Terminamos el mes de agosto y tenemos delante el viaje más agotador del pontificado del Papa Francisco que cumplirá 88 años en diciembre, cuando apenas puede caminar sin silla de ruedas ni bastón y después de un invierno atormentado por la bronquitis. El viaje a Dubái para la cumbre internacional sobre el clima del pasado diciembre fue cancelado en el último momento . En el Vaticano se contemplan todos los escenarios posibles con un equipo muy nervioso ante las posibles incidencias imprevistas.
El factor más significativo son los múltiples cambios de husos horarios y el nivel de humedad en la región. La agenda es apretada, pero el número de etapas es limitado y después de cada vuelo hay medio día de descanso. El Vaticano intenta tranquilizar las aguas: «No hay precauciones adicionales porque las que ya existen para cada viaje apostólico se consideran suficientes». Al lado del Papa Francisco están un médico experto en reanimación y anestesia, los enfermeros y su asistente personal, que también es sanitario. Los protocolos y acuerdos con los centros sanitarios locales no son de dominio público, pero es posible que, en caso de emergencia, además de los hospitales de los países visitados, que no siempre son de última generación, el Vaticano cuanta con en la cercana Australia.
Tagle: “Soy menos viejo que el Papa y siento que estos largos viajes son pesados”. El viaje fue planeado hace años, cuando llegó la pandemia. «Me ha sorprendido mucho que el Santo Padre haya retomado este proyecto en sus propias manos». En doce días recorrerá 32.814 kilómetros visitando cuatro países. Siguen presentes lo abusos sexuales cometidos por el obispo Carlos Filipe Ximenes Belo , héroe nacional y premio Nobel de la Paz, hoy confinado por la Santa Sede en un monasterio en Portugal. La decisión está tomada personalmente por el Papa Francisco, cuando alguien le aconseja que sea prudente y descanse, él lo corta en seco: «No necesito una suegra».
El planeta tiene fiebre, es el diagnostico del Papa Francisco en su veste de climatólogo. Mensaje en vídeo del Papa Francisco con las intenciones de oración para el mes de septiembre, centrado en el día de la creación donde invita a comprometerse en la protección del planeta. Abordar las crisis ambientales causadas por el hombre «requiere no sólo respuestas ecológicas, sino también sociales, económicas y políticas». La voz de Francisco se inserta en las imágenes de huracanes, sequías, incendios, tsunamis: personas que huyen de catástrofes ambientales, migrantes ambientales, hay un niño que camina sobre profundas grietas del suelo buscando un poco de agua. «Si medimos la temperatura del planeta, nos dirá que la Tierra tiene fiebre. Y se siente enfermo, como cualquier enfermo. ¿Pero escuchamos este dolor? ¿Escuchamos el dolor de los millones de víctimas de los desastres ambientales? Quienes más sufren las consecuencias de estos desastres son los pobres, aquellos que se ven obligados a abandonar sus hogares debido a inundaciones, olas de calor o sequías. Abordar las crisis ambientales causadas por el hombre, como la crisis climática, la contaminación o la pérdida de biodiversidad, requiere no sólo respuestas ecológicas, sino también sociales, económicas y políticas. Debemos comprometernos con la lucha contra la pobreza y la protección de la naturaleza, cambiando nuestros hábitos personales y los de nuestra comunidad».
«Reconocemos y apoyamos el celibato como un don a la Iglesia, pero también sabemos que a lo largo de la historia y del tiempo la obligatoriedad de esta condición ha causado muchos problemas. Queremos que nos toméis en consideración, que nos escuchéis según los deseos expresados por el propio Sínodo, como hermanos sacerdotes. Queremos testimoniar que ser sacerdote y casado es posible y fructífero, como lo fueron los primeros llamados por Jesús. Finalmente, aunque entendemos que no es fácil, pedimos que nuestra participación en el Sínodo permita aportar el aporte de nuestra experiencia, para que sea posible superar todos los miedos e incertidumbres».
El número de alumnos en las universidades romanas se resiente por la escasez de vocaciones y todo apunta a reunificaciones. Parece que el Papa Francisco quiere que la Urbaniana siga porqué “tiene identidad propia” y puede dar “respuestas adecuadas a las preguntas que la realidad actual plantea a la Iglesia y al mundo”, partiendo de su propia “especificidad misionera”. Improvisando: “Hay algunos planes para ‘disolverla’ con otras universidades. ¡No! ¡Esto no está bien!”.
En muchos sectores se comenta con frecuencia que el Papa Francisco está «jesuitizando a la Iglesia». Hay un informe disponible con evidencias y fuentes. En Remnant, Robert Morrison, publicó un interesante resumen de la sinodalidad impuesta por el Papa Francisco que tiene sus orígenes en la doctrina herética de Tyrrell. Un artículo de hoy nos recomienda la lectura, o relectura, de San Agustín en De Vera Religione : «la verdadera religión no debe buscarse ni en la confusión de los paganos ni en la escoria de los herejes ni en la debilidad de los cismáticos ni en la ceguera de los judíos, sino sólo entre aquellos que se llaman cristianos católicos u ortodoxos, es decir, los que salvaguardan su integridad y siguen el camino recto…»
«Y a este hombre inútil, échenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación».
Buena lectura.