Vamos terminando semana, empezamos consistorio, sabemos que venimos – y estamos- en una situación endemoniada, que el Papa León XIV lo tiene complicado y posiblemente lo tendrá complicado por mucho tiempo. Nos movemos en unas dinámicas heredadas muy enredadas , lo vemos cada día, hay una iglesia mortecina que se resiste a desaparecer y otras realidades nuevas que van creciendo con fuerza. Cada día vemos esto y lo vamos contando, sabemos de donde venimos, intuimos lo complicado de la realidad actual, nos enfrentamos a un fututo con tantos signos positivos que alimentan la esperanza.
Audiencia a las universidades de jesuitas de Norteamérica.
Todo muy católicamente correcto: «Acompañar a los pobres y marginados del mundo es especialmente importante en un momento en que un número récord de nuestros hermanos y hermanas vive en la pobreza». «Muchos se ven obligados a abandonar sus hogares por diversas razones, como la guerra, la persecución religiosa o política, el hambre y los efectos del cambio climático». «Sus instituciones están llamadas no solo a enseñar a sus estudiantes sobre las injusticias que sufren quienes viven al margen de la sociedad, sino también a ser canales eficaces para promover el cambio sistémico, proponiendo nuevos modelos basados en la solidaridad y el bien común». «Es igualmente importante ofrecer oportunidades a inmigrantes, refugiados y personas de bajos recursos para que accedan a la educación superior». «De esta manera, podrán integrarse más plenamente en las sociedades en las que viven y enriquecer al alumnado con sus diversas experiencias y perspectivas».
Audiencia a la Federación Italiana de Natación.
Junto con los participantes del Campeonato Internacional de Natación Sette Colli Trophy, que se celebra en Roma hasta el domingo. «El deporte, cuando se practica bien, es medicina para el cuerpo y el espíritu. Integra los diversos componentes de la persona y los orienta hacia valores muy importantes, como el compromiso, la solidaridad y la honestidad. En la actividad deportiva, especialmente a nivel competitivo, los seres humanos ejercitan la fuerza de voluntad, pero lo hacen en la medida en que están motivados. Y es aquí donde se distingue la calidad del atleta: por la calidad de su motivación». «El deporte es también una oportunidad para el crecimiento espiritual. Y la natación, en este sentido, tiene algo especial. En efecto, se practica inmerso en un elemento, el agua, que envuelve a la persona. Esto evoca simbólicamente algo que nos ha moldeado desde el vientre materno: vivir significa aprender a movernos en armonía con los demás y con el entorno que nos rodea. Para nosotros, los cristianos, el agua es también símbolo del Bautismo y de la nueva vida en Cristo».
La Soberana Orden de Malta.
El Gran Maestre de la Soberana Orden de Malta, Fra’ John T Dunlap fue recibido en audiencia por el Papa León XIV. Se han recuperado las formas y todos vestían su uniforme de la Orden, con el Papa Francisco se utilizaba un discreto traje negro. «La reunión representó una importante oportunidad para compartir y evaluar la misión de la Orden en todo el mundo, en un contexto de grave crisis geopolítica» El Gran Maestre presentó las principales actividades de la Orden al Pontífice, comenzando con sus principales intervenciones humanitarias en zonas de conflicto. Se prestó especial atención a la Franja de Gaza, donde el Gran Hospitalario de la Orden de Malta, Josef D. Blotz, viajó recientemente con el Cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, y Teófilo III, Patriarca Ortodoxo Griego, para la inauguración y bendición de una clínica médica en la ciudad de Gaza y ha distribuido más de 200 toneladas de ayuda humanitaria.
Abordó la crisis en el Líbano, donde la Orden de Malta asiste a la población en 88 centros de acogida y continúa enviando convoyes a aldeas aisladas en el sur, así como la dramática situación en Ucrania, con asistencia activa en 70 localidades, junto con apoyo psicosocial y de rehabilitación para menores y veteranos. Asimismo, se trató la dramática situación en Venezuela, donde la Orden ya se ha movilizado para brindar asistencia a la población afectada por el devastador terremoto.
Se prestó atención al importante proceso de implementación de la reforma institucional y al profundo camino de renovación espiritual de la Orden. En este sentido, se expuso a León XIV el progreso de las reformas y, en términos de vida religiosa, la inminente inauguración del Noviciado en Roma. Al comentar sobre la reunión, el Gran Maestre: «En una era de creciente fragmentación global y debilitamiento del multilateralismo tradicional, la diplomacia humanitaria de la Orden de Malta sigue siendo una herramienta vital para el diálogo y la paz. La audiencia con el Papa León XIV renueva nuestro profundo vínculo con la Sede Apostólica y nos reconforta para continuar, guiados por una verdadera ‘espiritualidad de servicio’, nuestra labor de socorro y testimonio cristiano dondequiera que haya sufrimiento».
La «cuestión lefebvriana» entra en el consistorio.
Cardenales ausentes en el Consitorio.
El consistorio comenzará en medio de la preocupación por las consagraciones episcopales previstas por la Sociedad de San Pío X (SSPX) y la ausencia de varios cardenales. Al menos tres cardenales prominentes no participarán en el consistorio extraordinario que comienza hoy. El cardenal Joseph Zen, el cardenal Péter Erdő y el cardenal Willem Eijk no asistirán por motivos de salud. El cardenal Erdő fue hospitalizado en estado grave tras sufrir un derrame cerebral en mayo. Se está recuperando poco a poco y pide oraciones. Oficialmente, no sabemos los problemas de salud de los cardenales Eijk y Zen, salvo la avanzada edad de este último, que presumiblemente dificulta emprender viajes largos, especialmente durante el verano.
Parece que la proximidad de las consagraciones de la FSSPX el 1 de julio influyó en el cambio del orden del día original preparado para la reunión. Al parecer, el plan inicial incluía retomar dos temas que recibieron la menor cantidad de votos durante la reunión de cardenales anterior en enero: la cuestión de la liturgia y la relación entre la Santa Sede y las iglesias particulares de todo el mundo. «Dado que la liturgia es uno de los puntos de fricción (aunque no el principal) en el diálogo con la FSSPX, el Palacio Apostólico prefirió evitarla. Sin embargo, este Consistorio no será el que asesore al Papa sobre si debe o no flexibilizar las normas con los tradicionalistas internos. Pero es un tema que seguirá generando mucha controversia porque, según sabemos, cuanto más se acerca el día de las consagraciones, mayor es el malestar entre los religiosos y religiosas vinculados a la Fraternidad que no desean arriesgarse a una posible excomunión».
No todos los miembros del Colegio Cardenalicio parecen estar satisfechos con la estructura de la reunión. Otro cardenal anónimo, citado por Il Giornale, afirmó que algunos participantes han expresado reservas sobre lo que describió como un «modelo organizativo engorroso». El formato divide a los participantes en dos secciones más grandes y 20 grupos más pequeños, y solo algunos grupos selectos tendrán la oportunidad de presentar informes ante toda la asamblea. Algunos cardenales “sospechan” que la metodología estuvo influenciada por la Secretaría General del Sínodo. La sesión final, programada para el sábado por la tarde, se centrará específicamente en la fase de implementación del Sínodo e incluirá una presentación introductoria del Cardenal Mario Grech.
Carta de Bux pidiendo evitar el cisma.
Edward Pentin ha publicado la petición de Nicola Bux, colaborador de Benedicto XVI en la que invita al Papa a tender puentes con la Sociedad de San Pío X antes de que esta consagre nuevos obispos sin mandato papal el 1 de julio. «Ahora que hemos adquirido experiencia en el diálogo con personas y grupos ajenos a la Iglesia», escribe, «¿no deberíamos, sobre todo, entablar también un diálogo interno, haciendo todo lo posible para asegurar que ninguno de esos hermanos y hermanas que el Señor nos ha confiado se pierda?»
Insta al Papa León XIV a emprender otras tres acciones fundamentales: «reexaminar» el motu proprio Summorum Pontificum del Papa Benedicto XVI; garantizar que el «Camino Sinodal» alemán no se pronuncie sobre cuestiones de doctrina, moralidad y práctica sacramental; y responder a las dubia (cuestiones formales que solicitan aclaración) que los cardenales han presentado durante el pontificado del Papa Francisco. «Los fieles necesitan ser confirmados en la verdad, la estabilidad y la inmutabilidad sustancial de la fe y deben poder oír del Sucesor de Pedro, después de más de una década de confusión, que el Espíritu Santo verdaderamente hace nuevas todas las cosas, pero en el sentido de que las lleva a su cumplimiento final ( novus ), en armonía —y no en contraste— con lo que ha sido inspirado hasta ahora». «Te ruego que actúes con rapidez, Santo Padre, te lo imploro». «No permitamos que el cisma latente se vuelva irreparable». «Oramos por usted, Santidad, con la firme esperanza de que, dentro del Consistorio, pueda iniciar y guiar un debate fructífero sobre estos temas urgentes».
La Santa Sede con el multileteralismo.
El incierto futuro del Instituto Juan Pablo II para la familia.
Explica el inefable Paglia en su comentada entrevista: «Tras conversar con el Papa, decidimos crear un nuevo instituto —el Instituto Teológico Pontificio Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia— porque una simple reforma del existente parecía muy difícil. Era necesario reinventarlo. Incluso cambiamos el nombre, con el objetivo específico de ampliar su alcance: ya no es un instituto de moral matrimonial, sino de ciencias del matrimonio y la familia en su totalidad». El padre Livio Melina, teólogo que desarrolló toda su carrera académica en el Instituto Juan Pablo II, intervino para cuestionar a monseñor Paglia. Melina, en una reconstrucción detallada de la historia: «Las acciones de Paglia no estuvieron motivadas por razones teológicas, sino por una crítica ideológica al Instituto. Pero la ideología, como nos enseñó Karl Marx, funciona como una tapadera para un interés oculto. ¿Cuál fue, entonces, el factor oculto en la desaparición de un instituto tan próspero, deseado por un Papa santo y profético? Podríamos responder: la dificultad para aceptar el mensaje sobre el matrimonio y la familia que la Iglesia había propuesto hasta entonces, que Paglia consideraba irrazonable e impracticable».
Robert Barron, obispo de Winona-Rochester (Minnesota, EE. UU.) :«La entrevista del arzobispo [Paglia], francamente, me recordó las discusiones que tuve en el Sínodo sobre la sinodalidad con algunos de mis colegas alemanes». «Bajo la idea del desarrollo de la doctrina, estaban ansiosos por relativizar o cambiar radicalmente los principios que sustentan la moral clásica. Si este era y es realmente el juego, nos hemos adentrado en aguas peligrosas».
El mensaje de Melina: «El Papa debería restaurar el verdadero Instituto Juan Pablo II a la Iglesia». Es el deseo de que el León XIV pueda reorientar el actual Instituto Juan Pablo II de acuerdo con su vocación original y, en consecuencia, modificar su personal. Queda por ver si esta presión tendrá alguna consecuencia, dado que el Gran Canciller del Instituto Pontificio es el Cardenal Baldo Reina, Vicario del Papa para la Diócesis de Roma, y que el presidente del Instituto es Mons. Philippe Bordeyne, un teólogo francés nombrado en 2021 y confirmado para otro mandato de cuatro años en los últimos meses.
Una sinodadidad relentizada.
Si nos atenemos a los hechos, esta parece la estrategia a seguir para meternos como sea la sinodalidad. Los alemanes siguen pensando que el rechazo del Vaticano a sus postulados es una pausa temporal. La sinodalidad no se está ralentizando, sino que está transformando la estructura y la autoridad de la Iglesia desde dentro. La Conferencia de Extensión de 2026 en la Universidad de Georgetown, respaldada por los cardenales Robert McElroy y Joseph Tobin, se ha convertido en el centro de la polémica. El panel denuncia la conferencia como un intento de normalizar lo que la Iglesia siempre ha llamado pecado, mientras que estudiantes católicos se congregaron afuera para rezar el Rosario en señal de protesta contra los que son, al menos en teoría, sus cardenales . El contraste no podría ser más marcado. Todo empieza a encajar: el proceso sinodal, el silencio sobre la moral sexual, la promoción de ministerios LGBT y la sustitución gradual de la doctrina católica por una nueva religión de inclusión. Pero los católicos de a pie están despertando. Grupos estudiantiles. Deportistas. Laicos. Se manifiestan, rezan públicamente y se niegan a aceptar la nueva ortodoxia. Pues parece que la guerra ha comenzado y los fieles finalmente están contraatacando.
Otro libro del caso Orlandi.
«1983: Mirella Gregori, Emanuela Orlandi y la investigación del juez Martella sobre el atentado contra el Papa» (Baldini+Castoldi) ya está disponible en librerías . Esta nueva obra del periodista e investigador Gian Paolo Pelizzaro incluye un prólogo del exmagistrado Ilario Martella , quien siguió de cerca la investigación. El libro ofrece un análisis exhaustivo de las dos desapariciones, situándolas en el contexto de la Guerra Fría y la investigación del atentado contra Juan Pablo II. Las desapariciones de Mirella Gregori y Emanuela Orlandi se utilizaron como parte de una operación más amplia de presión y desestabilización destinada a influir en la investigación del atentado del 13 de mayo de 1981 contra el papa Juan Pablo II . El autor sostiene que las numerosas pistas que han surgido a lo largo de los años no fueron fruto de simples errores, sino de una injerencia deliberada cuyo objetivo era confundir la investigación e influir en su resultado. El prefacio de Ilario Martella , juez de instrucción que supervisó tanto la investigación del atentado contra el Papa como, años después, la de las desapariciones de Gregori y Orlandi. Martella escribe que, en su opinión, el desarrollo de la investigación del atentado había tocado terrenos peligrosos. El proyecto editorial continuará con un segundo volumen, que promete profundizar en una historia que, más de cuarenta años después, sigue suscitando interrogantes entre magistrados, historiadores y la opinión pública .
La abogada de la familia Orlandi, Laura Sgrò ha presentado una solicitud formal para que la Santa Sede divulgue los documentos recopilados a lo largo de los años. El expediente ha sido objeto de frecuentes debates durante más de un año. Domenico Giani , comandante de la Gendarmería Vaticana, confirmó su existencia durante su comparecencia ante la comisión bicameral de investigación. Habló de una «reconstrucción histórica» del caso Orlandi. Para ello, se dice que el Vaticano llevó a cabo una investigación exhaustiva, aunque informal y llevada a cabo con la máxima discreción, sobre Emanuela Orlandi. «Se trataba de una recopilación de información, que se incorporó a la parte que actualmente manejan las autoridades judiciales vaticanas: Monseñor Georg me llamó para realizar una reconstrucción histórica de los hechos que rodearon el caso de Emanuela, y como parte de esta reconstrucción, se entrevistó a varias personas (entre ellas Miserachs, quien declaró ante la comisión haber sido interrogado en el Vaticano en 2012) para reconstruir algunos fragmentos de la historia. Pero no fue una actividad judicial; fue una actividad informativa para reconstruir una serie de elementos». El expediente que se conserva en el Vaticano, sin embargo, no es el único. Se encontró otro en los Archivos, pero la carpeta que aparentemente lo contenía resultó estar completamente vacía. «Ese material podría habernos ayudado en la investigación de la desaparición»
Ernest Simoni en Medjugorje.
Se cumplen 45 años de las apariciones de Medjugorje y entre los peregrinos apareció el cardenal Ernest Simoni. El anciano cardenal albanés, que ahora tiene noventa y siete años y es conocido por los largos años de persecución que sufrió bajo el régimen ateo-comunista de Enver Hoxha, quería visitar personalmente la Colina de las Apariciones (Podbrdo) en la víspera del aniversario. Las imágenes muestran al cardenal afrontando con determinación la difícil ascensión por el rocoso sendero de Podbrdo, el lugar donde los videntes tuvieron su primera aparición. Simoni quería estar allí y participar en la oración junto con los miles de fieles que habían llegado de muchos países.
Ordenado sacerdote en 1956, pasó casi treinta años en prisión, sometido a trabajos forzados y perseguido debido a su fidelidad a la Iglesia Católica. Su historia conmovió profundamente al Papa Francisco , quien en 2016 lo nombró cardenal en reconocimiento a su testimonio durante uno de los regímenes más hostiles a la religión del siglo XX. La Santa Sede ha reconocido que » el Espíritu Santo actúa fructíferamente» en Medjugorje para el bien de los fieles, produciendo » frutos abundantes y generalizados « , destacando la presencia activa de Dios «en medio» del fenómeno espiritual de Medjugorje. Reconocer esto no implica el reconocimiento del origen sobrenatural de las apariciones, ni que «todo lo que pertenece a esa experiencia esté libre de cualquier imprecisión, imperfección o posible confusión» . Es el juicio positivo más elevado previsto por las nuevas normas eclesiásticas para los fenómenos sobrenaturales, pero la cuestión del origen sobrenatural de los acontecimientos sigue abierta.
Una comisión internacional de investigación, establecida por el Papa Benedicto XVI en 2010 y presidida por el Cardenal Ruini, se centró en las apariciones . Tras cuatro años de estudios, audiencias con los videntes, análisis psicológicos e inspecciones del terreno en Medjugorje, la comisión estableció una clara distinción entre las primeras apariciones y los sucesos posteriores. Los miembros consideraron creíbles las primeras siete apariciones que ocurrieron entre el 24 de junio y los primeros días de julio de 1981 , y juzgaron que los jóvenes videntes eran sinceros y no estaban manipulados por factores externos. La valoración de los miles de supuestas apariciones y mensajes posteriores fue mucho más cautelosa, y la comisión expresó dudas y reservas al respecto , evitando emitir un pronunciamiento favorable. La Santa Sede nunca aceptó formalmente esas conclusiones como un juicio oficial.
