Ferragosto: el ocio y el culto, los silencios del ¿católico? Papa Francisco, el Vaticano: ¿Hombre, mujer o?, la Asuncion de María.

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Estamos a  15 de agosto , hoy es tradición italiana, más romana, felicitar por el ‘ferragosto’, expresión que recuerda la festividad instituida por el emperador Augusto  en el año 18 a.c. Para nosotros en la Asunción de la Virgen María, celebración en la que la madre de Jesús, al final de su vida terrena, fue elevada al cielo en cuerpo y alma.  El 1 de noviembre de 1950, el Papa Pío XII, haciendo uso de la infalibilidad papal, consagró esta creencia consolidada del Pueblo de Dios y de los Padres de la Iglesia con la siguiente fórmula: «La Virgen María, habiendo cumplido el curso de su vida terrena, fue asumida a la gloria celestial en cuerpo y alma”.

Dejamos que nos lo explique Benedicto XVI: «en la Asunción vemos que en Dios hay lugar para el hombre… Dios mismo es la casa del hombre y María, unida a Dios, está muy cerca de cada uno de nosotros… Pero también está la otro aspecto: no solo en Dios hay lugar para el hombre; en el hombre hay lugar para Dios, esto lo vemos también en María, Arca Santa que trae la presencia de Dios… Dios nos espera, nos espera, no vamos al vacío, somos esperados. Dios nos espera y, yendo al otro mundo, encontramos la bondad de la Madre, encontramos a nuestros seres queridos, encontramos el Amor eterno. Dios nos espera: esta es nuestra gran alegría y la gran esperanza que brota precisamente de esta fiesta…

Interesante reflexión en torno al pensamiento del filósofo Josef Pieper sobre la relación entre Otium y culto muy apropiada para tiempo de descanso. El ‘Otium’,  no es un mero descanso y mucho menos un vicio. Es la dimensión propia del hombre que va más allá del mero humanum y comienza a compartir «la vida de los dioses». El otium rompe el círculo asfixiante del homo laborans, doblado y absorbido por la lógica de la utilidad y la ganancia; la rompe y la abre a la gratuidad reparadora y elevadora de la contemplación; lo libra del yugo de Faraón. Pero esto solo es posible si el hombre no abdica del culto: «Tened otium y reconoced que yo soy Dios» (Sal 45, 11).

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El elemento central, el núcleo del otium es la actitud festiva, la fiesta. […]  No hay fiesta «sin divinidad», ya sea un carnaval o una fiesta de bodas. No hay fiesta que no nazca del culto, y que no conserve su carácter festivo porque siga cobrando vida del culto. El otium: su última e íntima posibilidad y legitimidad tiene su principio y raíz en el descanso religioso festivo. No se trata de una mera construcción conceptual abstracta, sino que es un hecho de la historia de las religiones […] Por medio del culto y por el culto, se selecciona un cierto período de tiempo; separado del tiempo de trabajo diario, este espacio de tiempo determinado no es «utilizado»; así como se sustrae del uso el área destinada al templo, el lugar del sacrificio. Este período se repite cada siete días. Es el «espacio del tiempo festivo». Arrancado de la órbita del culto,  el otium  queda paralizado. Separado del culto, el otium se vuelve ocioso y el trabajo se vuelve inhumano.

Entramos en las noticias de este día, el Papa Francisco tiene: “Un pensamiento especial va para los numerosos peregrinos que hoy se reunieron en el santuario de la Divina Misericordia en Cracovia, donde hace 20 años Juan Pablo II hizo el acto de encomendar el mundo a la misericordia divina. Hoy más que nunca vemos el significado de ese gesto, que queremos renovar en la oración y en el testimonio de vida. La misericordia es el camino de salvación para cada uno de nosotros y para el mundo entero. Pidamos al Señor especial misericordia y piedad para el torturado pueblo ucraniano”.

En el ángelus no faltó:  «llamar la atención sobre la grave crisis humanitaria que afecta a Somalia y algunas zonas de los países vecinos. Las poblaciones de esta región, que ya llegan en condiciones muy precarias, se encuentran ahora en un período mortal debido a la sequía. Espero que la solidaridad internacional se puede responder con eficacia a estas emergencias. Desgraciadamente, la guerra desvía la atención hacia los recursos, pero son objetivos que exigen el máximo compromiso: la lucha contra el hambre, la salud, la educación”.

Llamativas la referencias del Papa Francisco,  mucho más, los silencios,  que no pueden entenderse nunca como olvidos inocentes. De Cuba nada, peor, abrazos a los Castro, de Nicaragua nada de nada, de China y sus entrenamientos bélicos, ni palabra, los que abandonan Venezuela en masa, no existen, silencio. La realidad es terca, nos puede gustar o no gustar, pesar que por no hablar de ella desaparece, es de una ingenuidad sin límites o de una malicia e intencionalidad con pocos límites.

