PUBLICIDAD

Las cárceles y las guerras del Papa Francisco, el pánico reina en el Vaticano, el virus termina con una época, ande yo caliente.

Murillo, Bartolomé Estéban (1618-1682) Trauben- Melonenesser. 1645/1646. Lwd., 146 x 104 cm. München, Alte Pinakothek.
|

Los seres humanos somos animales racionales. A veces, más animales, a veces, más racionales, está es nuestra condición. Cuando una sociedad entra en crisis hemos de ser conscientes que se desatan los extremos, tanto la animalidad como la racionalidad. Estamos sumergidos en una crisis sin precedentes que, por ahora, llamamos sanitaria y estamos supeditando todo lo demás intentando cortar la epidemia. No nos podemos olvidar que las crisis, todas, y esta lo es, desata los sentimientos y pasiones más profundas del ser humano, para bien y para mal. No podemos pensar que seremos ajenos a las consecuencias de la pandemia que sufrimos. Ya empezamos a tener noticias preocupantes, y esperadas, de que empieza a extenderse el hambre en algunas regiones de Italia, mejor no imaginar lo que puede suceder en África y en gran parte de centro y sur América, inevitablemente esto vendrá acompañado de violencia. Esto nos va salpicar a todos y nos daremos cuenta cuando, como decía magistralmente nuestro Luis de Góngora, nos falten las mantequillas y el pan tierno, la naranjada y el aguardiente:

Ándeme yo caliente

Y ríase la gente.
Traten otros del gobierno
Del mundo y sus monarquías,
Mientras gobiernan mis días
Mantequillas y pan tierno,
Y las mañanas de invierno
Naranjada y aguardiente,
Y ríase la gente.

Nos encontramos ante una situación inédita y no sabemos ni cuánto durará ni cómo terminará todo esto. No hace falta ser muy espabilado para darse cuenta de que estamos en un cambio de época, o cómo lo queramos llamar. El Virus está acelerando un proceso que ya estaba en nuestra sociedad que estaba abocada a cambios importantes si pretendía sobrevivir, todo esto lo está precipitando. La Iglesia no es ajena a nada de lo que nos rodea, somos hijos de nuestro tiempo y es aquí y ahora cuanto tenemos que dejar caer con rapidez todo lo que es inútil y ponernos a trabajar en un futuro que ya es presente.

Vemos que el Papa Francisco parece ser consciente de que la ‘orientación’ que ha pretendido dar a su pontificado ha caído de un plumazo. Seguimos con pretensiones de unirse a los postulados de las Naciones Unidas que están con sus puertas cerradas y que han demostrado su inutilidad absoluta en la epidemia que nos envuelve. En todo el periodo de la post guerra han crecido con hongos a la sombra de la abundancia todo tipo de instituciones y organismos  que a la menor crisis se muestran en el esplendor de la inutilidad.  La Curia Romana, por ejemplo, en los tiempos conciliares, no llegaba a los mil empleados incluidos desde los jardineros al cuerpo diplomático, hoy somos más de cinco mil que sepamos y no se entiende muy bien para qué. Las conferencias episcopales no existían, ni grandes, ni pequeñas, y las curias diocesanas eran poca cosa y sin embargo había más católicos, las iglesias estaban más llenas, y teníamos abundancia de vocaciones. Algo no funciona y la crisis del virus está manifestando las utilidades y las inutilidades con demasiada claridad.

Seguimos con la tensión eterna dentro de los sacros muros sobre la presencia del virus y su contagio, se desconfía de todo y de todos. Los viejos cardenales, ancianos en su totalidad, están enjaulados en lo más recóndito de sus grandes apartamentos esperando a que todo pase. Todos los que pueden desaparecen y predican eu presunto teletrabajo para justificar la distancia. Estamos convencidos de que sigue habiendo muchos más casos de contagio en el Vaticano de los que nos cuentan,  no tenemos más que esperar a que el virus florezca para ver sus efectos. El Papa Francisco está preocupado por las cárceles y las guerras. Es evidente que hay situaciones que pueden complicar más la epidemia pero hoy estamos todos en arresto domiciliario y en medio de una guerra. En otros tiempos, cuando nos enfrentábamos a un problema irresoluble nos aconsejaban acercarnos a Lourdes como último recurso, hoy Lourdes está cerrado y son muchos los que ven perfiles de la Virgen por los cielos. Hemos de mantener la clama y confiar en que todo esto entra en los planes de Dios y que todo será para bien.

La peste se sigue extendiendo y ya se temen las consecuencias que pueda tener en África, los misioneros alertan sobre las consecuencias de la epidemia en países que carecen de los más necesario.

Seguimos teniendo interesantes artículos reflexionado sobre lo que estamos viviendo y sus consecuencias. Nos suponemos que tendremos mucho tiempo por delante.

«Ellos, al oírlo, se fueron escabullendo uno a uno, empezando por los más viejos.»

Buena lectura.

FORMICOLA: CHIESE CHIUSE PER ORDINE DEL GOVERNO. UN PRECEDENTE RISCHIOSO.

Coronavirus, Papa Francesco: “Tanta gente non riesce a reagire, spaventata dalla pandemia”

PUBLICIDAD

Il Papa invoca la fine della pandemia del coronavirus: «Svegliati Signore!»»Siamo tutti nella stessa barca. Questo è il tempo del nostro giudizio»

Apparizioni della Madonna e segni celesti sui cieli del Vaticano: il fenomeno dei video misteriosi

Coronavirus, trovata morta in casa a 41 anni dal fratello: “Da qualche giorno aveva tosse e febbre”

Il centenario triste di Karol Wojtyla bloccato dalla pandemia

Papa: Signore, che io pianga con te, pianga con il tuo popolo che in questo momento soffre

Coronavirus, Papa: «Evitiamo tragedia nelle carceri. Fermate le guerre»

Coronavirus, la preghiera di un vecchio vestito di bianco

Coronavirus, Papa Francesco: «Evitare una tragedia nelle carceri»

Crocifisso ‘miracoloso’ Papa danneggiato da pioggia/ “Legno rischia di esplodere”

Covid-19, due nuovi casi in Vaticano: eseguiti oltre 170 test

Coronavirus, l’allarme dei missionari di Nigrizia: bomba africana potrebbe essere apocalittica

Negli obelischi tutta la Storia favolosa e le leggende di Roma

Germania, cardinale Woelki: «I primi 6 pazienti italiani li ospitiamo nelle cliniche cattoliche»

Il Papa appoggia l’Onu: serve il cessate il fuoco globale e immediato in tutti gli angoli del mondo

LA GUARDIA SVIZZERA DICE: NON ANDATE IN CHIESA! DAVVERO!

Chiese aperte, il «bluff» del Governo e la Cei sottomessa

LA MADONNA E L’ITALIA. LA CONSACRAZIONE È DAL BASSO…

coronavirus_contagi_conventi_suore_sacerdoti_papa_francesco

Coronavirus, l’invocazione del Papa: ‘Fermate tutte le guerre!’

Papa Francesco solo in San Pietro, Filippo Facci: «Il futuro del cattolicesimo, se dipendesse da me»

Come ladri di biciclette: il Dopoguerra secondo Papa Francesco

MESSAGGI DI PRETI (E FEDELI) DAL CUORE FERITO.

La Cina ha approfittato della pandemia per aumentare la persecuzione religiosa

5 comentarios en “Las cárceles y las guerras del Papa Francisco, el pánico reina en el Vaticano, el virus termina con una época, ande yo caliente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *