Encuentro sobre la familia: habrá documento final, León XIV: «un sí que no vale solo para un día», el caso Striano contra Becciu, cuatro lecturas de Amoris laetitia, lo que Gambetti deja en San Pedro, Eichstätt y los opositores al Camino Sinodal, los errores sobre San Francisco, cuarenta años del espíritu de Asís, cuatrocientos millones para el hospital de Vaticano.

Encuentro sobre la familia: habrá documento final, León XIV: «un sí que no vale solo para un día», el caso Striano contra Becciu, cuatro lecturas de Amoris laetitia, lo que Gambetti deja en San Pedro, Eichstätt y los opositores al Camino Sinodal, los errores sobre San Francisco, cuarenta años del espíritu de Asís, cuatrocientos millones para el hospital de Vaticano.

Nuestra Señora del Rosario, 7 de octubre. Hoy abre en el Vaticano el encuentro sobre la familia que llevamos una semana anunciando, y hoy mismo aparece el dato que faltaba: habrá documento final. Mañana, misa en San Pedro por las universidades pontificias y juicio en Enna. La basílica de San Pedro cumple cinco días sin titular.

El día tiene dos temas fundamentales. Una es el decenio de Amoris laetitia, con cuatro lecturas simultáneas que van del «vuelco moral» a la teología.  La otra es el caso Striano, que vuelve sobre el proceso Becciu con fechas incómodas: centenares de accesos ilegales a bases de datos antimafia que empiezan en julio de 2019, y el registro que abre la investigación vaticana el 1 de octubre siguiente. Treinta y ocho enlaces externos que hacen que tengamos ante nosotros otro día intenso.

Se abre el encuentro, y habrá documento

El Papa abre hoy el encuentro, que se cierra el 14: ciento ochenta y siete participantes, presidentes de conferencias episcopales de todo el mundo, responsables de las Iglesias orientales y once familias de los cinco continentes. El padre Giacomo Costa lo formula igual que la semana pasada: avanzar «en la escucha recíproca, hacia un discernimiento sinodal sobre los pasos que hay que dar hoy». El Papa abre y cierra. Y aquí está el dato nuevo, que conviene subrayar porque corrige el marco con que se vendió la convocatoria: al final habrá un documento de síntesis, redactado por una comisión y discutido por la asamblea. Durante una semana se ha repetido que no hay orden del día prefijado y que no se busca «un consenso artificial». Las dos cosas pueden ser verdad a la vez, pero una asamblea que termina en un texto aprobado no es una conversación: es un procedimiento. Quien quiera saber qué ha pasado el día 14 tendrá que leer ese documento, no las actas de la escucha.

«Un sí que no vale solo para un día»

El Papa ha escrito el prefacio de la nueva edición de YOUCAT. Love Forever, el manual de la fundación YOUCAT para jóvenes sobre el amor y el matrimonio y lo hace en la víspera del encuentro sobre la familia. Tres frases suyas: invita a «ensanchar el corazón a un proyecto más grande que cualquier sueño humano»; es «un “sí” que no vale solo para un día, sino para toda la vida»; y «el amor es auténtico y puede durar para siempre solo si refleja el esplendor eterno de Dios». Lo recoge también Silere non possum. Está fechado el 6 de octubre, la víspera. De manera que el mismo Papa que hoy abre ocho días de discernimiento sobre un documento cuya nota 351 lleva diez años discutiéndose firmaba ayer un prefacio sobre el sí que vale para toda la vida. No es una contradicción y no lo presentamos como tal: es una manera de fijar el marco antes de que empiece en encuentro vaticano y  está hecha por escrito.

Cuatro lecturas del decenio en un solo día

Merece la pena leer las cuatro juntas, porque es raro ver el abanico completo en veinticuatro horas. Stefano Fontana escribe  sobre «el decenal del vuelco moral» y su acusación es concreta y teológica, no de ambiente: Amoris laetitia «ha liquidado la Veritatis splendor de Juan Pablo II» al considerar la norma moral «insuficiente y necesitada de ser integrada en su normatividad por la situación de vida», con la consecuencia de que el adulterio «no debe considerarse en absoluto una acción intrínsecamente mala».