Los alemanes a lo suyo.
El Dicasterio para el Culto Divino ha frustrado las esperanzas de reforma en Alemania. Arthur Roche reiteró una prohibición categórica: los laicos no pueden predicar durante la celebración de la Eucaristía . Esta decisión conlleva el fracaso de uno de los proyectos de reforma del Camino Sinodal Alemán, que buscaba aumentar la participación de los fieles no ordenados en la liturgia. La reacción de los implicados fue inmediata. Benedikt Kranemann calificó la medida de «retroceso». El liturgista plantea dudas sobre la coherencia de la decisión romana: si a los laicos se les permite leer las Escrituras y los Salmos, o predicar durante las celebraciones de la Palabra, ¿por qué la homilía en la Misa debe seguir siendo dominio exclusivo de sacerdotes y diáconos? El liturgista critica además el enfoque del Vaticano por ser « paternalista », haciendo hincapié en cómo esta prohibición excluye a las mujeres de un papel activo en la proclamación, a pesar de las reiteradas declaraciones sobre la necesidad de fortalecer su posición dentro de la Iglesia. Reconoce que la práctica establecida durante décadas en muchas diócesis alemanas, donde ya los laicos participan activamente en la predicación durante las celebraciones eucarísticas.
Con un número de fieles en constante declive —el año pasado perdió 549.636 fieles— y seminarios prácticamente vacíos, solo se realizaron 25 ordenaciones sacerdotales el año pasado. El modelo propuesto por el Camino Sinodal parece más un intento desesperado de supervivencia que una guía capaz de reformar la Iglesia universal. Quizás desde algunas perspectivas, estos sean «pasos hacia atrás», pero cabe señalar que hay muy pocos pasos hacia adelante en términos de «resultados». » Por sus frutos los conoceréis «, y quizás en Alemania sea hora de llegar a las raíces del árbol antes de pulir su copa y seguir cosechando frutos amargos.
La oración a San Miguel y los jesuitas.
Un editor asociado de la revista de los jesuitas America expresó su repulsión hacia la recitación de la Oración a San Miguel Arcángel después de la Misa: “ No puedo expresar cuánto me disgusta la oración a San Miguel después de la misa. Me resulta muy, muy chocante cada vez”. «Sin mencionar la intención/contenido de la oración, el lenguaje, la repetición y la importancia que se le da generan una sensación de paranoia y cinismo. En lugar de salir a evangelizar el mundo, todos están dispuestos a declararle la guerra». Todo esto respondiendo a un hermano jesuita que elogiaba el rezo de la oración después de la misa. Davis continuó expresando su opinión de que la oración a San Miguel es aceptable en la devoción privada, pero que «no pertenece» al contexto de la liturgia.
El Papa León XIII compuso la oración en 1884, después de una experiencia mística que incluyó una conversación entre Jesús y Satanás sobre un ataque demoníaco a gran escala que duró un siglo contra la Iglesia Católica. La oración implora a San Miguel que “sea nuestra defensa contra la maldad y las asechanzas del demonio” y que “arroje al infierno a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan por el mundo buscando la perdición de las almas”. La oración se recitaba al finalizar las misas rezadas en todo el mundo desde 1886 hasta los cambios litúrgicos de la década de 1960. La recitación de la Oración a San Miguel Arcángel y las demás oraciones leoninas (introducidas por el Papa León XIII) después de la misa fueron suprimidas oficialmente por la instrucción vaticana Inter Oecumenici del 26 de septiembre de 1964, que entró en vigor el 7 de marzo de 1965.
En los últimos años, en muchas iglesias se ha retomado gradualmente la tradición de recitar la oración después de la misa, en parte como respuesta a la crisis de abusos sexuales dentro de la Iglesia. La recordamos: «San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestra protección contra la maldad y las asechanzas del demonio. Que Dios lo reprenda, te lo suplicamos humildemente; y tú, oh Príncipe de la Milicia Celestial, por el poder de Dios, arroja al infierno a Satanás y a todos los espíritus malignos que andan por el mundo buscando la perdición de las almas. Amén».
«Señor, si quieres, puedes limpiarme».
Buena lectura.