Creo que con toda razón.
Es difícil hacerlo peor que ese obispo que por una parte parece más tonto que Pichote y por otro más malo que la quina. Creyó que apuntándose contra el Opus iba a recibir todos los plácemes de Roma y se encontró colgado de la brocha y teniendo que desmentir apresuradamente todas sus iniciativas con lo que quedó peor que Cagancho en Almagro.
Su ridículo ha sido tal que parece incapaz de seguir como obispo de Barbastro-Monzón y si le mandan a otra diócesis iba a llegar a ella absolutamente descreditado.
El artículo que le dedica Juanjo Romero verdaderamente le pone en su sitio.
https://www.infocatolica.com/blog/delapsis.php/2507011254-torreciudad-pataleta-del-obis