Enfrente, y con el mismo nivel de argumento, monseñor Franco Giulio Brambilla, obispo de Novara, publica en Settimana News la respuesta de fondo: no hay dualismo entre norma y bien sino una «dinámica triádica», porque «el bien se hace presente realmente en la norma o en la ley, pero no se agota en ella», y el mandamiento funciona antes como gracia que protege una promesa que como ley que restringe. Quien quiera entender de qué se discute esta semana tiene ahí el debate entero, y los dos textos son del mismo lunes.

Las otras dos son de clima. Messainlatino traduce a Masciullo sobre el predominio de los progresistas de la era Francisco —la pieza que comentábamos ayer, con los veintidós nombres elegidos a mano— y Paciolla titula «el inicio de la transición». Dos de las cuatro discuten teología moral y dos discuten quién manda aquí. Es aproximadamente la proporción que va a tener la cobertura de los próximos ocho días.

Striano, o el origen de las investigaciones

Korazym vuelve sobre el caso Striano y el proceso Becciu, y Il Messaggero lo lleva a portada . Conviene ordenar los hechos, porque es un asunto donde la cronología es el argumento. Pasquale Striano era teniente de la Guardia di Finanza y responsable de la unidad de informes de operaciones sospechosas en Via Giulia. Según la documentación de la fiscalía de Perugia reconstruida por Paolo Pandolfini, realizó centenares de accesos ilegales a la base de datos antimafia y al portal SIVA2 entre el 22 de julio de 2019 y el 12 de julio de 2022, con fechas y nombres: el 22 de julio de 2019, Fabrizio Tirabassi y Raffaele Mincione; el 25 de julio, Gianluigi Torzi y Luciano Capaldo; el 20 de marzo de 2020, Cecilia Marogna; el 12 de julio de 2022, Giancarlo Innocenzi Botti. El registro que abre formalmente la investigación vaticana es del 1 de octubre de 2019, y L’Espresso destapó el asunto el 3.

Es decir: las consultas ilegales sobre los futuros imputados son anteriores a la apertura de la causa. Eso no prueba nada sobre el fondo —ni sobre la culpabilidad ni sobre la inocencia de nadie— pero es exactamente el tipo de dato que una defensa usa, y lo está usando. En la quinta vista del proceso de apelación, el 3 de febrero, ante monseñor Alejandro Arellano Cedillo, los siete abogados pidieron la nulidad del primer grado atacando los cuatro rescriptos pontificios que ampliaron los poderes del promotor de justicia: «carta blanca surreal», dijo Luigi Panella; «ilegal», dijo Mario Zanchetti de la detención de Torzi. Y pidieron adquirir los documentos de Perugia sobre los accesos a imputados y testigos. El promotor es ahora Roberto Zannotti, después de la recusación de Alessandro Diddi el 12 de enero.

Una discrepancia que anotamos porque va a circular: las defensas sitúan esos accesos en mayo de 2019 y la documentación periodística los fecha desde el 22 de julio. No es lo mismo y alguien tendrá que precisarlo. Lo que no tiene discrepancia es el resto: un proceso penal de la Santa Sede cuyo primer grado se pide anular entero, cuatro rescriptos secretos sin precedente en la historia de la Iglesia según uno de los defensores, un promotor de justicia recusado y un policía italiano imputado por haber mirado antes de tiempo. Los tres planos aquí son fáciles: todo lo anterior está en actas; que eso vicie la sentencia es lo que el tribunal tiene que decidir; y que haya habido una mano guiando la secuencia es conjetura, y no la hacemos, pero todo apunta a que algo hay.

El inventario de lo que Gambetti deja

Andrea Zambrano hace  la lista de lo que el arcipreste saliente deja en San Pedro, y la lista tiene la virtud de ser comprobable punto por punto: el bistró sobre los tejados, «célebre y contestado», terminado y sin inaugurar en septiembre; las mejoras de eficiencia energética del edificio y su neutralidad climática para 2030; la retirada de los canónigos del presbiterio; el mandato de los canónigos reducido a cinco años con jubilación a los ochenta; el capítulo subordinado a la Fábrica; el pasillo reservado a quien entra solo a rezar. Su diagnóstico: «musealización caótica e irrespetuosa», «crisis de lo sagrado».