Se acerca el día y el 28 de agosto el Papa Francisco estará en L’Aquila. Ya han pasado los tiempos de grandes celebraciones que acompañaban a los viajes papales. La falta de fieles en las controladas celebraciones del Papa Francisco es evidente y el pontificado que comenzó con una plaza de San Pedro a rebosar ha conseguido vaciarla en pocos años. En L’Aquila se han previsto espacios muy reducidos, siempre es mejor anunciar que no hay entradas que mostrar los vacíos. Visita a la  Basílica de S. Maria di Collemaggio y pequeña ruta en ‘papamóvil’, con pantallas en la Piazza Duomo.

A estas alturas de pontificado, y oído lo oído y visto lo visto, no es extraño que algunos se planteen si el Papa Francisco es, o no es católico. Lo de Canadá es la gota que ha desbordado el vaso: «Pedir perdón por los pecados inexistentes de los Misioneros es un acto despreciable y sacrílego de sumisión al Nuevo Orden Mundial». Sigue muy presente el análisis de Viganò,  con su habitual claridad, nos abre los ojos a la gravedad de cancelar la cultura: “…detrás de toda acusación infundada contra Cristo y contra Su Cuerpo Místico que es la Iglesia, se esconde el diablo, el mentiroso, el acusador. Y es evidente, más allá de toda duda razonable, que esta acción satánica está inspirando los hechos relatados en la prensa en estos días, desde el pérfido mea culpa de Bergoglio por los supuestos pecados de la Iglesia Católica cometidos en Canadá contra los pueblos indígenas, hasta la participación de lo mismo a los ritos paganos y ceremonias infernales de evocación de muertos».

Un cuestionario para un proyecto coordinado por el número dos de un dicasterio del Vaticano contempla una tercera opción en lo que hoy se llama género. ¿Hombre, mujer o? ¿Quién hubiera pensado leer una tercera opción sobre el género  en un cuestionario destinado a llegar a la mesa del Sínodo de los Obispos previsto para octubre de 2023. Sin embargo, esto es lo que leemos en el formulario publicado  como parte del proyecto «La Iglesia te escucha». Una encuesta encomendada a los que se denominan «misioneros digitales» y que pretende recoger las impresiones y opiniones de los internautas sobre su relación con la Iglesia.

La iniciativa cuenta con el visto bueno vaticano, el coordinador de “La Iglesia te escucha” es Lucio Adrián Ruiz, secretario del Dicasterio para la Comunicación.  Puedes declararte hombre, mujer o elegir la casilla «no te corresponde» que va dirigida a quienes se identifican con el llamado género no binario. En el cuestionario no pueden faltar los temas arco iris:  «¿Crees que la Iglesia escucha/habla a otros grupos sociales? LGBTQI+, periodistas, sindicatos, empresarios, otras religiones, científicos».  Más adelante, se indica la opción “asistir y acompañar a las personas LGBTQI+” como uno de los compromisos que puedes elegir entre los que crees que la Iglesia debe asumir para acercarse a la gente.

Ya en el lejano 1986, el entonces cardenal prefecto de Doctrina de la Fe, Joseph Ratzinger y aprobado por Juan Pablo II: «es necesario aclarar que cualquier desviación de la enseñanza de la Iglesia, o el silencio sobre ella, en la preocupación por ofrecer una atención pastoral, no es una forma de atención auténtica ni de pastoral válida. Solo lo que es verdadero puede ser, en última instancia, también pastoral. Cuando no se tiene en cuenta la posición de la Iglesia, los hombres y mujeres homosexuales no pueden recibir los cuidados que necesitan y a los que tienen derecho”.

El mismo Papa Francisco ha hablado, poco, alguna vez sobre esto:  “la ideología de género es peligrosa, porque es abstracta con respecto a la vida concreta de una persona, como si una persona pudiera decidir abstractamente a voluntad si y cuándo ser hombre o mujer”. Los dichos son los dichos y los hechos,  los hechos,  y tampoco parecen muy católicos…

Buen ferragosto y feliz fiesta de la Asunción.

«…derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes…»

Buena lectura.

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Comentarios
1 comentarios en “Ferragosto: el ocio y el culto, los silencios del ¿católico? Papa Francisco, el Vaticano: ¿Hombre, mujer o?, la Asuncion de María.
  1. La virgen, murió y después fue llevada en cuerpo y alma? O sea Resucitó, O no murió? Y fue llevada viva?. Es una duda sobre el Dogma que no aclara. Faltaría un análisis de Santo Tomás.

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