El Papa calla y Schönborn habla por él. Con argumentos que, aquí, son criticados uno a uno

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Este texto lo he recibido de un autorizado hombre de Iglesia y público; he aceptado su petición de no dar a conocer su nombre.

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TODOS RESPONDEN A LOS «DUBIA» MENOS EL PAPA. ESTA VEZ LE HA TOCADO A SCHÖNBORN

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El 13 de julio de 2017 el cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, ha hablado durante cuatro horas en el Mary Immaculate College, en Limerick, Irlanda, en dos conferencias y una conversación.

El purpurado austriaco ha intervenido en el contexto del evento «Let’s Talk Family: Let’s Be Family» (Hablemos de familia, somos familia), que forma parte de una serie de manifestaciones organizadas como preparación del encuentro mundial de las familias (1), del que es responsable el dicasterio para los laicos, la familia y la vida, y que se llevará a cabo en Dublín del 21 al 28 de agosto de 2018.

Tras haber leído los reportajes sobre este evento ofrecidos por los principales medios de comunicación especializados (2), no puedo dejar de constatar que todos responden a los «dubia» sometidos al Papa por cuatro cardenales, menos él; y que de este modo, al coro caótico de los comentarios y de las interpretaciones más dispares de «Amoris laetitia» –que no aclaran para nada a los fieles y a los confesores los problemas suscitados por el documento– se ha añadido una nueva voz o, mejor, una nueva niebla.

Y esto porque los argumentos ofrecidos por el arzobispo de Viena –tal como han sido referidos por los medios de comunicación más fiables– no convencen. Veamos cuáles son los principales.

1. Una reprimenda inoportuna

En primer lugar, Schönborn reprende a los cardenales de los «dubia».  Por el hecho de haber pedido respetuosamente audiencia, los acusa de haber ejercido presión sobre el Papa. Habrían podido pedir audiencia, pero sin decirlo públicamente. He aquí las palabras exactas del arzobispo austriaco:

«Que unos cardenales, que deberían ser los colaboradores más cercanos del Papa, intenten forzarlo y presionarlo para que dé una respuesta pública a su carta, hecha pública, es un comportamiento absolutamente impropio. Perdonen si lo digo. Si quieren tener una audiencia con el Papa, que pidan una audiencia, pero que no hagan público que han pedido una audiencia» (3).

Me pregunto si el cardenal Schönborn, en relación a las discusiones surgidas en el curso de los últimos sínodos de los obispos, y que han seguido después de la publicación de «Amoris Laetitia», ha leído y/o cree las siguientes palabras del Papa, de las que cito algunos pasajes:

«Una condición general de base es esta: hablar claro. Que nadie diga: «Esto no se puede decir; pensará de mí así o así…». Se necesita decir todo lo que se siente con parresía. Después del último Consistorio (febrero de 2014), en el que se habló de la familia, un cardenal me escribió diciendo: lástima que algunos cardenales no tuvieron la valentía de decir algunas cosas por respeto al Papa, considerando quizás que el Papa pensara algo diverso. Esto no está bien, esto no es sinodalidad, porque es necesario decir todo lo que en el Señor se siente el deber de decir: sin respeto humano, sin timidez. Y, al mismo tiempo, se debe escuchar con humildad y acoger con corazón abierto lo que dicen los hermanos. Con estas dos actitudes se ejerce la sinodalidad» (4).

«Personalmente me hubiese preocupado mucho y entristecido si no hubiesen estado estas tentaciones y estas animados debates; este movimiento de los espíritus, como lo llamaba san Ignacio (EE, 6), si todos hubiesen estado de acuerdo o silenciosos en una falsa y quietista paz» (5).

«La complejidad de los temas planteados nos mostró la necesidad de seguir profundizando con libertad algunas cuestiones doctrinales, morales, espirituales y pastorales» (6).

«Tened valentía para enseñarnos, tened la valentía de enseñarnos que es más fácil construir puentes que levantar muros» (7).

El Papa Francisco no hace otra cosa que hablar de parresía, de sinodalidad y de no construir muros, sino puentes. Ha dicho que si no hubiera habido discusiones animadas en el sínodo se hubiera preocupado y entristecido. Ha escrito en «Amoris laetitia», el documento objeto de estas animadas discusiones, que es necesario «seguir profundizando con libertad algunas cuestiones doctrinales, morales, espirituales y pastorales».

Y ahora, este mismo pontífice, a pesar de susodichas palabras, decide no recibir a estos cuatro cardenales que le han pedido audiencia de manera humilde y legítima… ¿Y ellos no deberían decir nada? ¡Realmente el cardenal Schönborn tiene un extraño concepto de parresía!

2. Confusión doctrinal

Tras esta infundada queja por parte del arzobispo de Viena, afrontemos ahora cuestiones más doctrinales.

Recojo aquí tres afirmaciones de Schönborn:

– «La teología moral se sostiene sobre dos pilares: los principios y, en consecuencia, en los pasos prudentes que hay que hacer para aplicarlos a la realidad» (8).

– En ‘Amoris laetitia’ Francisco «vuelve a menudo a cuanto dijo en ‘Evangelii gaudium’: que un pequeño paso hacia el bien hecho en circunstancias difíciles puede valer más que una sólida vida moral en situación cómoda» (9).

– «El bonum posible en teología moral es un concepto importante que ha sido a menudo descuidado […] ¿Cuál es el bien posible que una persona o una pareja puede realizar en circunstancias difíciles?» (10).

Empecemos a analizar la primera afirmación. ¿Cuáles son los pasos prudentes que hay que hacer para aplicar los principios de la moral a la realidad?

La prudencia, «recta ratio agibilium», elige los medios según el fin: pero no los elige arbitrariamente, pues está vinculada a la verdad. En consecuencia, la prudencia, para ser tal, no puede elegir medios malos, o actos intrínsecamente malos, que necesariamente son siempre imprudentes. De hecho, un acto prudente debe ser, en sí, bueno; si no es bueno, no es prudente. Y para que un acto sea bueno –y, por lo tanto, también prudente– no siempre son suficientes las intenciones o las circunstancias.

Esto es lo que, infaliblemente, propone la Iglesia para que creamos. Así lo enseñaba San Juan Pablo II en la encíclica «Veritatis splendor»:

«Cada uno de nosotros conoce la importancia de la doctrina que representa el núcleo de las enseñanzas de esta encíclica y que hoy volvemos a recordar con la autoridad del sucesor de Pedro. Cada uno de nosotros puede advertir la gravedad de cuanto está en juego, no sólo para cada persona sino también para toda la sociedad, con la reafirmación de la universalidad e inmutabilidad de los mandamientos morales y, en particular, de aquellos que prohiben siempre y sin excepción los actos intrínsecamente malos» (11).

El fin nunca justifica los medios, por lo que el fin no hace que una acción mala sea prudente o proporcionada al fin último. Por lo tanto, si es verdad que «la teología moral se sostiene sobre dos pilares: los principios y, en consecuencia, en los pasos prudentes que hay que hacer para aplicarlos a la realidad», la convivencia «more uxorio» de dos personas que no son marido y mujer nunca será una aplicación prudente de los principios a la realidad objetiva (12).

La segunda afirmación elogia los pequeños pasos hacia el bien, sobre todo los realizados en estado de dificultad. Pero las acciones que son siempre malas, prescindiendo de las circunstancias, nunca son un pequeño paso hacia el bien, sino un paso –más o menos grave– hacia el mal. Puede haber muchos pequeños pasos hacia el bien, realizados por personas que viven en estado de pecado (caridad, oración, participación a la vida de la Iglesia, etc.), pero los actos que los acercan no son aquellos que los constituyen en estado de pecado: estos se oponen, inevitablemente, al camino hacia el bien, al movimiento de la criatura racional hacia Dios, como diría Santo Tomás de Aquino (13).

La tercera afirmación valoriza la categoría de bien posible. Es una bella categoría si es interpretada correctamente (pensemos al dicho de San Felipe Neri: «Sed buenos si podéis»). Pero es engañoso si se olvidan las palabras de San Pablo: «No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea de medida humana. Dios es fiel, y él no permitirá que seáis tentados por encima de vuestras fuerzas, sino que con la tentación hará que encontréis también el modo de poder soportarla» (14). Es engañoso si fuera contrario a cuanto define infaliblemente el Concilio di Trento: «Nadie, además, por cuanto esté justificado, debe considerarse libre de la observancia de los mandamientos, nadie debe hacer propia esa expresión temeraria y prohibida por los Padres so pena de excomunión, es decir, que es imposible para el hombre justificado observar los mandamientos de Dios» (15). Es engañoso si, contra la doctrina católica de la justificación, se abrieran las puertas –también en otros términos– a la concupiscencia invencible de tipo jansenista, o al condicionamiento de unos hechos sociales más fuertes que la gracia, incluso más que el libre arbitrio.

3. «Amoris laetitia» es católica: lo garantiza Schönborn

El portal «Crux» cita también un episodio, narrado por el mismo cardenal:

«Schönborn ha revelado que cuando se reunió con el Papa Francisco poco después de la presentación de ‘Amoris Laetitia’, el pontífice le expresó su agradecimiento y le preguntó si Amoris Laetitia era ortodoxo. Le respondió: ‘Santo Padre, es totalmente ortodoxo’. Schönborn ha añadido que a los pocos días recibió una nota de Francisco que decía: ‘Gracias por lo que me dijo. Me ha tranquilizado’”(16).

Este relato, si por un lado revela la humildad de Francisco al pedir una opinión a sus teólogos de confianza, no elimina el hecho que debería ser el Papa quien diera respuesta a los teólogos, obispos y cardenales que, con la parresía solicitada e impulsada por el propio pontífice, le expresan graves preocupaciones por el estado de la Iglesia que, de hecho, está verdaderamente dividida y herida por las interpretaciones divergentes con las que «Amoris laetitia» ha sido propuesto por diversos episcopados.

4. Conclusión

El cardenal Carlo Caffarra, en un discurso al comité científico del Instituto «Veritatis Splendor» de Bolonia (17), individuó algunos desafíos actuales a los que los cristianos tienen que responder: relativismo, amoralismo e individualismo.

Acerca del amoralismo, el entonces arzobispo de Bolonia dijo:

«He hablado de amoralidad en un sentido concreto. En el sentido que la afirmación según la cual ‘existen actos que, por sí mismos y en sí mismos independientemente de las circunstancias, son siempre gravemente ilícitos’ [Ex. Ap. ‘Reconciliatio et penitentia’ 17; EV 9/1123] no está fundada [según la mentalidad actual]».

El cardenal Caffarra puso en guardia contra algunas pseudo-soluciones de dichos problemas:

«Una primera pseudo-solución es evadirse de la confrontación verdadera y seria de estos desafíos. Evadirse significa asumir de manera general el resto del fideismo, rechazando la dimensión veritativa de la fe cristiana. Es la verdadera y propia indisponibilidad, no necesariamente intencionada, a la confrontación seria y rigurosa a nivel propiamente cultural. Es evadirse en una fe sólo exclamada y no interrogada, únicamente afirmada y no pensada».

Evadirse ¡»en una fe sólo exclamada y no interrogada»! Cuántas veces oímos exclamar las palabras misericordia, conciencia, madurez, responsabilidad, etc., pero rechazando una verdadera búsqueda del «intellectus fidei», de la comprensión profunda de las razones de la fe.

Las argumentaciones de  Schömborn han sido enmarcadas «ante litteram» precisamente por estas consideraciones del cardenal Caffarra sobre el rechazo sustancial (no necesariamente intencional) de la «dimensión veritativa de la fe cristiana»:

– «etsi veritas non daretur», como si no existiera la verdad inmutable sobre el hombre y los sacramentos;

– «etsi bonum non daretur», como si no existiera un bien objetivo que hay que hacer y un mal igualmente objetivo que hay que evitar, ninguno de ellos decididos, sino encontrados y elegidos libremente por el hombre en conciencia;

– «etsi gratia non daretur», como si el hombre hubiera sido olvidado por Dios en una situación-trampa, en la que la única opción es pecar.

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NOTAS

(1) Para informaciones ver: http://www.worldmeeting2018.ie/

(2) Al no haber sido publicadas íntegramente las intervenciones del cardenal Schönborn, remito a cuando referido por el portal «Crux» que, entre los portales consultados, es el que nos ha parecido más completo. Los propios editores definen a «Crux» como «un portal de noticias independiente y católico, realizado en colaboración con los Caballeros de Colón». Los textos en inglés citados en las notas han sido tomados todos ellos de este portal. Otro reportaje bastante exhaustivo se puede leer en «Catholic Ireland«.

(3) «That cardinals, who should be the closest collaborators of the pope, try to force him, to put pressure on him to give a public response to their publicized, personal letter to the pope – this is absolutely inconvenient behaviour, I’m sorry to say. If they want to have an audience with the pope, they ask for an audience; but they do not publish that they asked for an audience».

(4) Primera congregación general de la III Asamblea general extraordinaria del Sínodo de los Obispos, Palabras del Santo Padre Francisco a los Padres sinodales, 6 de octubre de 2014.

(5) Discurso del Santo Padre Francisco para la conclusión de la III Asamblea general extraordinaria del Sínodo de los Obispos, 18 de octubre de 2014.

(6) Exhortación «Amoris laetitia», n. 2.

(7) Durante la vigilia de oración con los jóvenes en el Campus Misericordiae, durante la XXXI Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia.

(8) «Moral theology stands on two feet: Principles, and then the prudential steps to apply them to reality».

(9) «Often comes back to what he said in ‘Evangelii Gaudium’, that a little step towards the good done under difficult circumstances can be more valuable than a moral solid life under comfortable circumstances».

(10) «The ‘bonum possibile’ in moral theology is an important concept that has been so often neglected. […] What is the possible good that a person or a couple can achieve in difficult circumstances?».

(11) Carta encíclica «Veritatis splendor», n. 115, 6 de agosto de 1993; el subrayado es mío.

(12) Basta citar, como ejemplo, cuanto afirma la Declaración de la congregación para la doctrina de la fe «Persona humana» acerca de algunas cuestiones de ética sexual, del 29 de diciembre de 1975: «Según la tradición cristiana y la doctrina de la Iglesia, y como también lo reconoce la recta razón, el orden moral de la sexualidad comporta para la vida humana bienes tan elevados, que toda violación directa de este orden es objetivamente grave».

(13) «De motu rationalis creaturae in Deum»: «Summa theologiae», Iª q. 2 pr.

(14) 1 Cor 10, 13.

(15) Decreto sobre la justificación del 13 de enero de 1547, Sessio VI, cap. 11 (DS/36 1536).

(16) «Schönborn revealed that when he met the Pope shortly after the presentation of ‘Amoris’, Francis thanked him, and asked him if the document was orthodox. ‘I said, Holy Father, it is fully orthodox’, Schönborn told us he told the pope, adding that a few days later he received from Francis a little note that said: ‘Thank you for that word. That gave me comfort’.»

(17) «El cristiano y los desafíos actuales«, Encuentro del Comité Científico del Instituto «Veritatis Splendor», 3 de junio de 2005.

Comentarios
10 comentarios en “El Papa calla y Schönborn habla por él. Con argumentos que, aquí, son criticados uno a uno
  1. Por amor a Dios lectores católicos no sean indiferentes, defiendan su fe, no se avergüencen de Dios delante de los hombres, participen de la PRIMERA PEREGRINACIÓN VIRTUAL EN DEFENSA DE LA FE Y CONTRA LOS ERRORES PROGRESISTAS, el lema de la misma es: “¡Viva la Virgen de Fátima! Sólo hay una religión y una Iglesia que salva y sólo hay un Dios verdadero. No a los errores o a la herejía progresista”, los que adhieran a esta peregrinación deberán dejar un comentario breve y ANÓNIMO en este sitio que podrá ser: “¡Viva Cristo Rey!”, “¡Viva la Virgen!”, etc., y, en otros sitios católicos deberán copiar como comentario ANÓNIMO el lema de la peregrinación o la información de la peregrinación. La misma empieza este 28 de julio y termina el 31 de Julio de 2017 a las 24 horas de España. Se realizarán en el futuro distintas peregrinaciones virtuales en defensa de la fe y contra los errores progresistas a partir del 19 del mes próximo todos los días 13 de cada mes. Los lemas de las próximas peregrinaciones serán: 1) “¡Viva la Virgen de Fátima! A favor de la Santa Misa Tradicional y de las propuestas del cardenal Sarah para la reforma de la reforma en la liturgia de rito ordinario y en contra de un culto descuidado o no grato a Dios. No a los errores progresistas”; 2) “¡Viva la Virgen de Fátima! Sólo la religión católica salva no a un falso ecumenismo no a los errores progresistas”, 3) “¡Viva la Virgen de Fátima! Por la correcta veneración de Cristo en la Eucaristía y en la Santa Misa para recibirlo de rodillas y en la boca y por los comulgatorios en la Iglesia. No a los errores progresistas”; 4) “¡Viva la Virgen de Fátima! Por la familia católica tradicional y la contestación de las dubia de los cardenales de la manera correcta y contra los errores o la herejía progresista”; 5) “¡Viva la Virgen de Fátima! Por a la familia católica tradicional no a la comunión de los divorciados no a los errores progresistas”; 6) “¡Viva la Virgen de Fátima! Sí al programa pro vida de la Iglesia no a la ideología de género y a la cultura de la muerte. No a los errores progresistas”; 7) “¡Viva la Virgen de Fátima! Por una Patria y gobernantes católicos y contra un falso laicismo. No a los errores progresistas”. Luego, se volverá a comenzar con las peregrinaciones por el lema actual. Si el que lleva adelante la iniciativa de las peregrinaciones no las presenta en un sitio conocido dentro de las primeras doce horas continuará con la iniciativa cualquier otro comentarista católico copiando la información y cambiando sólo el lema que corresponda según el orden establecido. Cristo vuelve pronto ¡Viva Cristo Rey!

  2. RUFINO EL DE LA MOSCA
    Yo pensaba que eres tonto a secas y resulta que eres tonto con diccionario.
    Eso de que un acto puede ser prudente y malo, es una gilipollez que entiende hasta un chaval en bachillerato. Me refiero a que entiende que es una gilipollez eso que dices. No no te estoy llamando gilipollas, pero es que te ha salido una bastante gorda.
    Veras RUFINO, Cristo nos decía sed perfectos como mi padre celestial es perfecto. Y sabía muy bien que no lo somos. No decía sed perfectos si podeis o al 25%, aunque luego sabía que pecaríamos, y que Judas le entregaría y que San Pedro le traicionaría y que se dormirían todos en el huerto y huirían como conejos cuando las cosas se pusieron serias.
    A ver si ahora va a resultar que Cristo era un retrógrado carca e integrista y que el que realmente entiende lo que es la Iglesia de Jesucristo es el Trolas de la Pampa, el Boborn austríaco o los de las moscas. Si quieres que te tomen en serio no digas bobadas.

