
Que nos retrata Cárcel Ortí, buen historiador, pese a algunas fobias como las que tiene al integrismo, en su Historia de la Iglesia en la España contemporánea.
Él nos dice que «entre 1964 y 1978 el descenso de los militantes de AC fue superior al 95%/
-las mujeres de AC tenían 150.ooo miembros;
-la Juventud Obrera de AC, 87.000;
-las Hermandades del Trabajo 113.000.
Apenas veinte años después, en 1979, según el informe oficial de la Conferencia Episcopal Española, las Mujeres de AC habían descendido a 11.ooo y la Juventud Obrera a 800.» (pg. 461)
Como si tras tan inmenso descalabro se atrevan a hablarnos de una primavera conciliar.
Se ve que «hay gente pa to».