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La rebelión de las conejas en el Vaticano, entre el Papa Benedicto y el Papa Francisco, la drogada Europa, publicaciones post mortem, la tanatopraxia.

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Otro día de gozo en el que se nota que no sale muy natural el rezar por el Papa Benedicto XVI, la convicción es que debemos encomendarnos a él. Dios le ha dado una larga vida y ha muerto en su casa y de años, su obra y su vida, sus palabras y sus obras, hacen que su autoridad no haga otra cosa que crecer, mucho más cuando estamos viendo y sufriendo otras cosas.

La plaza se va preparando para el funeral de mañana con miles de sillas de van rodeando el obelisco como hacia mucho tiempo que no veíamos. Miles de  fieles, ayer nos dan el dato de más de 70.000, han estado haciendo cola para presentar sus últimos respetos al Papa Emérito Benedicto XVI, cuyo cuerpo permanecerá expuesto hasta esta noche en la Basílica del San Pedro.  Si tuviéramos que quedarnos hoy con una imagen es la de cantidad de madres con sus hijos que hoy hemos visto.  Hay pocos niños en Europa, lo sabemos, pero los hay, y también sabemos que muchos son el fruto de familias cristianas, de su compromiso con la vida y con la fe, luchando contra los elementos.  Las vocaciones no crecen en los árboles y cuanto más ‘conejas’ sean nuestra madres, pues mejor, Dios premia siempre la generosidad del amor de los padres. Los hay con ganas de seguir atacando al Papa Benedicto XVI incluso después de muerto, no han cesado lo ataques en estos casi diez años desde que renunció al papado. Lo cierto es que en todo los medios se multiplican los lectores de todas la noticias que hacen referencia a cualquier aspecto de la vida y obra del Papa Benedicto y han desaparecido los lectores de todo lo demás. El Papa Francisco está desaparecido de los medios, su ritmo de audiencias y celebraciones sigue, pero no interesan a nadie. Veremos la esperada homilía del funeral que al estar preparada suponemos que será correcta, nunca se sabe.

La que sí tenemos en primer plano es la posibilidad de renuncia del Papa Francisco, la excusa de dos eméritos ha desaparecido.  La revelación del Papa Francisco de ‘en caso de impedimento por razones médicas o lo que sea, aquí está mi renuncia», se produce cuando podía intuir que la vida del Papa Benedicto no se podía alargar mucho y estaba perfectamente informado de empeoramiento antes de la Navidad.  Difícil de entender si se trata de una hipótesis viable o simplemente de la ilusión para llenar páginas y páginas de especulaciones infundadas. Especulaciones de todo tipo circulan en esos días por los sacros palacios, el anonimato absoluto y la profusión de ‘ se dice’, las fuentes más dispares, hacen complicado valorar los rumores fuera de control.

Hoy vemos en todos los medios la referencia en el adelanto de la entrevista ofrecida por Gaenswein, a cómo percibió Benedicto XVI Traditionis Custodes: «Creo que al Papa Benedicto le rompió el corazón al leer ese motu proprio. La intención del Papa Benedicto era ayudar a aquellos que simplemente tenían que encontrar una casa en la Antigua Misa para encontrar la paz interior, para encontrar la paz litúrgica y también para los seguidores de Lefebvre».  «Si piensas en cuantos siglos la Antigua Misa ha sido fuente de vida espiritual y alimento para muchos santos, es difícil imaginar que no tiene nada que ofrecer, y no nos olvidamos de todos estos jóvenes que nacieron después del Concilio Vaticano II y no saben nada de los dramas que lo rodearon». «Quitarle este tesoro a la gente, ¿por qué? No creo que pueda decir que me siento cómodo con eso».

En la misma entrevista hay un  interesante comentario  sobre la manera de enfrentar la enfermedad de Benedicto diferente a la de Juan Pablo II: “Él me dijo una vez: no puedo ni quiero copiar el modelo de Juan Pablo II en la enfermedad, porque tengo que lidiar con mi vida, con mis elecciones, con mis fuerzas. Por eso el Papa se permitió hacer esta elección, en mi opinión requiere no solo mucho coraje, sino también mucha humildad”.  “Creo que con su renuncia, el Papa Benedicto también ha demostrado que el Papa, si es siempre el sucesor de Pedro, sigue siendo una persona humana con todas sus fuerzas, pero también con sus debilidades».

Marcello Pera era presidente del Senado y Joseph Ratzinger aún no era Papa: «Fue 2004, era prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe. Había leído mucho de sus obras en los años anteriores. Fui a verlo por primera vez y de ahí empezó una serie de no fijas, pero muy frecuentes reuniones». Con el Papa Benedicto ha escrito un libro de forma conjunta:  ‘Sin Raíces’. «Había leído la conferencia magistral que yo había dado en la Pontificia Universidad Lateranense, y yo su discurso en la conferencia sobre Europa a la que lo había invitado en la sala capitular del Senado». «Esos dos textos juntos apenas llegaban a las 40 páginas mecanografiadas,  decidimos pasar el verano escribiendo dos comentarios: él sobre mi texto y yo sobre el suyo. En ese momento el libro estaba todo ahí». » La tesis básica de ese libro era que Europa se avergonzaba de sus raíces cristianas, y «en comparación con ese período la situación no ha mejorado, de hecho ha empeorado. Europa está profesando e imponiendo una cultura fuertemente anticristiana, con sus intelectuales, con sus medios de comunicación, con sus políticos. La crisis es más profunda que entonces”.