  3. Blacksabbath tiene razón Claudio ha extraviado su rumbo, el sentido de su vida debió ser cooperar en la salvación de las almas y la santidad de la Iglesia y para ello Dios le había suministrado los medios para adquirir una excelente educación pero en algún momento perdió el norte; sigue siendo inteligente pero se ha olvidado de Dios, sigue citando a Santo Tomás y las Sagradas Escrituras pero ya no conserva íntegra y sin manchas su fe y sólo sirve para embarrar la cancha, para confundir y hacer el trabajo de destruir desde dentro la Iglesia. ¡Cuántos hombres como Schönborn y como Claudio han perdido el camino, la Verdad y la vida y han olvidado la fe de sus padres y ya no se ocupan servir a Dios!

  4. Claudio…. muchas citas al pedo. La terrible confusión que vive la IGLESIA tiene como responsable entre tantos al Cardenal de Viena que al oírlo me parece que es más salchicha que Cardenal (con perdón de ese bello pájaro que Dios creó para alegría de los atardeceres). Claudio por qué tantas citas al pedo. al balde, al divino botón cuando están en juego las ALMAS….

  5. Rufus T. Firefly
    Un acto prudente nunca puede ser malo, pues la prudencia, según Santo Tomás, que es el verdadero Maestro en la Iglesia sobre la prudenica, no la RAE, es la virtud regidora de todas las virtudes humanas. Nos dispone a actuar rectamente, a alcanzar el fin, pues el fin primordial es el último, la vida eterna, escogiendo los medios adecuadas. Santo Tomás también habla de la prudenica carnal, que será el defecto de prudencia una falsa prudencia que en realidad no es prudencia, pues se trata de escoger medios malos obviamente no nos llevar al fin último sino por el contrario a la perdición.

    Otra cosa acerca de la prudencia_ ¿Acaso habrá sido prudente de parte del Papa Fancisco publicar un documento oficial sin haberse aseguraddo de que su contenido era otrodoxo o no? Me praece escandaloso y que manifiesta una falta grave de responsibbilidad, además de una falta de prudencia. ¿El Papa se da cuenta de la importancia del ministerio al que está llamado a cumplir? Parece que no. Sigue otra pregunta, ¿es competente para ser Papa? Parece que no.

    Otra cosa, si verdaderamente hubiera parresía el escritor no tendría que publicar su escrito de forma anónima. Le podría suceder lo que pasó con los tres colaboradores del Cardenal Muller. Ahora nos hemos enterado que el delator de ellos ha sido ascendido a Secretario de la CDF. Se premia a los delatores. Una barbaridad.

  6. «De hecho, un acto prudente debe ser, en sí, bueno; si no es bueno, no es prudente»

    De la RAE: «Que piensa acerca de los riesgos posibles que conllevan ciertos acontecimientos o actividades, y adecua o modifica la conducta para no recibir o producir perjuicios innecesarios.»

    Es decir un acto puede ser prudente y malo, siempre que minimice los riesgos que es de lo que se trata. Si el mal ya está hecho, puede ser prudente reducir las consecuencias de ese mal.
    Es algo que los integristas como usted no entienden pero que la Iglesia actual por boca del portavoz del Papa en este asunto (Schönborn) tiene bastante claro, aunque a usted y a JPII no le guste.

    Si es que es más fácil pillar a un mentiroso que a un cojo

  7. Dice Magister en su conclusión que «la convivencia “more uxorio” de dos personas que no son marido y mujer nunca será una aplicación prudente de los principios a la realidad objetiva». Ahí está el quiz de la cuestión. ¿Por qué se empeñan algunos en no querer reconocer la validez de los nuevos matrimonios de divorciados vueltos a casar por lo civil? El mismo Jesús dijo que comete adulterio el hombre que se DIVORCIA de su mujer y se CASA con otra. De hecho, sabemos que una vez que el hombre se ha divorciado, sería abominable a los ojos de Dios que vuelva a casarse con la mujer de la que se divorció, si esta ha estado después casada con otro (Deut 24,1-4).

    Es por esto que yo, como ya he comentado en otras ocasiones, pienso que los divorciados vueltos a casar podrían recibir la absolución y la comunión, sin romper su nuevo matrimonio ni dejar de cumplir con el débito conyugal; siempre y cuando se arrepientan de su pecado y tengan el propósito de no volver a cometerlo. Por supuesto, también en este asunto, me atengo a lo que la Iglesia de Cristo tenga a bien atar o desatar por medio del legítimo sucesor de Pedro.