Dos cosas sobre esa lista. La primera es un dato que esta casa debería subrayar porque encaja con lo de ayer: entre las medidas figura un tope salarial de mil ochocientos euros para los canónigos y límites a sus pensiones. Veinticuatro horas después de que el Papa recibiera a la asociación de empleados que reclama el bienio perdido, resulta que el capítulo de la basílica tenía su propio techo de nómina. Son dos expedientes distintos y el mismo asunto.

La segunda es una corrección, y es la tercera vez que la hacemos. En la lista aparece la eliminación de las misas matutinas en los altares y capillas como obra de Gambetti. No lo es: la prohibición salió de la Secretaría de Estado en marzo de 2021, tres semanas después de que él tomara posesión, y el cardenal Sarah pidió entonces públicamente al Papa que la retirara. Lo escribimos el sábado y lo repetimos hoy porque el error sigue: cuando se hace el inventario de un gobierno conviene no cargarle lo que claramente le impusieron.

«Se ha comido a Francisco»

Giusy Iorlano escribe en Milano Finanza que León XIV ha «debergoglizado» la Iglesia de Roma mediante un spoils system suave: «una pieza cada vez, León XIV está rediseñando los vértices de la Iglesia». La lista que da: Gambetti a Chieti-Vasto, Ruffini sustituido en Comunicación por Maria Montserrat Alvarado el 1 de noviembre, Krajewski devuelto a Polonia, Filippo Iannone en el Dicasterio para los Obispos, sor Alessandra Smerilli en Desarrollo Humano Integral, Giovanni Boscia director general del IOR y Paolo Rudelli Sustituto.

El mapa es útil y la tesis es defendible, pero el calendario está apretado en exceso y conviene desapretarlo. El nombramiento de Iannone en Obispos es de octubre de 2025, hace un año. El de Boscia en el IOR se anunció el 15 de julio, aunque su entrada en funciones sea de este otoño. Es decir: la serie que se presenta como un movimiento de estas semanas abarca en realidad doce meses. Que haya un plan es razonable; que se esté ejecutando ahora de golpe, no es lo que dicen las fechas.

Eichstätt: cuatro menos uno

Gaudium Press sostiene que un nombramiento episcopal en Alemania reduce el número de opositores al Camino Sinodal, y los hechos lo sostienen. Christian Würtz, hasta ahora obispo auxiliar de Friburgo, tomó posesión de la diócesis de Eichstätt el domingo 4 de octubre, con la entrega de la bula por el nuncio en Alemania, monseñor Hubertus van Megen. Sucede a Gregor Maria Hanke, que renunció anticipadamente en junio de 2025, a los setenta. Y Würtz ha dicho que quiere participar en el proceso sinodal, justo lo que su antecesor había abandonado.

La cuenta, por tanto, baja. De los cuatro obispos alemanes que se habían desmarcado públicamente del Camino Sinodal quedan tres: Voderholzer en Ratisbona, Oster en Passau y Woelki en Colonia. Y añádase el dato de ayer, que ahora cuadra mejor: Hanke se fue a los setenta, cinco años antes del límite, y el obispo más joven del episcopado alemán propone esta semana que setenta y cinco es tarde. La renovación del episcopado alemán no se está decidiendo en las asambleas; se está decidiendo en el calendario de las renuncias.

Los errores de Benigni, y el Francisco número siete

Antonio Socci enumera los errores del monólogo de Roberto Benigni, Francesco, il Cantico, emitido en Rai 1 el 4 de octubre y publicado como libro en Einaudi. Son cuatro y están argumentados. Que Francisco fuera a Egipto a terminar con las cruzadas convenciendo a los cristianos de no combatir: Socci cita al historiador Franco Cardini, para quien las fuentes están «forzadas» y la tesis pertenece a una «galería de absurdos». Que las cruzadas fueran guerras de conversión: eran peregrinaciones armadas para recuperar los santos lugares. Que el Cántico fuera la primera alabanza de la creación: alaba a Dios por medio de las creaturas, y tiene detrás el cántico de Daniel. Y la cuarta, la que Socci llama «embarazosa»: sostener que en la Edad Media se creía que Dios hizo el espíritu y el diablo la materia es enunciar la herejía cátara, no describir el medievo.