Para Pera, Ratzinger ha logrado despertar a la ‘hermosa y drogada’, Europa. El Papa “fue impresionante. Lo fue como hombre por la humildad que solo tienen los Grandes. Lo fue como teólogo y también como pastor, porque es lo que más ha influido en la conciencia de los laicos. Se sienten obligados a hablar con él e influyó tanto que a algunos les resultó difícil responderle. Recuerdo a un Sarkozy muy avergonzado, presidente secular de la Francia secular, diciéndole a Roma que Francia era cristiana». Ratzinger hizo «mucho, fue el único primer verdadero defensor de la civilización europea, se han visto algunos resultados y espero que se vean otros después de su muerte».

Nadie duda de que estamos antes dos papas de perfiles muy distintos. Benedicto XVI es muy distante de Francisco por su formación teológica, sensibilidad personal, origen geográfico e historia personal. Ha experimentado el Concilio, ha sido protagonista, de primera mano. Francisco es el primer Papa verdaderamente posconciliar, pero la solidez de la formación teológica de ambos es tan distante que no admite comparación. Y de nuevo aparece en la entrevista a Pera la comparación con Francisco: “Hay una diferencia entre los dos pontífices que no se puede ocultar cómo se hace en estos días. Benedicto consideraba a Europa como la patria de elección para el cristianismo, Francisco viene de otro mundo, no creo que tenga los mismos intereses por Europa, la misma atención, salvo por razones contingentes como la guerra».

Estos días tenemos muchas noticias sobre obras inéditas de Benedicto XVI de las que parece que se ha aplazado su publicación para no molestar y ahora empiezan a ver la luz.  Tenemos otro adelanto de una extensa entrevista de 1988, inédita en italiano, que se publicará en el próximo volumen de la obra Omnia de Joseph Ratzinger/Benedicto XVI por la Libreria Editrice Vaticana, sobre la  interpretación de la «Humanae Vitae» de Pablo VI con un no sin apelación a la píldora. “El pasaje sobre la anticoncepción representa aproximadamente la mitad de una página de toda la encíclica. En general, se pretendía dar una imagen positiva del matrimonio como un espacio en el que la sexualidad adquiere dignidad humana; y mostrar que, en el hombre, cuerpo y espíritu son inseparables. Significa que la sexualidad no debe dejarse de lado en el ámbito de la pura materialidad. Se trataba de la filosofía de la sexualidad en la unidad de la persona. Creo que esta visión básica es valiosa, pero que aún no se ha pensado lo suficiente. Los esfuerzos para una comprensión más profunda y motivaciones más accesibles continúan, no hay discusión al respecto. Yo diría que lo que propone la encíclica tiene coherencia y sigue siendo válido. Si bien la motivación de la misma, la imagen antropológica general debe ser investigada más a fondo».

Algunos artículos sobre el proceso de ‘tanatopraxia’ utilizada para embalsamar el cuerpo del Papa Benedicto XVI.  El cuerpo  fue embalsamado con una técnica muy especial que permite conservar los tejidos y la apariencia del difunto hasta por unas semanas. No se trata, por tanto, de un embalsamamiento definitivo, sino temporal de forma que permita la exhibición pública del cuerpo.  La tanatopraxia es un tratamiento ‘post-mortem’ que consiste en el tratamiento higiénico de conservación del cuerpo, que después de la muerte se transforma rápidamente y se descompone también por la fuga de líquidos orgánicos y la presencia de olores desagradables.   La técnica de la tanatopraxis no es más que una inyección en el sistema arterial de un líquido destinado a preservar la imagen del difunto y retrasar su descomposición.  El cuerpo del Papa Emérito fue confiado a uno de los mejores equipos de Italia, el Dr. Andrea Fantozzi, que preside la Asociación Italiana de Tanatopraxis y el Instituto Nacional Italiano de Tanatopraxis  se ocupó personalmente de él.

«Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Pedro.»

Buena lectura.

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Comentarios
2 comentarios en “La rebelión de las conejas en el Vaticano, entre el Papa Benedicto y el Papa Francisco, la drogada Europa, publicaciones post mortem, la tanatopraxia.
  1. Al traductor o revisor de este artículo: no se dice la obra omnia de Joseph Ratzinger, sino las obras completas de … o, si se prefiere la locución latina, las opera omnia de… Como en los buenos sermones, conviene ser preciso, sin dejar de instruir y deleitar al público (a los lectores).

  2. Cuando me enteré del fallecimiento de Benedicto XVI, recordé un comentario de mi madre, alla por los años 60, tras la muerte de una religiosa muy anciana a la que conocimos en Leon: «No se si rezar el rosatio por su alma, o rezarlo pidiéndole que nos ayude a rezarlo bien»

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