Casi todos los días tenemos, y nos tememos que tendremos, artículos sobre el sacro colegio y sus números. Con la muerte del cardenal Falcão los miembros del Colegio Cardenalicio se reducen a 217. De ellos son electores 121, 13 de Juan Pablo II, 38 de Benedicto XVI y 70 de Francisco. Los mayores de 80 años son 96, 46 de Juan Pablo II, 27 de Benedicto XVI y 23 de Francisco, incluido Becciu.
En este periodo vemos como todos los demonios andan sueltos. Uno de los grandes quebraderos de cabeza para el Vaticano es la quiebra de la mastodóntica sanidad en manos de la iglesia en Italia: «En la Iglesia sucede a veces, que alguna institución de salud, por mala gestión, va mal económicamente y el primer pensamiento es vender. Tu vocación, Iglesia, no es tener dinero, sino hacer servicio: salvar la institución libre». Esto nos dijo el Papa Francisco recientemente desde el balcón del Gemelli. Desde los Fatebenefratelli en Roma y la Casa Sollievo en Puglia todo son problemas. Está a punto de oficializarse la creación de una comisión en la Secretaría de Estado, que tendrá la tarea de coordinar el proceso de reforma sanitaria vaticana, actuando en las áreas de crisis empresarial. La intención es centralizar la gestión de los ‘créditos’ que tienen las empresas con el Estado y liberar el ‘ Obolo di San Pedro’, que ya no da para casi nada. Tan confusa está la cosa que su primer trabajo será hacer un censo de instituciones, sobre todo de órdenes religiosas que están en proceso de cierre por falta de vocaciones.
El proyecto, titulado «Nuestra Madre Tierra», se reúne para dar vida a una «Carta del medio ambiente integral», un pacto por la transición ecológica, un plan de trabajo de desarrollo sostenible, inclusivo e integral, a favor de la familia humana. El proyecto representa la máxima conjugación entre el Papa Francisco ‘Laudato si’ y la Agenda 2030 de la ONU. El acto se celebrará el miércoles en la sede romana del Parlamento Europeo. Patrocina la cadena pública italiana Rai.
Los obispos italianos expresaron «una seria preocupación» por «la perspectiva de un referéndum para despenalizar el asesinato de la persona que consiente», es decir, la eutanasia. Aterra el millón de formas recogido por los defensores de la eutanasia. Traemos hoy como imagen un cartel de propaganda nazi: “Un paciente crónico le cuesta al Estado 5,50 marcos al día. ¡Una familia sana puede vivir 1 día con 5,50 marcos! ». Esta propaganda entraba en la operación T4 que fue el ensayo general de exterminio judío y que empezó por la eliminación física de los discapacitados y socialmente inútiles.
Paglia cree que debemos «tener cuidado de no vivir en una mentalidad conspirativa» y espera que siempre haya «respeto por las leyes y también por aquellos que no pueden vacunarse contra el Covid». Y con los que pueden y no pueden y protestan «siempre el diálogo, sustancia de la verdadera democracia».
Nuevas reglas desde el 1 de octubre al Vaticano que niega el acceso a quien no tenga pase verde. Tenemos decreto del Parolin: «El personal que carezca de las certificaciones necesarias no puede acceder al lugar de trabajo y deben ser considerados como ausentes injustificados para toda la duración de la ausencia, la remuneración no se debe, sin perjuicio de la conserva y asistencia social».
Interesante documental de Report sobre la pandemia y la trastienda titulado ‘Desorganización mundial’. La investigación se centra en el sistema de financiación de la OMS, desde las donaciones de estados hasta la dependencia de personas, en primer lugar Bill Gates.
Terminamos con Dante. Para comprender y concebir de verdad, es necesario abandonar todo, es decir, desprenderse de la tierra y darse un chapuzón en el Cielo. «El Camino exigente que ahora enseño asegura que todas las cosas existan en la Sabiduría, y la práctica para llegar comprender esto es solo una. Cuando dejamos todo, superamos el obstáculo». «dejemos todo», dejar todo un acto que no es nada fácil, dado que corresponde a morir: «Si el grano de trigo no muere…».
«Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Buena lectura.