La Fraternidad de San Pío X llega a lo mismo por otra puerta, con el Pobrecillo como «el santo más tergiversado de la historia». Y nosotros cerramos la cuenta que abrimos el domingo: Pileri lo quería radical, Mattarella profeta de la paz, Meloni patrimonio identitario, el Osservatore clarisa, Settimana News ético-cósmico, Silere non possum místico olvidado, y ahora Benigni pacifista en Rai 1. Siete Franciscos en cuatro días. Y en Poirino presentan un libro titulado Ginevra e Francesco, que hacen ocho. El auténtico Francisco sigue esperando turno.

Cuarenta años del espíritu de Asís

La Comunidad de San Egidio convoca del 25 al 27 de octubre el encuentro de Asís en el cuarenta aniversario de la jornada de 1986: trescientos ochenta y cuatro representantes de religiones, culturas e instituciones de cincuenta y tres países, ciento cincuenta y cinco ponentes y veinticuatro foros temáticos. El título lo ha puesto el propio Papa: «paz desarmada y desarmante». Irá el día 27, rezará en la basílica inferior junto al patriarca Bartolomé y dará su mensaje de paz desde la plaza baja. El Osservatore lo cuenta como cuatro décadas de continuidad. El 14  se cierra el encuentro de la familia y el 24 de noviembre  sale el diario de Francisco. Octubre y noviembre vienen con fechas intensas.

Una medalla con el nombre del Papa vivo

El 13 de octubre, en el Borgo Laudato Si’ de Castel Gandolfo, el Papa entregará al cardenal Michael Czerny la primera «Medalla León XIV para la sostenibilidad», instituida este año por la Universidad de Villanova, donde el Papa estudió. Se reconocen «más de cincuenta años de compromiso dedicados a la dignidad humana, la justicia social, los migrantes y el cuidado de la creación». Lo escribimos tal cual y que cada uno pondere: una universidad instituye una medalla con el nombre de un Papa vivo que es antiguo alumno suyo, y el Papa la entrega en persona al primer premiado, que es prefecto de su propia curia, todo queda en casa.

Cuatrocientos millones y el Forlanini

El nuevo Bambino Gesù se trasladará al antiguo complejo Carlo Forlanini, en Monteverde, cerrado desde 2015. La operación son unos cuatrocientos millones de euros, los financia el INAIL —el instituto italiano de seguros de accidentes de trabajo—, que además ejecuta la obra, y el hospital devolverá la inversión mediante un canon anual. El acuerdo es entre el Gobierno italiano y la Santa Sede. El hospital tiene hoy más de seiscientas camas repartidas entre varias sedes y la del Gianicolo se ha quedado pequeña; el cronograma definitivo está sin fijar. Tenemos tres preguntas que el anuncio no explica  y que conviene formular ahora, antes de que la obra empiece. Quién será el propietario del inmueble cuando la inversión esté amortizada. A cuánto asciende el canon anual y durante cuántos años. Y qué pasa con la sede del Gianicolo, que es patrimonio extraterritorial. Cuatrocientos millones públicos italianos para un hospital de la Santa Sede es perfectamente legítimo y está previsto en los Pactos Lateranenses; lo que no es perfectamente legítimo es que las tres cifras que importan no estén publicadas, es la transparencia coja típica de las cuentas del Vaticano y esta no iba a ser una excepción.

