juzgadas «sin acreditar»? Si la pandemia nos preocupa,  la  infodemia no puede dejarnos tranquilos.

Seguimos con noticias de iniciativas de muchos párrocos que se resisten a la desaparición y siguen ‘inventando’ para estar presentes entre sus fieles. Un párroco de Nápoles se encaramó en el tejado de su iglesia para colocar unos altavoces y se dio cuenta de que había muchas personas en las terrazas rodeándolo, aprovecho para rezar el ángelus con gran aprobación de los encerrados feligreses y por la tarde celebró la Misa, su obispo, lo ha felicitado, menos mal.

Terminamos con un breve pensamiento de Chesterton: «Nuestros padres no hablaban de psicología; hablaban de un conocimiento de la Naturaleza Humana. Pero ellos la tenían y nosotros no. Sabían por instinto todo aquello que nosotros hemos ignorado con la ayuda de la información. Porque son precisamente los primeros hechos de la naturaleza humana los que ahora ignora la humanidad». «Si suprimimos lo sobrenatural, lo que nos queda es lo antinatural».

«Si no veis signos y prodigios, no creéis».

Buena lectura.

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4 comentarios en “Las entrevistas al Papa Francisco, inapropiado en tiempos de peste, Urbi et orbi desde el Vaticano vacío, el cura en el tejado.
  1. Entrevista vulgar, ramplona, propia de las opiniones de un tendero.
    Ni el entrevistador supo hacer preguntas de calado: presiones internacionales, teorías conspiratorias, por qué cerraron todas las iglesias incluso de pueblos pequeños aislados de la pandemia…
    Ni el entrevistado supo hablar de los Novísimos, Muerte, Juicio, Infierno y Gloria. Ni habló de Dios, ni de la permisión divina del mal, ni de las presiones recibidas. Sólo dijo vulgaridades.

  2. ¿Urbi et orbi con indulgencia? Pero un requisito para obtener indulgencia es haber comulgado en ese día. Sin misa no vale la indulgencia ¿habrán considerado eso desde el vaticano?

  3. tienes toda la razón Markus. Los escritores de este periódico son fieles seguidores de esos cuatro escritores sensacionalistas ,S.Mateo,S.Marcos ,S.Lucas y S. Juan.

  4. Entrevista inapropiada en tiempos de virus?? Bueno pues que cancelen las noticias en la tele y en la radio. Y que suspendan momentáneamente todos los periódicos y noticiarios digitales, incluyendo este. Como se nota el sesgo antifrancisco. Como todos los escritores sensacionalistas de este periódico

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