  8. Es muy bueno y necesario para la fe personal de los sacerdotes predicar con la debida prudencia las contestaciones a las dubia de los cardenales pues son preguntas que la Iglesia debe responder para poseer una moral y una doctrina independientemente de lo que haga la Congregación para la Doctrina de la Fe y el que ocupa el sitio del pontífice las respuestas a las dubias deben ser de acuerdo con la tradición en sus parroquias a distintos tiempos y cuando corresponda, también, es conveniente predicar sobre la necesidad de pertenecer a la Iglesia católica para salvarse y tomar medidas que perfeccionen la liturgia en el silencio contemplativo y en el respeto por parte de los fieles y del sacerdote al cuerpo de Cristo en la Eucaristía durante la misa. Dichas acciones si bien pueden traerle ciertos problemas le permitirán mantener su fe íntegra y su moral y cumplir con la misión de Dios encomendada a los apóstoles de predicar el Evangelio, su vida religiosa tendrá sentido.

  9. 1. A qué se refiere la pregunta sobre la ortodoxia de AL ?
    Qué es la ortodoxia ?
    Qué contenido tiene una pregunta tan general sobre un documento tan extenso ?
    Por qué no dice AL las siete palabras «los divorciados vueltos a casar pueden comulgar» ?
    Si esa pregunta original ha existido implica que el PP también estaba en «dubia» a posteriori del documento, lo que conlleva a reconocer que no estaba seguro de la «ortodoxia» de AL, lo que llama la atención de la generalidad de la pregunta es que abarca la totalidad del documento, pone en duda la ortodoxia del total. Si esa duda del PP es sobre el total del documento es mucho más amplia que la de los 4 Cardenales. Qué opinan ?.
    2. Me permito con todo respeto destacar una afirmación del Cardenal de Viena, «La teología moral se sostiene sobre dos pilares: los principios y, en consecuencia, en los pasos prudentes que hay que hacer para aplicarlos a la realidad».
    Me parece que quiere decir los principios verdaderos inmutables buenos y la virtud de la prudencia para respetarlos en la acción para que se cumplan en el acto concreto.
    San Agustín consideraba las virtudes como distintas funciones del amor. En esta perspectiva, la prudencia «es el amor que con sagacidad y sabiduría elige los medios de defensa contra toda clase de obstáculos». Este amor es el amor de Dios. Por eso, precisando más, afirma que la prudencia «es el amor que sabe discernir lo que es útil para ir a Dios de lo que le puede alejar de Él»[13].
    Por eso hay una falsa prudencia cuando solo se contemplan bienes o males naturales sin tener en cuenta los sobrenaturales.
    CATIC 1806 La prudencia es la virtud que dispone la razón práctica a discernir en toda circunstancia nuestro verdadero bien y a elegir los medios rectos para realizarlo. “El hombre cauto medita sus pasos” (Pr 14, 15). “Sed sensatos y sobrios para daros a la oración” (1 P 4, 7). La prudencia es la “regla recta de la acción”, escribe santo Tomás (Summa theologiae, 2-2, q. 47, a. 2, sed contra), siguiendo a Aristóteles. No se confunde ni con la timidez o el temor, ni con la doblez o la disimulación. Es llamada auriga virtutum: conduce las otras virtudes indicándoles regla y medida. Es la prudencia quien guía directamente el juicio de conciencia. El hombre prudente decide y ordena su conducta según este juicio. Gracias a esta virtud aplicamos sin error los principios morales a los casos particulares y superamos las dudas sobre el bien que debemos hacer y el mal que debemos evitar.

  10. Si, como dijo el propio Shönborn, después de la Amoris Laetitia, ya no hay distinción entre situaciones regulares e irregulares, quiere decir que la AL, no es que sea heterodoxa, es que es sencillamente aberrante.

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