París condena, la ONU objeta

El caso conviene contarlo con el expediente delante, porque circula en dos versiones incompatibles y las dos omiten la mitad. El Tribunal Judicial de París condenó el 20 de mayo a la periodista y ensayista feminista Dora Moutot por injuria pública contra un grupo de personas en razón de su identidad de género. Los hechos: el 15 de octubre de 2022, en el programa Quelle époque ! de France 2, dijo que Marie Cau —primera alcaldesa transexual de Francia— no era una mujer sino «una persona biológicamente macho», y añadió: «como mujer, uno está obligado a desconfiar de las personas con pene». Demandaron tres asociaciones: STOP homophobie, Mousse y Adheos. El tribunal calificó las frases de «ultrajantes», «generalizadoras» y «estigmatizadoras», por asignar a las personas trans estereotipos que dañan su dignidad. Ella ha anunciado recurso, y tiene además un procedimiento aparte, promovido por SOS homophobie, por su libro Transmania de 2024.

Lo que convierte esto en noticia de hoy no es la condena, que es de mayo, sino la objeción.  El 2 de octubre, Reem Alsalem, relatora especial de las Naciones Unidas sobre la violencia contra las mujeres y las niñas, expresó «seria preocupación» por la condena. Su argumento, citado: «como mujeres, decir que necesitamos ser cautas con los hombres no constituye en sí mismo discurso de odio», y «expresar simplemente opiniones sobre el sexo, el género o las necesidades específicas de las mujeres en razón de su sexo no debería ser motivo de acoso, intimidación o sanción». Y añade la otra mitad del expediente, que es la que nadie cita: Moutot ha recibido amenazas de muerte, doxxing y campañas de hostigamiento, y varias de sus denuncias se archivaron sin identificar a los autores.

Dos precisiones de dato antes de que alguien las mezcle. La cuantía: el medio francés que cubrió la vista habla de mil euros de multa y la relatora de la ONU de 4.754 euros, lo que probablemente distingue la multa de las indemnizaciones y costas, pero no lo damos por seguro. Y la cárcel del titular: quien sostiene que puede acabar en prisión es LifeSiteNews, que cuenta seis denuncias más y hasta un año para ella y un colaborador; eso no está en la sentencia de mayo ni en el comunicado de la ONU, y lo damos como lo que es, la versión de ese medio.

Lo que sí está, y es el fondo, es un tribunal europeo y una relatora especial de la ONU diciendo lo contrario sobre las mismas frases: para el primero son injuria, para la segunda son debate legítimo sobre la seguridad de las mujeres.  Anotamos la consecuencia institucional, que es independiente de quién tenga razón: cuando el perímetro de lo que se puede decir  lo fijan tribunales caso por caso y los organismos internacionales se contradicen entre sí, nadie sabe de antemano qué puede decir. Y ése es el terreno en el que la Iglesia va a tener que hablar de esto durante los próximos años y no termina de aclararse. Nos podemos enfrentar, en cierto sentido ya estamos, en una completa confusión y contradicción entre documentos oficiales.

Más lecturas

Y vamos terminando no queremos alargarnos más de lo razonable, señalamos otras noticias de hoy. Tres días de celebraciones en Sotto il Monte por san Juan XXIII, del 9 al 11, bajo el signo del Concilio y de la paz. La Ansa completa lo de ayer con la frase que el Papa dijo al sindicato vaticano: «afrontemos los problemas juntos», que es más de lo que recogían las otras crónicas y conviene anotarlo en su favor. En Brasil, Bolsonaro gana por sorpresa la primera vuelta y La Nuova Bussola ve tres rostros de una izquierda en agonía en Francia, España e Italia, que es análisis político y lo damos como tal, es evidente que hay resultados que pueden tener una gran influencia en la iglesia de cada país.  Más perezosos en la escuela por culpa de la inteligencia artificial, y el antídoto es el esfuerzo: el argumento es que donde no hay resistencia no hay obra, aplicado a los deberes. En Vietnam se abre el año jubilar por los setenta y cinco años de presencia salesiana, 1952-2027. Y qué puede enseñarnos hoy san Bruno, que era el santo de ayer y es lo único serio de la semana que no ha dado titulares.

Mañana, San Pedro y Enna. El día 14 se cierra el encuentro con documento. El 27, Asís. Y en la basílica cinco días vacante y los sacros palacios sin decir nada, cosas del pontificado de «Leo quietus».

Buen miércoles.

«Señor, enséñanos a orar» (Lc 11, 1).

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